Fecha : 2012-01-31
  La Paz recibió con solidaridad a la marcha de los indígenas del Tipnis
Especial

La marcha de los indígenas del Conisur llegó ayer a la sede del Gobierno con el firme propósito de lograr la modificación de la ley de intangibilidad del Tipnis.

JHONNY MOSCOSO VILLAVICENCIO

Cambio


La marcha de los indígenas del Consejo Indígena del Sur (Conisur), que pide la construcción de la carretera por el Tipnis, ingresó después del mediodía de ayer a la ciudad de La Paz y fue recibida por la población con ovaciones y expresiones de solidaridad.

El millar de indígenas, que marchó durante 41 días desde  Isinuta, Cochabamba, donde predominó la presencia de la mujer, las niñas y niños en sus filas, recibió la colaboración de la ciudadanía, que, a lo largo del recorrido, le entregó algunas prendas de vestir abrigadas, zapatos, alimentos, refrescos y agua.

La movilización, con descansos cortos en el último tramo, ingresó en el corazón de la ciudad, escoltada por las organizaciones sociales, la Policía Boliviana y más de cien campesinos ponchos rojos, que se adhirieron a la caminata en El Alto.

Un par de ambulancias y camionetas de auxilio abrieron y cerraron la ruta con el propósito de actuar en cualquier contingencia que se presentaba a lo largo del trayecto. Los más asistidos fueron los menores de edad, que no están acostumbrados a la altura y no se encontraban en condiciones de salud recomendables.

La solidaridad creció en inmediaciones del Cementerio General, los vecinos apostados en las aceras demostraron su calidez humana arrojando mixtura a los marchistas, que portaban banderas del Estado Plurinacional y la tricolor. En el recorrido también se oyeron críticas de rechazo e incluso insultos a los protagonistas.

En la cabeza de la marcha, con renovados bríos, pese al cansancio reflejado en su rostro, el dirigente del Conisur, Gumercindo Pradel, vestido con un poncho rojo y un sombrero negro, expresó su satisfacción por la bienvenida del pueblo paceño y su decisión por lograr la construcción de la carretera.

“Ya estamos a unos pasos para llegar a la plaza Murillo, así nuestro hermano presidente nos escuchará y atenderá nuestra demanda de la plataforma que tenemos”, precisó.

El líder indígena reiteró que su objetivo es la modificación de la ley de intangibilidad del Tipnis para permitir que el Gobierno central construya la carretera, que divida de la reserva natural donde habitan los marchistas, para posibilitar su desarrollo.

Ponchos rojos


Por su parte, Ignacio Ticona Achata, secretario ejecutivo de la Subfederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de la Segunda Sección Ancoraimes, dijo que desde El Alto más de cien ponchos rojos escoltaron la marcha del Conisur.

“Ese camino tiene que construirse, ese camino beneficiará a todos los bolivianos, por eso nosotros estamos respaldando, creo que es un justo derecho el que están pidiendo los  compañeros del Tipnis”, comentó.

En esa línea de apoyo, el segundo secretario general de la Central Obrera Boliviana (COB) y miembro de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Simeón Jaliri Mamani, instó al diálogo y a la concertación entre los involucrados en el conflicto del Tipnis. 

“Creo que nuestro compañero de la CSUTCB Roberto Coraite ya ha planteado que este conflicto tiene que ir a una consulta, sería una salida clara para nuestros compañeros marchistas. Hay que pensar en la educación, en la salud y en el desarrollo de la comunidad”, enfatizó el dirigente.

Asimismo, la secretaria ejecutiva de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia-Bartolina Sisa, Felipa Huanca, dijo que como dirigencia no tienen una posición sobre la derogación o no de la ley corta, que declara intangible al Tipnis, pero el apoyo es total.

“Nosotras, como mujeres, les damos la bienvenida como ‘Bartolina Sisa’ de La Paz. Los indígenas tienen derecho de reclamar y de decir ‘necesitamos camino’. Creo que es importante el esfuerzo “, dijo.


DATOS

Al millar de mojeños, ignacianos, yuracarés y chimanes se adhirieron centenares de personas de las organizaciones y movimientos sociales que apoyan la reivindicación del Conisur.

El Sedes La Paz reportó problemas de piel, dolores musculares, infecciones respiratorias agudas y diarreas en varios marchistas; asimismo, diez mujeres en período de gestación.

La Gobernación de La Paz habilitó el Coliseo Cerrado Julio Borelli y un espacio en Villa Victoria para albergar a los marchistas del Consejo Indígena del Sur (Conisur), que llegaron este lunes a La Paz.

La Escuela Nacional de Salud de La Paz movilizó ayer a un total de cien estudiantes para atender los casos de emergencias de los marchistas.



LA CIFRA

300 niñas y niños, desde los tres meses de edad hasta los 15 años, acompañaron a sus padres en la marcha de la Conisur. El reporte corresponde al Servicio Departamental de Salud de La Paz.


OPINIÓN

Quiero decirles a las autoridades que nos ayuden y que nos escuchen, porque estamos viniendo en esta marcha muy dura.

Son 41 días que estoy fuera de mi casa, dejé a mis dos hijos (5 y 2 años). Seguiremos adelante, ya pasamos calor, frío y lluvia, y llegaremos a La Paz.

Ana Humadaí

San Ignacio de Angosta, Chapare.



OPINIÓN

Nosotros hemos venido con la opción de lograr anular la ley corta y de paso que se construya la carretera por el bienestar y futuro de nuestros hijos.

Yo tengo seis hijos, unos están adelante y otros atrás. Yo me animé a marchar por el bien de ellos. Estoy desde el primer día.

Lucinda Pérez

Comunidad Fátima, Sécure.



Huéspedes Ilustres de El Alto

El Concejo municipal de El Alto declaró ayer en la mañana Huéspedes Ilustres a los marchistas del Consejo Indígena del Sur (Conisur), quienes llegaron a La Paz para exigir la construcción de la vía Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.

“Se les entrega una ordenanza municipal declarando Huéspedes Ilustres a los hermanos que están llegando al territorio del municipio de la ciudad de El Alto”, dijo Zacarías Maquera, presidente del Concejo municipal.

Por su lado, el alcalde de El Ato, Édgar Patana, les dio la bienvenida y expresó su solidaridad con los indígenas movilizados.

En tanto que el líder de la movilización Gumercindo Pradel señaló que “los marchistas estamos con la frente en alto” y agradeció la declaratoria de las autoridades de El Alto.


Indígenas se quejan del medio en el que viven

Pasos cansinos en el último tramo, rostros cansados y quemados por el rigor del sol del altiplano, pies magullados y las sandalias rotas; así ingresaron los marchistas del Consejo Indígena del Sur (Conisur) desde El Alto a la ciudad de La Paz.

“Ya no tengo fuerzas y extraño a mis dos hijos que se quedaron en San José de Angosta”, dijo Ana Humadaí, una joven de 20 años, que muy apenas alcanzó el cuarto curso básico por las limitaciones económicas de sus padres y la gran distancia a la escuela rural.

Más atrás de ella, en la columna de los hombres, camina el esposo de Lucinda Pérez, quien no quiso decir su nombre pero se quejó de las limitaciones que tiene su comunidad, Fátima, que está en pleno Parque Sécure.

“No tenemos escuelas, no tenemos colegios, no tenemos ni luz, ni agua potable; entonces, queremos la construcción de la carretera por el bien de nuestros hijos”, reclamó

En tanto que el pequeño Noé, que bajaba y subía de la camioneta de auxilio, no dejaba de mirar los edificios de La Paz.

“¡Qué altos!”, exclamó, “acaso no se caen. En mi pueblo, en Sanandita, no conocemos estos edificios, las casas son chiquitas, sin ventanas”, dijo.

Por su parte, un grupo de niñas y niños, además de un par de adultos mayores, que estaban rendidos en el vehículo de la Policía Boliviana, le observaban y le gritaban ‘subí’, en su lengua chimán.


El Defensor del Pueblo es repudiado por la marcha

LA PAZ

Cambio


El defensor del pueblo, Rolando Villena, que se hizo presente en la avenida Kollasuyo, de La Paz, para recibir a la marcha del  Consejo Indígena del Sur (Conisur), fue repudiado por los manifestantes y no logró dialogar con ningún dirigente indígena.

Gran parte de los marchistas y escoltas de la marcha y los ponchos rojos abucheó a Villena y le pidió subir a una de las aceras para que no se interrumpa la caminata.

Villena y algunos personeros del Defensor del Pueblo acompañaron a la marcha toda la avenida Kollasuyo y luego se fueron sin haber logrado su cometido.

Antes de retirarse, Villena anunció una reunión entre la Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob) y el Conisur, que será dentro de 20 días en Trinidad.

“La respuesta de la Cidob, para que sea parte de un diálogo entre ambas partes, ha sido positiva, va a haber este diálogo en Trinidad en 20 días”, afirmó Villena.

El Defensor del Pueblo también informó que ambas dirigencias se encuentran en proceso de socialización de la ley que declara intangible el Tipnis, así como de la petición que tienen los indígenas del Conisur.

Según Villena, la labor de la Defensoría del Pueblo fue de mediar en el problema y buscar el acercamiento de ambas partes; esto a tiempo de resaltar que recibió la confirmación del diálogo de parte de Adolfo Chávez, presidente de la Cidob.

“Ratifico las palabras que él (Adolfo Chávez) mismo me ha dicho, como presidente de la Cidob”, añadió Villena.

Finalmente, Rolando Villena pidió a toda la población de la ciudad de La Paz dar un recibimiento fraterno y solidario a los integrantes de la marcha del Consejo Indígena del Sur (Conisur).

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