Emprendimientos son la carta de presentación de la Escuela Industrial

Foto: Victor Hugo Chambi
Reparación de motores en Mecánica Automotriz.

Victor Hugo Chambi Ocaña

En 1952, egresó de la Escuela Industrial Superior “Pedro Domingo Murillo”, comenzó con un pequeño torno y ahora es uno de los empresarios más exitosos del país. Jorge Alanoca asegura que lo aprendido en la institución de formación técnica le dio las herramientas para lograr sus objetivos y metas.

Una de las historias más famosas de estudiantes que egresaron de la institución de formación técnica es la de Jorge Alanoca Villacorta, de la empresa Alanoca Limitada, quien egresó de la escuela en 1952 y desde ese entonces constituyó una de las empresas más grandes de Bolivia.

“Le debo mucho porque ahí aprendí la técnica”, relata Alanoca, a través del blog Del Illimani al amazonas, donde cuenta cómo pasó de su primer empleo como tornero en la Fundidora Volcán hasta ser el gerente propietario de una empresa que tiene las grúas más grandes de Bolivia.

“Puedo decir que somos una potencia. Tenemos maquinaria. Prestamos servicios en todo el país. Son trabajos especiales, pero no permanentes”, dice sobre la labor que desempeña actualmente con el traslado de equipos extrapesados, que solamente pueden ser transportados con grúas y camiones especializados, con los que cuenta Alanoca.

Proyectos
Otro de los proyectos desarrollados en la Escuela Industrial, es el realizado por los estudiantes de la Carrera de Metalurgia, Fundición y Siderurgia, quienes crearon un sistema de obtención de hierro a partir de sistemas amigables con el medioambiente. Fue uno de los proyectos más exitosos que tuvo la Escuela Industrial en el Encuentro Plurinacional de Investigación e Innovación Productiva, que realiza el Ministerio de Educación con los institutos de formación técnica del país.

Con dicho proyecto, la Escuela Industrial obtuvo el segundo lugar y logró el reconocimiento de docentes e investigadores, por la innovación que se tuvo para lograr dicho producto de una forma amigable con el medioambiente.

El desafío
Con la misión de que la educación técnica en Bolivia tenga su norte en la Agenda del Bicentenario 2025, es que la EISPDM proyecta su currícula hacia el desarrollo local y nacional.

“Apostamos por el ámbito nacional de formar profesionales a nivel local para desarrollar nuestro propio aparato productivo y enmarcarnos y hacer fuerte esta Agenda Patriótica que trazó nuestro Gobierno, a fin de erradicar la pobreza a partir de la educación técnica”, declaró el rector de la EISPDM, Roberto Gerónimo Eugenio.

Son ocho carreras que tiene la institución de formación técnica: Metalurgia, Fundición y Siderurgia, Electrónica, Electricidad Industrial, Mecánica Industrial, Informática Industrial, Mecánica Automotriz, Química Industrial e Industria Textil y Confección, las cuales son proyectadas para que aporten a concretar los objetivos de la Agenda 2025.

En ese marco y bajo el eslogan “Desafiando el futuro”, la Escuela Industrial tiene previsto ampliar su infraestructura, puesto que la actual quedó pequeña, por la demanda de los bachilleres.

En la actualidad, unos 4.500 jóvenes se forman en las ocho carreras, “abocados a la automatización de los procesos productivos en las empresas, generando la automatización y los sistemas estrictamente neumáticos para pasar de la producción artesanal a otra totalmente automatizada”, precisó Gerónimo.

La formación es de tres años para los técnicos superiores y el requisito para el ingreso es el título de bachiller, mientras que para cursar el bachillerato técnico es necesario ser mayor de 15 años y haber vencido la primera.

Alrededor de 20.000 profesionales egresaron de las aulas de la Pedro Domingo Murillo, muchos de ellos fueron promotores de grandes proyectos en el exterior del país, pero también en el territorio nacional.

Ampliación y licenciatura
El rector de la EISPDM asegura que entre los proyectos para los siguientes años, se tiene la ampliación de la actual infraestructura, además de unidades académicas en otras regiones y la otorgación del título profesional a nivel licenciatura, que de acuerdo con la normativa actual, podrán hacerlo a futuro.

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La escuela industrial de la nación egresó a 20.000 técnicos en 74 años

En 1937, once bachilleres bolivianos fueron becados a Chile para su formación profesional. A su retorno, el presidente de la república de aquel año, Enrique Peñaranda, les encarga la constitución de la Escuela Nacional de Artes y Oficios “Pedro Domingo Murillo”, designando al profesor Julio Lairana Sandóval como su director fundador.

Junto con Lairana; Raúl Pereira, Humberto Pinto, Hugo Guzmán, Mario Carrasco, Gualberto Fernández, Rafael Monasterios, Alberto Velasco, Tomás Veray y Waldo Valle fueron los becarios que conformaron el plantel técnico docente de la naciente “Escuela Industrial de la Nación”, que el 4 de agosto de 1942 comienza formalmente sus actividades académicas.

Durante los primeros años de presencia, la Escuela Industrial formó a varios profesionales técnicos con miras a la industrialización del país, dando paso también a su proyección a nivel, a partir de ella surgieron otros proyectos de educación técnica en todo el territorio nacional.

Durante la gestión de 1992, recibió las condecoraciones: Gran Orden Amigos de la Ciudad a Mérito Cívico: el Escudo de Armas por parte de la Alcaldía Municipal de La Paz; Cordón Franz Tamayo por parte de la Prefectura paceña; Gran Orden Boliviana de la Educación por parte del Ministerio de Educación y Culturas y el Gran Maestre de la Orden del Cóndor de los Andes en el grado Oficial, otorgado por el presidente de la República de entonces, Jaime Paz Zamora.

Al ingresar el siglo XXI, la Escuela Industrial inició su ampliación hacia otras regiones, la primera de ellas fue tener una sede en la ciudad de El Alto, años después esa unidad logra su autonomía funcional.

En la actualidad cuenta con unidades académicas en Achica Arriba, Tajani y Corocoro, además de convenios con instituciones militares y entidades públicas, para que sus egresados puedan tener ingreso directo, en el caso de los institutos de formación militar o la realización de prácticas industriales en dichas entidades.

Unidades en Charazani, Charía, entre otros son las proyecciones a futuro de la Escuela Industrial Pedro Domingo Murillo.