“Se conformará una estructura jurídica similar a la que atiende la demanda marítima”

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El presidente Evo Morales posesionó a René Martínez como secretario general de la Dirección del Silala, el 16 de mayo.

De a poco, toma cuerpo la estrategia de Bolivia en la perspectiva de encarar una buena argumentación en la contrademanda, sobre las aguas de los manantiales del Silala.

El 6 de junio, el Gobierno de Michelle Bachelet confirmó la presentación del litigio en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por el Silala, pues consideran que es un río internacional.

El principal argumento boliviano es que las aguas del Silala no es un río, porque su origen son los bofedales que existen en el cantón Quetena Chico, y que su extracción se produce a partir de canales construidos por obreros chilenos a principios del siglo pasado.

Con el propósito de conocer los puntos de vista sobre cómo Bolivia va a encarar este nuevo proceso, CAMBIO conversó con el secretario general de la Dirección Estratégica de Defensa de los Manantiales del Silala y todos los recursos Hídricos en frontera con la República de Chile, René Martínez Callahuanca, quien desde el 16 de mayo forma parte de la estructuración y acumulación de toda la documentación necesaria que se tiene para defender el argumento de Bolivia. A continuación la entrevista.

¿Cuál es el contexto jurídico político en que se presenta la demanda chilena contra Bolivia sobre las aguas de los manantiales del Silala?
Hay una coyuntura muy polarizada en la propia Chile, han estado gravitando un basamento de legitimidad al Gobierno, en esta segunda gestión del gobierno de Michelle Bachelet. Nos está mostrando que había una necesidad de dar una señal política interna, antes de una verdadera reacción y tender una contención entre dos países como es este diferendo, que está en puertas de una demanda ante la Corte Internacional de Justicia, vale decir, esta ficticia recuperación de supuesta iniciativa política se ha vaciado en corto plazo, en la medida en que hay una profunda interpelación y ha generado debate de un cambio de actitud que Chile, había mostrado durante la anterior demanda (la marítima), me refiero a esa observación de haber interpuesto de manera jurídica la incompetencia de la Corte.
Me refiero a ese debate abierto en la sociedad chilena, donde incluso parlamentarios hicieron discusión, unos en pro y otros en contra, sobre el debate de retirarse del Pacto de Bogotá. Recordarán que hubo incidencia en varios medios de comunicación de la propia Chile, señalando estas contradicciones que hoy parecen tener otra distinta.
En esta nueva demanda se acepta, primero la competencia (de la CIJ), se ratifica ser parte integrante del Pacto de Bogotá, hecho que nos permite dar una nueva lectura del comportamiento de la diplomacia chilena, en esta segunda demanda.
Pero no olvidar aquello, que en su momento, el propio canciller Heraldo Muñoz señaló, que una demanda como la que interpusimos, con el tema marítimo, generaba hostilidad, era un acto inamistoso en contra de Chile. Espero hoy las explicaciones del canciller Muñoz, si ese era el criterio en esta segunda demanda, quiere decir que somos víctimas de un acto inamistoso.
Ese es el contexto por el que se apresuró esta demanda, mientras del lado nuestro hay una determinación invariable que no modifica en nada esa iniciativa asumida por el Presidente, sentar soberanía sobre las aguas del Silala.

¿Se sorprendió por la decisión chilena?
No, esta es la interposición como en cualquier parte se interpondría la demanda, como una pretensión distorsionada forzada en sus argumentos, jurídicos y sobre todo vacía, en contenidos técnicos, que quiero señalar con este hecho, el intentar hacer de que la Corte Internacional pueda declarar jurídicamente como río internacional las aguas del Silala, no obedece a la realidad objetiva de estos hechos.
Estamos hablando de aguas producto de manantiales acumulados milenariamente que están en territorio boliviano y a partir de eso la jurisdicción nuestra, la soberanía nuestra, hace que vayamos a sentir como parte del patrimonio nacional de los bolivianos.

¿Cuál es el interés que tiene Chile para sostener que las aguas del Silala es un río de curso sucesivo?
El aprovechamiento que han tenido hasta ahora, la gratuidad que han tenido de las aguas; de hecho, hay referencia que antes de la solicitud de concesión (1908) de aguas incursionaron ilegalmente en territorio boliviano, la canalización y colocado de tubería, hechos con anterioridad y creo que no solamente se hace justificación de usos para consumo, sino sobre todo generan una variable de acumulación de riqueza porque se mercantiliza, se comercializan estas aguas que reciben de Bolivia gratuitamente; pasada la frontera ya comercializan las inversiones extranjeras y no solamente es para el beneficio del consumo del líquido elemento, que es vital, sino también parte de estas aguas se comercializan en la industria minera. Este es otro componente adicional que genera un gran interés por parte de Chile, sabiendo muy bien que esa polaridad de contradicciones inclusive está generándoles interpelaciones.
El Alcalde de Calama pregunta si Chile defiende las aguas del Silala para beneficiar a las empresas privadas o para que consuma el pueblo, partiendo de ellos ¿considera que hay una presión de las oligarquías chilenas para precipitar la presentación de la demanda que tomó unos 60 días, según declaraciones de la agente chilena Ximena Fuentes?
El Alcalde de Calama sostiene que con esta demanda están resguardando grandes inversiones de bienes, nos está mostrando el interés monetario económico de usufructo de estas aguas, siendo nuestras, benefician al lado chileno, y acumulan riqueza en estos inversores que comercializan el agua en el lado chileno.
Ese es el comportamiento, por eso es el apresuramiento de querer mostrar que se está resguardando intereses aún cuando son privados, aún sin explicarse este beneficio permanente, que siendo aguas bolivianas, en determinado momento haya podido provocarse negociaciones, acercamiento, propuestas que si bien no culminaron en la finalización de la discusión de la agenda de 13 puntos, pero se deduce de esta voluntad de pago mensual, el reconocimiento que tenemos como Bolivia sobre estas aguas (2009).

¿Cuál es el procedimiento que debe seguir el Gobierno de Bolivia para presentar la contrademanda contra Chile?
En cumplimiento del estricto procedimiento que tiene la Corte Internacional, pasaba por la primera determinación de acreditar nuestro agente. El país conoció (el martes) positivamente la determinación de que el doctor Eduardo Rodríguez Veltzé, por el conocimiento que tiene, la solvencia y sobre todo por la profesionalidad en el contexto internacional, asume esta tarea como una determinación como tema de Estado, bajo responsabilidades en esta segunda demanda velando los intereses del país. Creo que hay una alegría positiva, que está al margen de intereses ideológicos y políticos, al margen de sectores y que este segundo tema, es un tema de Estado, que va a ser administrado con absoluta responsabilidad. Acá no hay cálculos políticos, improvisaciones que tengamos que tener, porque esta experiencia, de centenar de injusticias, nos ha enseñado dolorosamente a los bolivianos que debemos abordar con seriedad estos temas que son de Estado.
Después de esa primera tarea de acreditación del agente, viene la convocatoria por parte de la Corte Internacional a los dos agentes para ir definiendo tiempos, presentación de la memoria y contramemoria. A partir de ese hecho se está estimando que vamos a tener un año y medio a dos años, porque lleva un tiempo, en un país, la preparación de la memoria y generalmente se asume un tiempo similar el otro país para la contrademanda, creo que en ese lapso de tiempo en paralelo se está desarrollando estas actividades para la estructuración de nuestros dos equipos principales fundamentales, en la atención concreta de esta segunda demanda.

¿Cómo estarán conformados esos dos equipos?
El primer equipo multidisciplinario que tiene que ser compuesto por expertos: técnicos, altamente profesionales en recursos hídricos, en geología, necesitamos también historiadores; al margen de esa acumulación ya de documental probatorio, tenemos hechos, acercamientos, actuaciones de ambos países, que fortalecerá con la constitución de este equipo multidisciplinario, que debe tener tareas concretas, sobre todo fundamentalmente para concluir estudios técnicos.
El segundo equipo, sobre la base de estos criterios técnicos, un equipo de expertos en derecho internacional con quienes estamos en relación directa elaborando una agenda de reuniones que hay que desarrollar; parte de ese equipo es probable pueda mantenerse, de los que están, y adicionalmente con la referencia de ellos incorporar también a otros con quienes ya se ha avanzado en contacto. Reservamos nombres, así como la parte chilena se está reservando nombres, pero internamente se está evaluando estos perfiles en derecho internacional para la conformación de una estructura similar de la que está atendiendo la demanda marítima.
Hay que reservarlo por ser éste un tema de Estado.

¿Bolivia cuenta con los argumentos, técnico científicos para demostrar lo equivocados que están las autoridades chilenas sobre el Silala?
A todas luces estamos abrazados con la verdad, respaldados con las evaluaciones técnicas científicas.
Creo que el país asumió con positividad que la parte chilena pueda conformar un grupo de parlamentarios para una inspección al lugar de los hechos. Allá, cualquier ciudadano, no solamente boliviano, sino del mundo técnico, no técnico, experto, no experto en materia jurídica, en materia de criterios técnicos, puedan formar convicción propia de qué aguas estamos hablando.
Más allá de lo que pueda forzarse, de lo que pueda tergiversarse, distorsionarse, estos criterios van a estar siempre bajo determinaciones técnicas concluyendo de manera incuestionable, que estamos hablando de aguas de los manantiales del Silala, que están territorialmente ubicados dentro del territorio boliviano nuestro.

¿Conoce usted la cantidad de estudios relacionados a las aguas del Silala?
Son abundantes (no dio cifras), esta tarea encomendada por el Presidente a Diremar arrojó resultados positivos, hay una sistematización de documentos con respaldos, criterios conclusivos, informes técnicos de especialidad, criterios con carácter jurídico. Hay una acumulación importante avanzada para seguir estas tareas y tenemos este lapso de tiempo que nos va a permitir acumulando insumos que puedan darle mayor solvencia a las determinaciones nuestras de las agua del Silala.

¿Considera que hay un uso equitativo de este recurso natural, cuando Chile es el único beneficiario?
De ninguna manera. La única privilegiada, que está usufructuando estos recursos hídricos, que por derecho nos corresponde y el Presidente graficaba, no solo que se hace un uso abusivo, ni solamente que se hicieron construcciones para drenar mayor cantidad de agua sino que, aparte de robarnos el agua, como graficaba para el entendimiento popular, nos ganamos una demanda. Esta es la paradoja de comportamientos que inclusive en la propia demanda se señala como una de las peticiones para que en el lugar de origen donde se generan estas aguas, los manantiales, inclusive se vayan a desarrollar políticas de no contaminación. Amén de estas cosas, creo que la realidad objetiva de la naturaleza de estas aguas va a cambiar convicciones, y lo que tiene que saber Chile es que la determinación nuestra, es la defensa de los sagrados intereses que significan recursos naturales, empresas estratégicas, no solo de este recurso; anteriormente ya lo hicimos con la recuperación de nuestras empresas estratégicas (nacionalización), hoy por hoy esta es una política de coherencia de nuestro Gobierno, que ha decidido sentar soberanía sobre las aguas del Silala.
Celebrará compensaciones, celebrará el uso de estas aguas, dependiendo la declaratoria que vaya hacer la Corte Interamericana de Justicia, para nosotros de manera incuestionable, indiscutible son manantiales del Silala, que por esas características nos da el legítimo derecho de administrar estos recursos, sacarle provecho a estos recursos y por supuesto discutir un pago, o compensación de reconocimientos por parte de Chile, por ser de los bolivianos.

¿Bolivia tiene alguna obligación con Chile, cuando autoridades de este país piden que no se contamine este recurso natural?
Hay varias investigaciones que dan cuenta que estas aguas altamente saludables van a la industria minera. Sabemos las consecuencias que provocan el uso de estas aguas, de emprendimientos en la industria minera, se está con riesgo de contaminación y creo que a eso es lo que llamamos la doble moral. Por un lado de intentar mostrar de que se hace un buen uso de ellas, o se hace un uso parcial de ellas. Hay una totalidad y una enorme cantidad de estas aguas que cada día, minuto, segundo, está yendo gratuitamente hacia el lado chileno con el uso y el riesgo de contaminaciones, porque no solo se mercantiliza para el consumo humano sino distribuye a otras actividades como es la minería.
Hay una afectación, incluso hay una suerte ruptura de los ecosistemas que al secarse algunos espacios que ocupan este manantial, provocan variables de comportamiento, esos ecosistema existentes acumulados por miles de años.