Tradición de San Juan se apaga por conservación ambiental

Foto: Archivo
En San Juan, las fogatas fueron lo principal.

Diego Ponce de León M

La contaminación ambiental, que se produce en la fiesta del día más frío del año, es cada vez más controlada y la tradición festiva se extingue.

Durante años, San Juan se festejó con grandes fogatas que organizaban los vecinos de barrio para compartir rituales y tradiciones que hoy en día se desvanecen por las políticas de conservación del medioambiente.

Hay varias tradiciones que se practican en la cultura boliviana. San Juan es la fiesta que marca el día más frío del año y por costumbre e históricamente, la gente enciende fogatas, juega con juegos pirotécnicos y consume bebidas calientes a manera de compartir con la familia, amigos o vecinos.
Las culturas originarias hacían festejos en las épocas de solsticios de invierno y verano, fechas en las que las creencias populares promulgaban una prosperidad de los cultivos en la tierra, de esa manera, se rendía un tributo festivo, según María Luisa Soux, directora de la Facultad de Historia de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).
“Las autoridades municipales y departamentales deben realizar un control en vista de precautelar la salud de la población y del medioambiente“, sostuvo la ministra de Medio Ambiente y Agua, Alexandra Moreira.
Entretanto, la Red Mónica, institución que mide el nivel de contaminación de aire en el territorio nacional, señaló que en los últimos años, se disminuyeron las prácticas incendiarias (fogatas) en estas fiestas.
Tradiciones
Las costumbres de San Juan se practicaban en conjunto, ya que necesitaban de una convivencia entre grupos sociales.
El ritual más importante de la fiesta de San Juan era encender una fogata, que tenía el motivo de quemar las cosas viejas para renovar (principalmente) los enseres del hogar. Se consumían anticuchos, naranjas calentadas, masitas hechas en casa, y bebidas calientes con y sin alcohol.
La lectura de la suerte también era una costumbre practicada, se leía en la coca como en estaño calentado que era vertido en un recipiente con agua y según la forma en que se solidificaba se podía augurar el destino. El juego con agua era característico entre la juventud.
Ahora
Poco a poco estas costumbres se transformaron en una reunión más reducida en familia o con amistades, en la que se come salchichas y se lanza fuegos artificiales.
En la actualidad, la gente ya no se junta en las calles. Las prohibiciones y la concienciación del cuidado del medioambiente disminuyeron la praxis de las costumbres de encender fogatas, usar fuegos artificiales, hechos que indirectamente dejaron de lado las actividades como la lectura de la suerte en estaño y en coca.
“Antes, en estas fiestas, se consumían anticuchos y masitas; los primeros hotdogs se popularizaron por la llegada de judíos, que escaparon de la Segunda Guerra Mundial”, dijo Soux.
Ahora, lo habitual, es reunirse para comer salchichas o hacer una parrillada entre grupos de amigos o la familia. Las celebraciones son muy pocas, pero se realizan de manera clandestina o en lugares muy alejados, a pesar de que el encendido de fogatas está prohibido y penado por ley.
Políticas públicas
Según las últimas tendencias de concienciación del cuidado del medioambiente, diferentes países del mundo, incluyendo a Bolivia, implementan programas de socialización para la disminución de contaminación, de acuerdo con sanciones para las personas que provocan actividades de ese tipo; en San Juan tampoco habrá una excepción.
Para las próximas fiestas de San Juan las ministras Ariana Campero y Alexandra Moreira, de Salud y de Medio Ambiente y Agua respectivamente, anunciaron que se realizará la campaña ‘San Juan, Mi aire Mi salud’, en la que se realizarán varias actividades de sensibilización y educación para prevenir los problemas de salud y evitar los daños en el medioambiente por la emisión de gases contaminantes.
Según la Resolución Ministerial Nº 178, del 8 de junio de 2016, se prohíbe en todo el territorio nacional, la quema pública de cualquier elemento combustible, y el uso de juegos pirotécnicos o fuegos artificiales de cualquier naturaleza.
De esta manera se puede evidenciar que la tradición de la cultura boliviana en San Juan experimenta cambios positivos para la salud y el medioambiente; sin embargo, los ritos y costumbres se transgreden y se consumen en el tiempo.
Prohibiciones a las fogatas
Resoluciones municipales prohibieron sistemáticamente fogatas (primero en la calle y luego en los domicilios), fuegos artificiales, entre otros que consumaron la práctica de la tradición de San Juan y en cambio posicionaron una concienciación del cuidado del medioambiente en la sociedad.
Los supermercados, empresas de embutidos, salsas y panaderías son los comercios que más demanda producen en estas fechas. Según María Soux, la mercantilización y el consumo se anteponen a la tradición y las costumbres en la sociedad.
Consecuencia de las quemas
Los fuegos pirotécnicos y la quema de materiales tóxicos, por sus componentes de metales pesados, generan en la atmósfera unas partículas que los seres humanos pueden inhalar y así causar daños en el organismo. De la misma manera, la contaminación se expande a través del aire, contamina el medioambiente y la tierra, provocando que los cultivos no sean seguros para el consumo humano. No solamente los seres humanos están expuestos al peligro de enfermedades, también están los animales.