La interculturalidad tomó la plaza Murillo

La manifestación cultural autóctona se apoderó de la plaza Murillo.
Cambio

Como estaba previsto, la tradicional wajta o k’oa (ofrenda), ritual ancestral de permiso y agradecimiento a la Madre Tierra dio inicio a la celebración en grande de los diez años del proceso de cambio y seis del Estado Plurinacional de Bolivia, en la plaza Murillo, el centro de poder político del país.
La jornada comenzó antes de que los primeros rayos del sol comiencen a calentar la fiesta. Decenas de representantes de los pueblos indígena originario campesinos pintaron el lugar con su típica vestimenta, al ritmo de instrumentos de danzas autóctonas. “La wajta es por el bienestar, la salud y el trabajo, y para que la Pachamama le acompañe al Presidente”, dijo Raúl Choque, de Corque de la provincia Jacha Carangas (Oruro).
Luego, mientras el Jefe de Estado ingresaba a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) para dar su informe de 10 años de gestión, la autoridad originaria aclaró que ese ritual es una costumbre que heredaron de los antepasados, y que ahora se revaloriza con Morales en el Gobierno.
Bertha Choque, de la comunidad de Sullkawi, del municipio de Orinoca, lugar de origen del Presidente, dijo que las autoridades originarias del país se hicieron presentes para festejar el aniversario del Estado Plurinacional y para agradecer las obras de Evo Morales.
Tras el informe de casi seis horas del Presidente, los representantes de los pueblos originarios, al igual que otras entidades del Estado, además de los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Bolivia participaron el desfile cívico militar.
El Jefe de Estado, a la conclusión del desfile, cerca de las 18.30, agradeció a los presentes y se fue a El Alto, donde se realizó una velada folklórica.