Origen y espíritu en Encuentro con Literaturas Amerindias

Intercambio cultural a través de la radio.

Jackeline Rojas Heredia

El mundo que se recupera crece con la imponente presencia espiritual de los pueblos indígenas de América, y a partir de hoy 16 hasta el 18, La Paz es sede del IV Encuentro Intercultural de Literaturas Amerindias (EILA), un esfuerzo colectivo de universidades e instituciones, de creadores y de investigadores que han hecho posible este IV Encuentro.

“Muchas veces la poesía ha permitido recuperar lenguas que se habían considerado perdidas”, dijo Elvira Espejo directora del Museo de Etnografía y Folklore (Musef), un ejemplo de cómo la literatura amerindia aportó y continúa aportando a la historia de la humanidad. Otro elemento para resaltar es que tampoco se necesita tener un dominio total de una lengua originaria o nativa, es suficiente con escuchar la métrica con la cual se pronuncia. La misma permite recorrer años luz al pasado y apreciar la belleza de los elementos que rodearon a esas civilizaciones. Literatura amerindia es poesía, cuento, narraciones hechas en aquellas lenguas de pueblos originarios, indígenas del continente americano.

Investigadores y escritores se han dado a la tarea de recuperar aquellas mágicas creaciones que, según dijo Pedro Martínez Escamilla, tienen una raíz común, pertenecen a la Tierra.
Martínez Escamilla, es miembro fundador de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas (Eliac), antes fue director del Instituto Nacional de lenguas Indígenas (Inali) ambas instituciones con sede en México. Es uno de los grandes representantes de la recuperación de lenguas originarias y es además, un poeta cuya ensoñación permite contar con una riqueza lingüística especial. El mexicano tiene el don de comunicarse con los objetos a través de la energía que estos emiten, objetos especiales que provienen de siglos atrás. Diálogo que se traduce en poesía. Martínez Escamilla estará presente en el encuentro y compartirá, junto a otros invitados especiales, ponencias y experiencias en la recuperación de obras indígenas. Asistentes principales al encuentro serán los estudiantes de la Carrera de Literatura de la UMSA.

Hay elementos en la naturaleza que nutren el lenguaje, entre ellos, el paso del arroyo, las voces que trae el viento, el sonido de la montaña, el río, el mar, los animales, las estrellas, la noche, el día, el ser humano, todos tienen una voz, una propia y otra combinada, tonos, variaciones métricas que por años han nutrido miles de lenguas. Primeros idiomas.

Bolivia con sus 36 naciones indígenas reconocidas, cada una con un sonido y una expresión única, variantes que se llegan a comprender situando el idioma en el tiempo y el espacio, en el altiplano, las voces secas, susurros fríos que se manifiestan, el valle con su tono más cantarín y dulce, enamora y en el oriente, la voz combina el calor del cuerpo con los colores salvajes de la naturaleza. México posee más de 350 lenguas, una riqueza tan amplia, difícil imaginar cuánta belleza manifiesta se halla en esos idiomas extraños y vivos, vibrantes cual intenso es el ocaso en el verano. Elvira Espejo, directora del Musef, lugar en el que se desarrolla el EILA a partir de hoy, dijo sentirse orgullosa de que el Encuentro de Literaturas Amerindias pueda desarrollarse por primera vez en Bolivia. Recordó a Juan Walparrimachi y a la misma Juana Azurduy de Padilla, quienes escribieron poesía en quechua.

Entre los participantes, se eligió por Bolivia a Clemente Mamani, a Virginia Ayllón y Homero Carvalho, “miradas diferentes en un mismo país, que será interesante conocer”, apreció Espejo. “La actividad presenta varias ponencias y no solo se centrará en la noche, la mañana a mediodía, sino que se van a presentar investigadores, literatos y recitales en la noche con los poetas internacionales”, explicó.

Poética Andina
Elvira Espejo, en su forma particular de expresar, es capaz de invadir la imaginación de su interlocutor mientras narra. “La poética andina es propia de la comunidad, según los territorios porque gira en torno al paisaje. La poesía de tierras bajas, por ejemplo, es increíble cuando se habla de la onomatopéyica de las aves. (Como el tucán que hace… imita el ruido)” y continúa y dice “Hay poesías bellísimas que impactan como los colores y la agilidad de las alas del picaflor, que le permite estar quieto en el aire y esto se compara con un amor que dice ‘Como quisiera parar así agitada…’ (ríe) en quechua hay bastante de esto”.

Muchas son las figuras utilizadas por Espejo para describir la belleza creada sobre una estructura propia bien desarrollada. Como un árbol de la vida. Dijo, por ejemplo: “Te dejaré bien plantada como el árbol del molle para que estés viva toda la vida. (El Molle es verde todo el año) o la kantuta que solo florece en invierno pero sus hojas son siempre verdes. En el altiplano es más la cosmovisión de la lluvia, el viento, el frío y… con el soplo del viento llegas en segundos en pensamiento o en el aroma de las flores que recoges”, comparó.

Ejemplos abundantes y descripciones bellísimas escapan de la memoria de la directora del Musef, “Cuando te enamoras hasta el corazón se congela como la escarcha, esas lógicas son increíbles”. Espejo intentó rememorar quién y cuándo se empezó a escribir en lengua originaria, quizá corresponda al poeta Walparrimachi o quizá fue antes. Lo cierto es que hoy, en Bolivia se tiene a Clemente Mamani, Juan de Dios Yapita, y existen iniciativas de escritores jóvenes que empiezan a proyectarse.

“Lo que me impresiona en el lenguaje de la literatura, es el lenguaje sentimental de los versos cuando puedes cantar y expresar de una manera distinta. Compararte a un jaguar, a un colibrí, a un cóndor, a una rosa y esto empezó, en mi caso, con mi publicación en aymara Canto a las flores y se parece mucho a las jaikus. Eso me impacta”, dijo.

Lenguas del Oriente
La participación del poeta Homero Carvalho Oliva en el Encuentro resaltará y reforzará la pluriculturalidad manifestada en la literatura indígena boliviana. En su caso, la vitalidad del pueblo originario movima del departamento de Beni. El poeta tiene una fuerte influencia mágica ancestral que muchas veces se manifiesta con fuerza o de manera sutil en su escritura. Carvalho también se ha tomado el trabajo de investigar y recopilar parte de la riqueza literaria nativa, en leyendas recuperadas en su libro Seres Sobrenaturales de Bolivia, entre otros.

La realización del EILA es posible gracias al apoyo y coordinación conjunta entre la Universidad Austral de Chile, Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Perú, el Museo Nacional de Etnografía y Folklore Musef- Bolivia. A ellos se unieron la Universidade Federal do Rio Grande do Sul UFRGS (Brasil). Universidad Mayor de San Andrés (Bolivia). Universidad Autónoma de México (México). Pakarina Ediciones (Perú). Hawansuyo.com y otras Instituciones.

Los organizadores manifestaron que el objetivo del IV EILA es exponer la diversidad y riqueza de las culturas originarias de América Latina. “Su palabra es una voz que recorre, lo tradicional y lo moderno, expresando la historia y la vida de nuestros pueblos, además, se constituye en vehículo de la cosmovisión indígena, con toda la densidad de su sentir, creer y pensar este mundo”. El Primer Encuentro Intercultural de Poesía Indígena del Cono Sur: Mapuche y Quechua se realizó en noviembre de 2010 en Chile; luego dos eventos en el Perú: II Encuentro Intercultural: Palabras de los Pueblos Amerindios celebrado en Lima en 2014 y el III Encuentro, en la amazonia peruana, este último, momento importante para examinar el exterminio indígena y exorcizar los males del caucho. En los tres eventos se logró congregar a poetas mapuches, quechuas, aymaras, mayas, amazónicos; así como a estudiosos y críticos quienes a través de su obra dejaron constancia de la urgente necesidad de expresar su cosmovisión y reflexionar sobre la historia y el devenir intelectual y cultural de nuestros pueblos.

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Prosas poéticas de El cazador de Sueños, de Homero Carvalho Oliva
2. Lospaketpas también somos beysikwampa, soñadores. El sueño nos permite entrar en el bawrawa:wa, el alma de la gente, que es una parte pequeñita del alma de los pueblos. Desde niños fuimos entrenados para llamar a los sueños y para interpretarlos.Los sueños se dominan con palabras y por eso somos grandes cazadores de palabras, porque debemos tener sabiduría al hablar, así como los cazadores la tienen al saber elegir al animal que irán a cazar. Las palabras convocan y vienen con el sueño, el beysi bienhechor, donde nos llegan como lluvia de imágenes. En los mismos sueños debemos reconocer cuáles son las apropiadas para contar las historias que habrán de narrarnos para siempre. Al despertar, las palabras ya forman parte de nuestro vocabulario.