La retardación de justicia es un cáncer social

Foto: Cortesía de Hernando Calla
La familia Calla Ibáñez en uno de los tribunales.

litigantes pagan el costo de procesos interminables
Diego Ponce de León M.
Desde la fundación de la República hasta la fecha, el sistema judicial ha sido siempre un fiasco que no ve reformas estructurales que permitan avanzar en los procesos para establecer justicia y se ha convertido en un cáncer social.
Todos los días podemos ver o escuchar en las noticias hechos terribles que conmueven a la población; sin embargo, el seguimiento de los procesos en los juzgados se extiende casi indefinidamente.
En general, las familias de las víctimas invierten una cantidad de tiempo y dinero, pues quieren encontrar paz cuando luchan y logran condenas para los responsables de sus desgracias.
Es el caso de Hernando Calla, quien por siete años y medio llevó un proceso en contra de los transgresores que asesinaron a su hijo: Gabriel Calla Ibáñez. Éste logró conseguir algo de paz, al establecerse la sentencia que encontró culpables a tres de cuatro personas que participaron en el hecho, aunque el principal sospechoso sigue prófugo.
Se pudo contabilizar 36 audiencias suspendidas, según un documento que Calla actualizó de forma permanente en el transcurso del proceso; de éstas, el 50 por ciento fue por motivo de inasistencia de jueces o fiscales.
“Muchas de las audiencias se suspendieron porque los jueces tenían otra audiencia simultánea y se declaraba un cuarto intermedio. Normalmente éstas no continuaban por falta de tiempo; en otras oportunidades ni siquiera se presentaban“, dijo Calla.
Gabriel Calla fue asesinado el 3 de mayo de 2008, contaba con 21 años de edad.
Basado en entrevistas, Cambio estableció que es una gran falencia del sistema judicial realizar procesos penales simultáneos que requieran de la presencia de jueces y fiscales, los que están llevando un proceso paralelo y sobrecargar a pocos funcionarios con demasiados casos, que finalmente no obtendrán ni la atención ni la seriedad requeridas.
sobrellevar barreras
Según Marco Gustavo Mejía Clavijo, director nacional de la Escuela de Padres, y fundador y director nacional del Centro de Atención a Agresores y Agresoras, uno de los motivos principales por los que las familias desisten de los procesos, es por el agotamiento de los recursos económicos que tienen que afrontar durante todo el proceso.
Además está el acto de revivir el hecho en todo el proceso, que es muy duro para los familiares.
Las barreras que se generan a lo largo de los procesos no alivian a las víctimas, desalientan el seguimiento del caso y la búsqueda de la verdad.
Sin embargo existe una fuerza interna que impulsa a las víctimas en la búsqueda de la verdad y de la ejecución de justicia que no tiene una explicación racional, pero que no resigna la esperanza de buscar un alivio.
seguir en el proceso
Otro de los casos que está vigente en los tribunales del juzgado es el de Rodrigo Velasco Sarmiento, quien fue asesinado el 30 de noviembre de 2014, en un hecho que hasta la fecha no tiene esclarecimiento; sin embargo, existen imputados que tienen una detención preventiva.
Desde que se estableció la muerte de Rodrigo, la búsqueda de los culpables fue incesante; pocos días después se pudo dar con los presuntos culpables. Sin perder más tiempo se hizo la querella necesaria que dejó a Adelio Ticona Rojas como detenido preventivo y tras seis meses de investigación se inició el proceso en su contra.
“Hasta hace unos meses el proceso avanzaba bien, pero en los últimos (meses) se han suspendido cuatro audiencias que perjudicaron el avance y desgastan los recursos económicos y anímicos que tenemos”, declaró Jeanneth Sarmiento, madre de Rodrigo Velasco Sarmiento.
El pasado jueves se realizó una audiencia en el quinto piso del juzgado, lugar en el que se dio lectura a dos pruebas que presentó la parte acusante y al intentar dar lectura a la tercera prueba, el juez instruyó una nueva fecha para dar continuidad al proceso debido a la amplitud de esta última prueba.
En las audiencias se retrasan los procesos por una u otra razón, sin considerar el gasto de dinero y de energía que las personas realizan. Estos son dos de los miles de casos que el Sistema Judicial retrasa de manera indolente.

una extensa duración
Uno de los casos más controversiales que dejó huella en el imaginario colectivo de la sociedad, fue el de “la niña Patricia”, que duró al menos 17 años y después de la reapertura del juicio por varias irregularidades, el imputado fue declarado culpable, mas éste no confesó el delito.
“Generalmente el agresor no se declara culpable porque no quiere enfrentar la culpa y reconocer la responsabilidad de sus actos propios, aparte de tener el miedo al juicio y al prejuicio de la sociedad”, explicó Mejía.
Problema de fondo
Según Mejía, hay un problema de estructura del sistema judicial, el Estado debería determinar los recursos para que se realicen los juicios, pero son las personas que levantan un proceso las que tienen que financiar prácticamente todo, pese a que las normas indican que todos los trámites son gratuitos.
tratamiento
La Cumbre Nacional de Justicia Plural pretende demoler la corrupción que se aferró desde tiempos inmemoriales en el sistema judicial boliviano, es una apuesta que no debe perder de vista la resolución inmediata de las aplicaciones administrativas, legales y ejecutivas. Las autoridades están conscientes de que la crisis del sistema judicial no será resuelta si no se abordan estos temas de retardación y otro males de este poder sin tocar las estructuras.

7 años y seis meses duró el proceso que la familia Calla-Ibáñez sostuvo a lo largo del tiempo para que se dicte una sentencia.

Cronología
Gabriel fue asesinado el 3 de mayo de 2008.
La investigación policial se realizó en tres años y medio (2009-2011).
Desde la imputación fiscal hasta la audiencia conclusiva pasaron dos años (2011- 2012).
La conformación del tribunal tardó un año (2013).
El juicio tardó 2 años en establecer sentencia (2014-2015).
Actualmente hay tres sentencias, pero el principal sospechoso sigue prófugo.

Caso niña Patricia
El Tribunal de Justicia repuso el juicio, una vez que se iba a proceder a dar sentencia por supuestas irregularidades, lo que extendió el proceso a más años.