“Bolivia provoca curiosidad”

Escritor Rodrigo Urquiola
Jackeline Rojas Heredia
“Cautiva en la obra el manejo del lenguaje metafórico, rico en figuras literarias introduciendo al lector en un mundo onírico. En el andamiaje de la novela se alternan los planos temporales y espaciales de manera aparentemente ilógica, manteniendo una coherencia interna a lo largo de su desarrollo, semejando un escenario kafkiano”, parte de la justificación del veredicto que otorgó a la novela El Sonido de la muralla, de Rodrigo Urquiola, el Premio Marcelo Quiroga Santa Cruz. Hoy la misma novela está a unos días de recibir el máximo galardón en México: el Premio Interamericano Carlos Monte Mayor, a mejor novela publicada en Latinoamérica.
Rodrigo Urquiola, paceño de nacimiento con 34 años, ganó el premio Adolfo Costa du Rels, 2010. Premio Municipal de Dramaturgia por la obra El Retorno; su novela Lluvia de Piedra obtuvo una mención de honor en el Premio Nacional de Novela; entre otras obras y premios.

¿Cómo fue postular con una novela ya publicada a un premio interamericano?
El Premio Interamericano Carlos Monte Mayor es un premio a mejor novela publicada en Latinoamérica. Se convoca desde 2012 y creo, si no me equivoco, que lo hace la Gobernación de Chihuahua y el premio se entrega en la ciudad de Hidalgo del Parral, donde nació el escritor Carlos Monte Mayor. Yo postulé la novela sin esperar mucho, quería saber qué pasaba y gané. La novela fue elegida entre 74 obras del continente. Ahora debo ir a México este 24 de junio. Según me han dicho los organizadores, debo presentarme en las jornadas de homenaje al escritor. Hacen como un festival de literatura en esas jornadas y en medio de ese homenaje me entregarán el premio.
¿En qué consiste el premio y cómo te ayuda a seguir adelante con tu carrera literaria?
Son 150 mil pesos mexicanos y una medalla, algo así como 8 mil dólares, es el premio más importante que recibo y me llegó de sorpresa. Son premios que uno no espera, porque realmente los premios a obras publicadas van para autores ya consagrados, ya mayores. Y bueno, me llegó en un momento de mi vida en el que pasaba por un bloqueo terrible, y claro que es para mí una alegría y obviamente como el premio te impulsa a seguir, a continuar, a creer que haces lo correcto. Me fue bien con los premios, tengo premios en cuento, novela y dramaturgia, que son los tres géneros que yo escribo.

¿Tienes familia?, ¿algún proyecto de vida adicional a la literatura?
Y bueno, la verdad es que nunca se me había ocurrido, digamos, no sé, tener algo propio, pero ahora creo que sí. Creo que estoy creciendo. A veces uno quisiera quedarse en la eterna adolescencia, pero bueno, creo que es inevitable crecer.

¿Cómo evalúas la literatura en Bolivia?, ¿qué percepción tienes?
Me parece que estamos en un momento interesante de la literatura boliviana porque pareciera que los ojos del mundo se están dando la vuelta y se dan cuenta que hay un país que se llama Bolivia. Antes no importaba mucho, pero ahora sí, eso es de los buenos efectos y del momento histórico que vive Bolivia. Al mundo le ha interesado saber qué es lo que está pasando en nuestro país y de esa manera también busca a los bolivianos o los comprende mejor.
Yo creo que en ese contexto es que también llama la atención la literatura boliviana. Genera curiosidad y eso puede ser muy bien aprovechado por quienes gustan de la escritura ¿no?

¿Desde siempre estuviste inclinado a la escritura?

Sí desde que tengo uso de razón. En realidad yo quería ser futbolista, era mi sueño de chico. Yo veía la escritura como algo inevitable, y bueno, es lo único que sé hacer y es lo que hago.

¿Cuál ha sido el premio más significativo que lograste hasta el momento? O si tuvieses que quedarte con uno, ¿con cuál te quedarías?
Si me quedaría con un premio ése sería el Premio Carlos Monte Mayor, uno porque es un premio internacional, un premio a una obra ya publicada y es importante para mí porque aparte me va a permitir conocer México. Viajar. Siempre quise conocer más allá.

¿Alguna otra obra que ya tengas en mente?, ¿qué quisieras escribir, quizá pronto o quizá más adelante?

He empezado a escribir una nueva novela, es una historia sobre un monstruo y eso ahora me está consumiendo el cerebro. Pero no te daré más datos, tampoco el nombre de la obra, aún no. Eso sí será más adelante.

En Cochabamba participaste en un taller de narrativa, ¿cómo fue esa experiencia desde el lado de compartir tus conocimientos?
Fue una linda experiencia. Luego fuimos a un colegio en provincia, en la localidad de Carhuiza, provincia los Andes, por invitación de un profe, y fue otra experiencia linda. Hay muchas personas que quieren aprender o simplemente compartir. Queremos visitar más colegios.

“El Sonido de la muralla narra desde la voz y perspectiva de una niña vieja o una vieja niña la historia de una familia que al regresar de un viaje descubre que ha perdido su casa a manos de invasores desconocidos.
Si bien ésta es una novela sobre la espera, es también una novela sobre la memoria, la memoria como ente independiente al dueño de los recuerdos, la memoria como un espacio donde todo puede suceder, la memoria como un sueño que uno puede dirigir, la memoria como un lugar al que se nos ha prohibido el acceso por alguna razón que podría parecernos inexplicable. Y al final sólo prevalece el silencio”, (Adolfo Cáceres Romero-portada del libro)