Amazonia boliviana apunta hacia su TRANSFORMACIÓN

Crédito de foto
El apoyo de la Fuerza Binacional entre Bolivia y Venezuela fue determinante.

Impacto de la inversión pública
cARMEN eSQUIVEL / prensa latina
Un recorrido por la ciudad de Riberalta permite constatar las obras que aquí se ejecutan en materia de salud, educación, proyectos productivos, vías de comunicación y otras infraestructuras.
La región amazónica boliviana abarca los departamentos de Beni y Pando en su totalidad, así como a varias provincias de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
Sólo en el Beni, el Gobierno invertirá más de tres mil millones de dólares hasta 2020 en diversos sectores, informó el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, durante una visita a esta región.
Quintana aseguró que “nunca antes se había hecho tanto para que un departamento sea integrado al Estado Plurinacional en el menor tiempo posible”.
El titular participó en Riberalta en la firma de un convenio entre la Alcaldía y la Agencia para el Desarrollo de las Macrorregiones y Zonas Fronterizas (Ademaf) para la ejecución de obras viales en ese municipio.
En virtud del acuerdo se pondrá en funcionamiento una planta con capacidad para producir 320 toneladas diarias de asfalto, adquirida en Alemania a un costo de siete millones de dólares.
Esto permitirá arreglar numerosas calles y avenidas de Riberalta y además ofrecer servicios de materiales pétreos no sólo para obras viales, sino también civiles, explicó a Prensa Latina el arquitecto José Lambertín, director social para las zonas amazónicas.
Lambertín afirmó que estos proyectos de desarrollo urbano permitirán mejorar la calidad de vida de los habitantes del departamento.
“La región amazónica tiene unas potencialidades inmensas, pero las infraestructuras no están acordes con los requerimientos de nuestra gente”, dijo.
Para el Ministro de la Presidencia, “lo que necesita el país son ciudades del siglo XXI con carreteras del siglo XXI”.
En materia de infraestructuras, una de las mayores obras que se ejecutan en la región es la carretera que unirá Riberalta con Rurrenabaque, la cual tendrá una extensión de 508 kilómetros y una inversión de 600 millones de dólares.
Anteriormente, se había construido la vía entre esta urbe y la ciudad de Guayaramerín, que tiene 84 kilómetros de longitud y su costo fue de 56 millones de dólares.
La región ha cambiado tremendamente durante los 10 años del gobierno del presidente Evo Morales, afirmó a esta agencia el alcalde de Riberalta, Omar Núñez Vela.
La autoridad edil recordó que antes para ir a Guayaramerín en tiempos de lluvia se necesitaban a veces entre tres y cuatro días por la crecida de los ríos, sin embargo, ahora hay una carretera totalmente asfaltada que en sólo una hora permite el viaje. Obras de vital importancia emprende en estos momentos el Gobierno en la ciudad conocida como la Capital Amazónica.

Caminos, salud y educación
Las inversiones programadas por el Gobierno en el mediano y largo plazo están orientadas a mejorar el índice de desarrollo humano con la construcción de nuevos caminos, instalación de telecentros satelitales y la edificación de centros de salud y hospitales en diversas regiones de la amazonia boliviana.

3.000 millones de dólares se invertirán este año en el desarrollo económico de las regiones benianas.
508 kilómetros de longitud tendrá la carretera que unirá las provincias de Riberalta hasta Rurrenabaque.