Adrián Maceda

Melina Valencia Achá
By Maceda es la firma de uno de los caricaturistas más importantes y destacados de la prensa escrita en Bolivia, pues con más de cuatro décadas dedicadas al humor, la política, el deporte a través del dibujo, Adrián Maceda todavía sorprende con esa habilidad e ingenio que lo caracteriza desde su niñez. Maceda conversó con la Revista 7Días y recordó aquellas épocas en las que el dibujo a mano era valorado y el trabajo mejor pagado en el ámbito periodístico.
Su trayectoria no solo habla de números de publicaciones gráficas, también del prestigio que logró a través de los años de trabajo responsable y serio. Por ello, en 1997 obtuvo el premio Nacional de Caricatura que otorga la Asociación Nacional de Periodistas de La Paz (APLP). Pero su trayectoria también se inscribe en su paso por los periódicos Hoy, Última Hora, la revista Deportiva Panorama, y otros, además fue creador de suplementos educativos, la lista es muy larga.

¿Cuándo empieza a dibujar?
Desde muy chico, siempre me gustó que mis tareas estén bien hechitas y con letras góticas, y siempre he estado metido en el dibujo, en el color.
(Nos muestra una publicación de su primer trabajo a los 19 años). En 1959, por la casualidad de un trabajo he dibujado, yo muy jovencito, una página para el MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario) que se llamaba semanario Combate, esto es lo único que rescaté (una parte de la cómica), por si acaso yo no soy movimientista.
Luego de estudiar en la Escuela Panamericana de Arte de Argentina, en 1963 vine desde Buenos Aires a trabajar en La Paz con Cucho Vargas en la revista Panorama, allí conocí a Lorenzo Carri, grandes personas, grandes periodistas.

¿En su familia había dibujantes?
Mi padre dibujaba. Él trabajaba en la Fuerza Aérea Boliviana, él hacía de todo. Mi hija tiene un taller de manualidades, se llama taller de Ibis Maceda Encinas.

¿Cómo fue su trabajo por los diferentes periódicos del país?
Yo trabajé más en el periódico Hoy, casi 30 años. Fuera de la caricatura política hacia la deportiva, todos los lunes salía en contratapa a todo color, yo habré pasado las 1.500 caricaturas deportivas. Luego hice trabajos en La Razón y en Última Hora también.
Yo considero que desde el comienzo siempre ha habido libertad de prensa, inclusive sabían qué persona estaba a cargo de la caricatura, (pero sí) había un poco de control del jefe de redacción o el director, eso sí teníamos que tener cuidado con el tiempo político que había.

¿Recuerda alguna anécdota?
Resulta que un ministro (no voy a decir quién) tenía en el Parlamento una cita para rendir un informe; un periodista que cubría en ese entonces la Cámara de Diputados me dijo: “tengo un pepa para tu caricatura”, ¿qué es? Ha llegado mareando (ebrio) un ministro. Entonces hice la caricatura de él (la autoridad) entrando al parlamento con la banda está borracha, estaba de moda esa música. Salió la caricatura y a las 10.00 de la mañana estaba renunciando ese ministro. Fue una ‘pepa’ grande en esa época.

¿Cómo logra destacarse?
El caricaturista editorialista tiene que estar muy pendiente de las noticias del día, y no hacer la caricatura con morbo, sino con delicadeza, y un buen dibujo para que la gente ría o entienda exactamente el mensaje.
Soy una persona que no me dejo estar, una persona activa, siempre estoy dispuesto para hacer una y otra cosa, innovar el mismo estilo, y estar ligado al arte. Hay gente que con solo ver el dibujo sin la firma ya sabe quién ha dibujado.

¿Hay que nacer para ser dibujante?
Yo considero que hay que nacer y estudiar bastante, porque si uno no está al tanto de lo que sucede en el área está arruinado, cada uno tiene que tener su escuela, su estilo, eso es primordial. Antes nuestro trabajo era bien pagado, en los periódicos nos trataban muy bien, inclusive para el periódico mismo era un honor tener a un buen caricaturista, yo recuerdo bien a Clovis Días, Lalo Flores, Julio Arce, esos grandes caricaturistas.
Nosotros defendíamos nuestro trabajo, nuestro estilo y superioridad dentro del arte cada día.
Antes las letras se dibujaban a mano, el dibujo y las letras eran a mano.

¿Se puede vivir de la caricatura?
Se puede, antes se vivía de la caricatura. Ahora creo que hasta trabajan gratis o agarran el internet y publican cualquier cosa, no pasa nada.
En los caricaturistas de ahora no hay buenas ideas, no hay una caricatura fuerte, que es muy necesario para que se destaque el mismo periódico; hay tan lindos temas para dibujar.

¿Con qué proyectos sueña un caricaturista?
Ser parte de un periódico por varios años, ser respetado y tener una buena línea, ser reconocido por la prensa, es lo máximo que un buen caricaturista tiene que lograr, no perderse ni hacerse por épocas, tiene que ser de tiempo permanente, requerido.
Evidentemente he cumplido todos mis sueños, me siento feliz.

¿A qué se dedica actualmente?
Ahora nos hemos dedicado a organizar exposiciones de los trabajos anteriores, a presentar publicaciones en uno y otro lugar. He sido director de arte de varias empresas publicitarias, ha sido un trabajo fuerte. Sigo ilustrando, hago trabajos para una empresa de Santa Cruz, me he dedicado a la tarjetería. También preparo exposiciones con el arte plástico.

Perfil
Nació en la ciudad de La Paz, en la zona Norte. Está casado con Adela Encinas, con quien tiene dos hijos.
Estudió en el colegio Genaro Gamarra y terminó el bachillerato en el colegio Ayacucho.
Estudió en la Escuela Panamericana de Arte, en Argentina.
Es dibujante, ilustrador y periodista.