Mayaqui Tiwanaku, el tour que invita a explorar prácticas andinas

1. La experiencia de la cosecha de la papa.

*Maribel Condori Monrroy
En el municipio Tiwanaku, a 70 km de La Paz, seis jóvenes lideran el proyecto Mayaki Tiwanaku, un emprendimiento que invita a conocer y vivir la textilería, cerámica, gastronomía, el ciclo agrícola e inclusive los juegos de antaño. Este grupo ofrece explorar estas actividades, características del altiplano, con el fin de que el visitante no solo conozca la ciudad arqueológica, sino también los usos y costumbres del área andina.

GASTRONOMÍA, TEXTILES, CERÁMICA Y CICLO AGRÍCOLA
Desde su domicilio, que funciona como restaurante y hotel, la representante de Mayaki Tiwanaku, Mery Osco Cornejo, explica que una vez que el turista se anima a realizar esta travesía, se dirigen hacia Walipini, en la comunidad Chambi Chico, donde primeramente se realiza una guaja o watía (cocinado en piedra). A medida que se preparan los ingredientes y se alistan los insumos, los guías relatan la historia y las características de este tipo de cocina que implica todo un ritual.
Mientras los alimentos comienzan a cocer enterrados en la tierra, los visitantes se dividen en grupos: unos para hacer cerámica y otros para explorar el mundo del tejido. Quienes optan por la textilería tienen la oportunidad de saber cómo es el proceso de elaboración de un aguayo, una frazada o un poncho. Quien enseña es un artesano del lugar que detalladamente expone cuál es el tipo de lana que se utiliza, el hilado, los tintes naturales para el teñido, además del diseño de las figuras que tienen relación con la naturaleza.
“El aguayo y las frazadas son herencia de los abuelos, estas prendas son muy significativas para las mujeres del área rural debido a que están fabricadas con sus propias manos”, resalta Mery, quien añade que es importante seguir trasmitiendo estos conocimientos, legado de los antepasados.
Los que se interesan en cerámica aprenden el preparado de la pasta, el moldeado, el prensado y demás técnicas que implican la elaboración de una vasija. El mismo visitante elabora el objeto, que se lleva como recuerdo.
Entre otros paquetes también enseñan la trasformación de alimentos, como el proceso de elaboración de queso, y si es la época de helada la producción de chuño y tunta, además del ciclo agrícola de alimentos, como quinua, papa, oca, entre otros. En el período de siembra se visitan los terrenos, donde se alista la tierra y las semillas; en caso de ser tiempo de cosecha, los turistas participan en esa actividad.
“Si es ciclo de cosecha les enseñamos cómo sacar la papa, cuáles son los trucos y las creencias. Y si es época de chuño, les hacemos saber los tiempos de la helada y en qué consiste el deshidratado. En algunas ocasiones nos han pedido enseñarles cómo se hace la th’ayacha (helado andino, elaborado de isaño)”, expone Osco.

JUEGOS DE ANTAÑO
La historia y curiosidades acerca de los juegos de antaño, como la rueda de goma, guiada con un alambre, la tunkuña, el volador o el trompo también son parte del tour. Con ello se pretende recuperar aquellos juegos antiguos que eran parte de la infancia de las personas que aún no estaban rodeadas de la tecnología moderna.
Como la cocción de la watía dura hasta mediodía, se ofrece ‘el mochilero’ o ‘boxlanch’, que consiste en una merienda de media mañana a manera de saciar el hambre. Mery prepara un refrigerio con alimentos del lugar.
“Dependiendo del gusto de los visitantes, preparo desde comida nacional, internacional, vegetariana, además de masas y jugos de quinua, amaranto, cañahua. Me he especializado en el área gastronómica”, agrega.
Luis Fernando Choque —uno de los guías— relata que su madre, quien es experta en textiles, se encarga de enseñar los tejidos andinos. Hubo turistas que al quedar cautivados con esta práctica compraron algunas prendas. “Incluso una vez un visitante se llevó a su país un cuero de oveja”.
Comenta que cada experiencia es una aventura en la que no faltan las fotografías de los visitantes. Varias personas promocionaron el tour a través de imágenes que fueron publicadas en sus cuentas de Facebook e Instagram.
Con todo ello, el objetivo de este grupo de jóvenes emprendedores, que egresaron de la carrera de Turismo, es que los visitantes comprendan y vivan cada práctica, uso y costumbre del espacio andino; además, que perdure en el tiempo y no se pierda.
“No queremos ser los guías clásicos, pasamos a ser guías que están motivando al interlocutor a que ame, sienta y viva lo que está viendo. Y en caso de que el visitante sea nacional, no se olvide que ha venido de estas raíces”, enfatiza la representante de Mayaqui.

RECOMENDACIONES
El costo de este tour es de Bs 20 para nacionales, Bs 30 para extranjeros y Bs 10 para estudiantes.
Tiwanaku está a 3.845 msnm, rodeado de cerros. Es de clima frío, por lo que se recomienda vestir ropa abrigada para visitar el lugar; sin embargo, para las caminatas es preciso usar sombrero de ala ancha para protegerse de los rayos del sol. También es necesario llevar agua, usar lentes de sol, protector solar y zapatillas trekking.
Las personas interesadas pueden contactarse al número 78899355, escribir al correo electrónico: elmochilero.mery@gmail.com o dirigirse al hotel restaurante El Mochilero, que está a una cuadra de la plaza principal de Tiwanaku.
Choque informa que por día este municipio recibe 250 a 300 visitantes. En solo una jornada, una agencia llega con 15 o 20 extranjeros. Residentes de Francia, Alemania, Brasil, Argentina, Japón son los que frecuentan el lugar, a ellos se suman estudiantes de colegios y universidades.

OTRAS OFERTAS
Otro paquete que ofrece Mayaki es el recorrido por el municipio Taraco, donde se conocen los rastros de la cultura Chiripa y las exhaciendas instaladas en el lugar. La travesía continúa en la localidad Guaqui, donde se visita el museo de trenes, el buque más grande de la Fuerza Naval Boliviana, entre otros atractivos.

*Es periodista y colabora con la Revista 7Días