Historias de amor y familias unidas por la fe en una imagen

Una procesión de devotos con las imágenes antes de entregar el preste.

Devotos que sienten que deben mucho
Jackeline Rojas Heredia
Se conocieron y se enamoraron, pero la vida por diferentes razones separó sus caminos y los mantuvo alejados durante 18 años. Cinco años atrás se reencontraron en la Fiesta del Gran Poder y de solo mirarse, su amor volvió a nacer. Casados y más felices que nunca, Milton Mendoza Luna y Marlene Barrios Guerra fueron prestes de la fraternidad Antawara La Paz este 2016.
Celebrar el amor y agradecer con danza, fiesta y mucho sacrificio era la consigna de la pareja. El Señor del Gran Poder los había unido y está vez para toda la vida, según su fe. Su fraternidad Antawara La Paz, cumplió el pasado sábado 30 años y la devota pareja entregó el preste a una nueva pareja. “Nuestra historia es larga, empezamos a bailar desde muy pequeños con la danza antawara, ahora reencaminamos nuestro amor”, narró Marlene Barrios.
Según la tradición, el pasado sábado la pareja entregó a los recibientes, es decir, a los que serán los pasantes del preste para la siguiente gestión, Luis Lemus y la señora Lourdes Ticona de Lemus, la responsabilidad de organizar a la fraternidad y las fiestas y eventos que ameriten. “Casi somos 160 los que integramos la fraternidad, dos bloques chukutas, y el bloque Indomables”, explicó Milton Mendoza.
Ambos narraron que los prestes son elegidos por el mismo Dios, “Es una cuestión de fe, una experiencia, el Señor elige a la persona, nosotros no vamos y decimos: Quiero recibir, es el señor que elige”, repitió Marlene Barrios.
Otros devotos son: Rómulo René Aramayo, y su esposa: Roxana Espada de Aramayo, son devotos del Señor del Espíritu, la pareja celebró a la imagen el pasado sábado con una misa, banda, y una recepción social. Don Rómulo explicó que es la fe la que mantiene unido un hogar y que su familia ha podido sobrevivir a situaciones difíciles gracias a los favores del Tata.
Lo que queda por delante es pasar la fiesta de la imagen a pasantes que tengan el mismo amor, respeto y devoción.
La señora Roxana Espada contó que la imagen llegó a sus manos a través de una comadre, a partir de entonces, su fe creció y por devoción realiza actividades que cultiven fe, no solo al interior de su familia, también al interior de su círculo de amistades.
“Yo suelo rezarle mucho, le pido que me dé trabajo, salud y fuerzas para seguir adelante y que mi esposo esté sanito porque ha salido recién de una operación. Antes que ingrese a la operación, le pedí mucho por él, entonces yo creo que me ha hecho caso, le pedí que salga sano porque mi esposo estaba muy mal y ahora está conmigo sanito”, dijo la señora. ”Luego de la misa vamos a compartir en un local, a mi me agarra otra pareja y de esa manera nos hacemos compadres y comadres y formamos una cadena de fe en al imagen del Señor del Espíritu Santo”, dijo.