Por una poesía más cerca al lector

Gabriel Chávez Casazola
Jackeline Rojas Heredia
Con su habitual sonrisa, su carácter jovial y sencillo, el poeta y periodista Gabriel Chávez Casazola explicó el objetivo que busca la realización del III Encuentro Internacional de la Poesía, en el marco de la XVII Feria Internacional del Libro en Santa Cruz. Compartió además parte de su experiencia y su encuentro con la poesía y el anhelo que tiene de que Aviones de papel bajo la lluvia, su último libro, se publique en Bolivia. El libro fue editado y presentado en España.

¿Qué resultado esperas de la realización del III Encuentro de Poesía en la Ciudad de los Anillos?
El encuentro en realidad es una iniciativa de la Cámara del Libro en Santa Cruz, que le quiso dar a la poesía un lugar en la Feria del Libro, eso es algo muy positivo. Creo que Santa Cruz está viviendo un momento de mucha dinámica cultural, y la poesía no es ajena a ello. Vivimos una etapa en la que hay numerosas lecturas, varios encuentros y espacios para la poesía.
Muchos creadores de distintas generaciones que hacen poesía se encuentran, se reconocen en el otro. Entonces, valoro la iniciativa de la Cámara del Libro de llevar este encuentro adelante hace tres años, y claro, de pedirme ser parte de la organización. Si bien el encuentro como tal lo hace la Cámara del Libro, hay curadores del encuentro, quienes organizan las presentaciones e invitan a los poetas y preparan las mesas de lectura. En este caso, somos Gary Daher y yo.

Bien, teniendo clara la realización del encuentro, hablemos de los resultados esperados, ¿qué crees vos que permite un encuentro de poetas tanto nacionales como internacionales?
Todo lo que se organiza relacionado a la poesía ayuda a acercar la poesía a la gente, un contacto con el lector y que los poetas nacionales conozcan a sus pares de afuera, la idea es traer a creadores para que conozcan Bolivia, que sepan qué se produce en nuestro país. Pero lo más importante es que en ese encuentro e intercambio de experiencias sea el lector quien gane en todos los casos.

¿Qué momento consideras que atraviesa la poesía hoy?
Yo creo que sin duda hay una vitalidad en la poesía, sobre todo en los países iberoamericanos. Creo que en América se está escribiendo mucha y variada poesía, y ésa es nuestra riqueza. Hay muchas maneras de entender la poesía porque hay tanta como autores hay, y eso me parece bueno.
También hay un creciente interés en los poetas por acercarse al lector, al público y eso se nota en la cantidad de festivales, lecturas al público, encuentros en las universidades, lugares educativos que revelan ese interés de acercar la poesía a la gente. Porque, quién sabe, durante algún tiempo los propios poetas hemos alejado a la poesía de la gente, la hemos vuelto una cosa complicada, alejada, y creo que esa época ha pasado y estamos volviendo a escribir de modo que la gente vuelva a entender, porque creo que el desafío es que la poesía pueda emocionar, pueda conmover al otro.

¿Considerabas lo poético como un lenguaje muy erudito de difícil comprensión?
La poesía la escribimos hombres y mujeres de carne y hueso, ¿no? Esa noción del poeta como un pequeño Dios, como un ser privilegiado, distinto, es algo que hay que superar. El poeta es un ser humano que hace todo lo que hacen los demás seres humanos. Solo que puede dejar escrito lo que vive en un lenguaje que, efectivamente, es distinto del corriente, pero que no tiene que ser complicado. No es el mismo lenguaje de un cuento, un ensayo, un artículo de prensa, pero que sea distinto quiere decir que se acerca a lo trascendental, a lo hondo del ser humano, a las preguntas más profundas, a las inquietudes más importantes, pero no tiene por qué ser difícil.
Como dices, el poeta es un ser humano y está influenciado por las circunstancias que lo rodean, en ese sentido, ¿cuánta influencia recibe el poeta en los tiempos actuales, en la presente coyuntura?
Estamos en una época que el lenguaje se hace con palabras de la calle, lo que se llama poesía coloquial, poesía urbana, conversacional, el mismo hecho de ser el poeta un hijo de su cultura, tiempo y circunstancia, y nuestra circunstancia nos condiciona, entonces escribimos en nuestra época, y nuestra época plantea una serie de desafíos que no todos los poetas recogen explícitamente ¿no? Es una poesía que da cuenta del acontecer político, social; pero yo creo que aunque escribamos de la manera más lírica, más espiritual, de todas maneras, lo que escribimos da testimonio de lo que somos y de una realidad determinada. No es lo mismo un poeta del siglo XVIII, que escribe en Europa, que un poeta que escribe en África en el siglo XXI, tampoco es un lenguaje distinto porque la poesía salta al tiempo y al espacio, y hay que reconocer que el poeta es hijo de su circunstancia.

Hablemos un poco sobre tu poesía, Aviones de papel bajo la lluvia, ¿cuándo se presenta en Bolivia?
Hace poco di lectura del libro en las ciudades de Granada y Sevilla. Muchos de mis libros se presentaron primero en el exterior y luego pude presentarlos en Bolivia, estoy esperando la oportunidad para hacerlo con una editorial nacional. La Antología Cámara de Niebla se publicó primero en Buenos Aires y luego en Bolivia, y ése es un libro que ahora está a disposición en la feria de Santa Cruz.

¿Cuál de tus obras representa algo único y especial para ti?
Una buena pregunta que nunca nadie me ha hecho. Mira, yo tengo un afecto muy especial por un libro que se llama El agua iluminada, es un libro que se publicó el año 2010. Lo publicó La Hoguera en 2010, en Santa Cruz.
Un libro al que le tengo mucho cariño por dos razones: primero porque uno debe definir su mirada poética ante el mundo y a eso lo llamamos encontrar su voz poética, yo todavía no sé definir si uno encuentra la voz poética o es la voz poética la que lo encuentra a uno, pero yo siento que eso sucedió en el Agua iluminada, es mi primer libro de madurez poética y los anteriores los considero iniciales y además este libro fue el que me abrió las puertas de circuitos internacionales. Por la circulación de este libro, que fue traducido parcialmente a varios idiomas, se dio a conocer mi poesía y eso me permitió llevar mi poesía por el mundo a partir de la publicación del libro en adelante.

“...Entonces pensó en los tiempos de su abuelo o del mío
o del tuyo, cuando las familias eran grandes
vivían en grandes casas —grandes o chicas, pero grandes,
inclusive diminutas, pero grandes—
y veían sucederse a los hijos y a los nietos
en un ininterrumpido y gran bordado
con enormes hilos invisibles abrazándolos a todos en el aire.

[De El agua iluminada, 2010]“