‘Atrapar’ a los niños, el objetivo de la Feria del Libro de Santa Cruz

La escritora Sarah Mansilla firma uno de sus libros para una niña.

Actividades lúdicas, teatro y juegos son Las ofertas para el público infantil
Giannina Machicado C.
Sobre una extensión de 2.000 metros cuadrados se sitúa el Pabellón Infantil, una de las principales atracciones de la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz (FIL), que se desarrollará hasta el domingo 5 de junio. El espacio es considerado como “el fuerte” de la feria literaria, ya que —según su concepción— en él los niños pueden desarrollar un viaje a través de actividades de fomento a la lectura, con personajes que crean una historia.
Para quien visita la feria cruceña por primera vez y llega hasta ese lugar, es imposible no sentirse atraído hacia espacios con nombres como Biblioteca Alejandría o Biblioteca Monástica, en los que aparte de verse en medio de un escenario medieval se encuentra con un gigante y colorido dragón que sostiene un libro. Si a un adulto le sorprende, mucho más a un niño.
Al ingresar al lugar, uno se encuentra con una decena de áreas temáticas, donde se ofrece a los niños teatro, juegos y lecturas. El pabellón mismo es un cuento en sí.
De acuerdo con la presidenta de la Cámara Departamental del Libro de Santa Cruz (CDLSC), Sarah Mansilla, el Pabellón Infantil es un lugar de gran magnitud que incluye personajes y actividades relacionadas a la literatura.
¿Cuál es la mejor forma en la que enseñas a los niños? Es la pregunta que se plantearon para la creación del lugar. La respuesta es un mensaje que va dirigido a los padres: “Jugando con ellos”.
“Jugando es la mejor forma de motivar cualquier comportamiento o hábito en los niños. En vez de prohibirles algo de forma imperativa, lo tomas de la mano, le muestras y explicas. Es lo que pasa en este pabellón”, dice la creadora de la saga Benjamín.
Para este año, por ejemplo, el lugar cuenta con un dragón. La elección se debe a que se trata de un personaje conocido a nivel mundial, conocido en la historia de diferentes maneras, ya que se lo utiliza tanto en la poesía, en los cuentos, en novelas y en la ciencia ficción.
Se trata del Dragón Lector, que está relacionado con las historias que son parte de las actividades. “Ya habíamos comenzado el año pasado con El Caballero y La Dama del Saber, dos personajes también mitológicos, pero recreados en un contexto propio”. Por lo que el dragón es el “transporte oficial” de los personajes ya mencionados para viajar en el tiempo.
La idea es que cada año nuevos personajes se sumen a la historia, que posteriormente se traslada a un libro.
“Yo he tenido la suerte de estar en los inicios, tanto en la Feria del Libro de La Paz como en la de Santa Cruz. Creo que ambas constituyen un acto heroico, porque desde sus inicios han tenido que enfrentar las diferentes cámaras (del libro) una serie de problemas”, asegura el escritor Homero Carvalho, quien dice que la ventaja de la FIL cruceña con respecto a otras es que ésta se realiza en un espacio de exposición, que cuenta con al menos 20 pabellones, de los cuales la feria utiliza tres.
Coincide en que el Pabellón Infantil es lo que diferencia a la feria de Santa Cruz de las otras.
Según Carvalho, el año pasado, por ejemplo, una de las actividades didácticas fue una aventura que iba desde los pergaminos hasta el libro digital. “Ahora están haciendo un viaje de fantasía por la magia de la lectura. Eso es algo que quizás le falta a otras ferias”, dijo respecto a las experiencias que pueden aplicarse en otros encuentros literarios.
Así también considera que se debe combinar la parte comercial (compra-venta de libros) con la parte cultural, “porque la gente que visita estos lugares no solamente viene a comprar un libro, también viene a conocer a un escritor, a escuchar a un poeta o a una mesa redonda acerca de la literatura boliviana o latinoamericana. Es importante mezclar ambas cosas y creo que, de alguna manera, la Feria de Santa Cruz lo está logrando”.
Tal es el caso de una exposición sobre la obra de Lorgio Vaca. “¿Qué tiene que ver con la literatura? Absolutamente nada, es un pintor, pero le estás dando al público un plus, porque la gente va a ver el mural. Se da la vuelta y se encontrará con la vida del pintor”, dice el poeta para explicar que ésa es una buena manera de llamar la atención.
Respecto a cómo se aplican en la feria los elementos que la población quiere y cómo se determinan los mismos, Mansilla aseguró que “uno tiene que zambullirse en la filosofía de la empresa o institución, en este caso de la Cámara del Libro, para entender. Y por supuesto, en el pueblo, en la ciudad donde vives. Acá somos alegres, llenos de vida, nos gusta el carnaval, la música, nos gusta hacer fiestas grandes, entonces así tenemos que hacer todo lo demás”.
Para ello se debe aprender a leer el pensamiento de la gente que vive donde se va a hacer la feria, agregó.
En marzo de este año, la Cámara Departamental del Libro de La Paz (CDLLP) posesionó como su nuevo presidente a Antonio Schulczewski, quien en la ocasión expresó que “la Feria del Libro de Santa Cruz es un evento megasocial, que convoca a toda la ciudadanía y nadie quiere perdérsela. Tenemos que lograr eso aquí y para eso tenemos que ofrecer no solamente libros, también eventos, bailes y una agenda cultural muy importante”.
Ante esa aseveración se consultó a Mansilla sobre el rol del espectáculo en la FIL cruceña. “Le damos lo que la gente quiere”, respondió. “Así el que venga no se compre un libro, y eso me lo dijo mi hijo, le damos lo que quiere. Que el que venga salga maravillado después de hacer un recorrido. Que conozca la literatura jugando, divirtiéndose”, dijo.
Asimismo y respecto a algunas críticas desde que asumiera la presidencia de la CDLSC el año pasado, Mansilla argumentó que “está bien que los escritores se tomen las cosas con seriedad, que se hable de la literatura avanzada y que se ganen premios, pero creo que el fondo de todo es llegar al mismo pueblo”.
Entretanto la vicepresidenta de la Cámara, Lucy Delgado, dijo que si bien la “otra oferta” tiene relevancia, es más importante que el libro llegue al lector.
Para ese propósito, “desde hace un tiempo se viene haciendo un trabajo más con los niños, que está unido a las actividades de fomento a la lectura”. En ese sentido, el año pasado, se trabajó con la historia de la escritura.
Jorge Rodríguez, primer presidente de la Cámara, informó que aunque no se tiene un registro exacto, se estima que alrededor de 50.000 libros se vendieron en la feria durante los últimos años. “Ése es el mejor indicador de que la gente lee”, sostuvo.
Desde la promulgación de la Ley del Libro y la Lectura Oscar Alfaro, hace tres años, tanto Delgado como Rodríguez coinciden en que hay muchos elementos en pro del libro que se implementan actualmente. Tal es el caso del Comité Plurinacional del Libro y la Lectura, que aunque aún no funciona, se podrían debatir en él varios aspectos de interés para libreros, editores y distribuidores.
Con relación al precio, y algunas voces que manifiestan que los libros continúan siendo caros, Rodríguez indicó que “todo subió de precio, el pan, los pasajes, menos el libro. Ahí está la diferencia”.
Los próximos pasos de la Cámara del Libro cruceña, contempla hacer una campaña “un poco más fuerte” en contra de la piratería. Para ello, esa directiva solicitará al Gobierno acciones para frenar ese delito.
Como algunas propuestas, Delgado sugirió hacer más control en los sitios donde se ubican los vendedores de libros legales. “Que los comercios sean supervisados, que sean revisados y que paguen impuestos. También, si se vende una mercadería adulterada, debería ser controlada y decomisada, al igual que se controlan las bebidas alcohólicas o los alimentos en las calles”.
La piratería es un tema del cual se discute bastante en la feria, por lo que se prevé llegar a algunas conclusiones al término de ésta.
“Necesitaríamos la colaboración del Gobierno. Siempre encuentran las planchas y los materiales. Detienen a los responsables, pero los liberan y siguen con esa tarea. Hay algo similar que puede pasar”, dijo Rodríguez para poner como ejemplo a que hoy en día no se encuentran películas originales. “Lo mismo pasa con la música. No quisiéramos que eso pase con los libros, porque se acabaría la producción nacional”.
Es así que dirigió su reclamo al comité de la lectura, en el que se puede trabajar en esa tarea, tal vez no con soluciones definitivas, pero construir algo inicial.
Además, otro de los “problemas” es el libro digital, que cada vez llama más la atención de niños y jóvenes. Ante ello, el próximo año la CDLSC buscará innovar, ser creativos para llegar a ese público.

La importancia de las ferias del libro
Algo en lo que coinciden los expositores de la Feria del Libro de Santa Cruz es que la gente compra más cada año y por ende lee en igual dimensión. Después de la promulgación de la Ley del Libro, en 2013, en la Feria del Libro de La Paz, la población opina de diferente manera, ya que considera que los precios de los libros no disminuyen y que cada vez se lee menos.
Al respecto, el escritor beniano Homero Carvalho opina que “las ferias se han convertido en fenómenos culturales y en ese sentido han ampliado el mercado de lectores, porque han permitido al lector acercarse al autor y conocer sus obras”.
Según el también poeta, hay libreros que le comentaron que en algunos años ganaron en la feria lo que ganan en cuatro o cinco meses. “Eso quiere decir que se vende, y si se vende es porque se lee, porque la gente compra para leer”.
En ese sentido, considera que las ferias son espacios culturales que se deben apoyar permanentemente, porque amplían el mercado de lectores.