Visibilizan tesoros del Lago para fortalecer preservación

Lámina de oro con simbología especial.

antropología
Jackeline Rojas Heredia
Más de tres años de estudio intenso en las profundidades del lago Titicaca permitió generar acuerdos y firmar convenios entre Bolivia y Bélgica para recuperar un mayor número de fragmentos arqueológicos.
Existen centenares de fragmentos que datan de diferentes períodos precolombinos y que explican los modos de relacionamiento social de antiguas civilizaciones que habitaron antes las orillas del Titicaca. Las piezas, una vez pulidas y unidas cual rompecabezas, revelan secretos importantes, múltiples incensarios permiten saber lo importante que eran las ofrendas de los pueblos a sus dioses, o el ancla de piedra rectangular para conocer cómo realizaron los intercambios comerciales en el Lago.
De esa manera, lo que empezó como una tesis de doctorado se consolidó como un proyecto patrimonial turístico para Bolivia con apoyo de Bélgica. El objetivo para fortalecer aún más la protección patrimonial es visibilizarla y para eso, la Agencia Belga de Desarrollo (CTB-Bolivia) estrenará un primer filme en agosto próximo y trabaja en otros dos, además de documentales y reportajes que se exhibirán dentro y fuera del país.
Cécile Roux, asistente técnico del CTB para el proyecto del lago, anunció que este 6 de junio se presenta en la población de Copacabana los resultados de las expediciones que hasta la fecha se realizaron y los alcances del proyecto compartido entre Bélgica y Bolivia. Muchas personas se integraron en el proyecto que inició con la tesis de doctorado del belga Christophe Delaere, quien empezó la exploración en las profundidades del lago el año 2012.
Las historias narradas a través de la tradición oral despertaron el interés del belga. Una vez hechos los primeros hallazgos, los gobiernos de Bélgica y del Estado Plurinacional de Bolivia llegaron a la conclusión de que el proyecto debe ampliarse y firmaron un convenio para otorgar recursos, Bélgica, con más de un millón de euros y Bolivia con 100 mil, y la posibilidad de incrementar esa inversión.
La aventura, que en principio convocó la atención de cuatro municipios, hoy integra a 13 regiones organizadas alrededor de diferentes áreas. Hugo Espinal Condori, representante de los municipios beneficiados, explicó que las autoridades de a poco van entendiendo la importancia que tiene proteger el patrimonio, ya sea para potenciar el turismo en la región, fortalecer las capacidades de sus habitantes o estimular la narración oral, en la que muchas mujeres participan, además de otras actividades. “Lo importante es contar con la capacidad suficiente para la conservación y preservación del patrimonio subacuático como terrestre”, dijo. Además rememoró que los pueblos más antiguos son las raíces de Bolivia, son la fuente de identidad que se debe proteger.
Los actores implicados en el proyecto están integrados por la Cooperación Belga, a través de la Agencia Belga de Desarrollo (CTB-Bolivia), el Ministerio de Culturas y Turismo, la Universidad Mayor de San Andrés y los gobiernos municipales de: Copacabana. Escoma, Guaqui, Pucarani, Santiago de Huata y San Pedro de Tiquina, seis de los priorizados por el apoyo e interés de sus autoridades y pobladores. Los otros que también se beneficiarán del proyecto, pero no en todas las áreas son: Ancoraimes, Batallas, Puerto Carabuco, Puerto Acosta, Tito Yupanqui, Tiwanaku y Puerto Pérez.
La técnica Roux explicó que los diferentes fragmentos de piezas arqueológicas halladas hasta la fecha corresponden a diferentes períodos del pasado precolombino, que abarca un espacio entre el período de 500 años después de Cristo hasta 1150 años después de Cristo.
Capacitación en buceo
Uno de los primeros resultados de estos últimos años de investigación está relacionado directamente con investigaciones científicas, con el programa de formación de buceadores especializados en arqueología subacuática que está en curso, y con un trabajo de prospección geofísica subacuática para el cual llegaron a Bolivia 10 buceadores expertos de Bélgica que actualmente y con ayuda de CIBA-Fuerza Naval, capacitan a bolivianos. “No pueden hacer excavaciones subacuáticas en agosto por los vientos, así que deben apurarse hasta fines de julio, hay todo un trabajo paralelo de mapeo de todo el patrimonio terrestre y después a nivel subacuático, según la profundidad se hará un mapeo.
Ellos pueden bucear hasta 15 metros bajo el agua y cuando se tenga los resultados, se buscará crear un centro de investigación y conservación del patrimonio cultural”, afirmó Cécile Roux.
Trabajos desarrollados
En 2015 ya hubo un acuerdo con el Gobierno belga para financiar un proyecto con la temática de patrimonio en Bolivia, la cooperación belga se ocupó del diseño final de ese estudio y contrató un equipo multidisciplinario de profesionales, quienes elaboraron los diagnósticos organizacionales, técnicos y financieros con los 13 municipios priorizados. Se hizo también el mismo estudio a nivel de Ministerio de Culturas y Turismo con el fin de conocer las fortalezas, debilidades y oportunidades de estas instituciones y ver cómo reforzarlas a través del proyecto.
Un tercer trabajo de diagnóstico sobre patrimonio arqueológico de la región del futuro proyecto y un diagnóstico de los proyectos turísticos locales en respuesta de la solicitud expresa del Viceministro de Turismo para abarcar no solo lo cultural, sino también lo turístico.
Asimismo se hizo una transversalización de género tomando en cuenta que muchas mujeres están implicadas tanto en patrimonio cultural, como emprendimiento turístico local.
En octubre del año pasado ya se contó con el documento técnico financiero con todos los objetivos, resultados y actividades previstas por el proyecto, más presupuesto y beneficiarios identificados. De esa manera Bélgica y Bolivia ampliaron el trabajo y buscan potenciar a los 13 municipios alrededor del lago.
Roux explicó que la estrategia se conserva en cinco ejes: uno relacionado con la investigación, conservación y protección del patrimonio cultural, arqueológico, otro con el turismo como herramienta de desarrollo económico local y otro eje relacionado con el fortalecimiento de las capacidades técnicas del Viceministerio de turismo, a la vez que se da cumplimiento a la Ley Nacional de Patrimonio Cultural Boliviano, aprobada en 2014.
Se observa que la ley no ha podido ser aplicada a nivel municipal a falta de reglamentos y de tener la idea clara de las competencias adquiridas por los gobiernos autónomos municipales, se toma en cuenta también que cualquier objeto hallado en el lago y que pertenezca a alguno de los municipios debe quedarse en el lugar, según la misma mencionada ley.
“Cada municipio es responsable de su patrimonio tomando en cuenta, además, que se continuará encontrando, a través de las excavaciones terrestres, acuáticas más restos arqueológicos”.
Dos grupos
Tomando en cuenta las particularidades de cada municipio, según explicó la técnica, se notó durante la realización de los talleres participativos, que no todos los municipios cuentan con las mismas posibilidades, sean económicas, competencias humanas e interés, entre otros.
Roux explicó que se organizó en el primer grupo a los municipios de Copacabana, Escoma, Guaqui, San Pedro de Huata, Pucarani, San Pedro de Tiquina y otros que se beneficiarán con todas las actividades del proyecto, tanto las acuáticas como terrestres, son municipios que mostraron más interés, dinamismo, disponibilidad de recursos, actividades de proyecto. El segundo grupo se beneficiará con actividades de turismo, entre otros.
En Khoa, arrecife que se ubica en la población de Copacabana, se encontró los asentamientos más importantes como el primer portuario precolombino (Puncu). De esa manera se eligió Copacabana como lugar de referencia desde donde guiar la investigación aún dirigida por el ahora ya doctor en antropología C. Delaure. Vale decir, base de operaciones para todo lo que se realice en el lago Sagrado.
Hay municipios de menor peso a nivel poblacional y menores recursos, en el caso de Tiwanaku, explicó Roux, es uno de los municipios que cuenta con más recursos y apoyo para el tema de patrimonio, pero no pasa lo mismo con otros a los que la cooperación pretende apoyar. Otro punto analizado en el proyecto es la imposibilidad de abrirmuseos en todas las poblaciones, pero sí tener un centro de acopio referencial.
Otro resultado que el proyecto pretende lograr se relaciona con la protección de patrimonio con herramientas jurídicas de gestión integral y de trabajo directamente con los municipios en coordinación con el Ministerio de Culturas. Además de la riqueza subacuática, el Gobierno belga ve por conveniente apoyar y orientar en la protección de lugares donde hay ruinas arqueológicas que están a la intemperie o que, sobre ellas, se hacen construcciones.

Alrededor de 4.000 fragmentos de piezas hallados
En total se han encontrado 2.000 fragmentos de piezas en las primeras excavaciones, en el marco de lo que se denominó: Proyecto Huiñaimarca y otras 2.000 piezas en las últimas excavaciones. Estos fragmentos y piezas han sido reconstruidos, y dentro de lo posible ya se pudo contar con algunas piezas completas.
Las piezas o fragmentos se rescataron a través de la aspiradora subacuática que recoge los restos, se basa en una medición por niveles y de acuerdo con eso, se conoce a qué época corresponden las piezas, tomando en cuenta que el agua en otra época presentó un nivel más bajo. Algunas son de la época formativa. La investigación señaló que el arrecife de Khoa antes era accesible a pie, entre otros hallazgos.