La apicultura, una alternativa para el sustento familiar

Foto: Archivo
Apicultora manipula un marco de las colmenas.

Diego Ponce de León M.
La apicultura es el cultivo de abejas a partir de colmenas artificiales para recolectar y comercializar miel y sus derivados en distintas formas y tener una fuente de ingresos. Estos insectos son el recurso de trabajo más importante, lo que hace de su cuidado la actividad principal para los productores.
Hernán Ortiz, emprendedor de la apicultura en la comunidad de Lluzcamayu en el municipio de Apolo, en La Paz, remarcó que él y su familia tienen una colonia de 20 colmenas, que llegan a producir 20 kilos cada tres meses y que comercializa cada kilo a 40 bolivianos.
La dedicación que se le debe dar a las abejas no es mucha, basta con unas cuantas horas al día o a la semana. Sin embargo, cuando uno descuida las colmenas y ocurre un fenómeno natural agudo como una lluvia o una sequía prolongada, el riesgo desencadena la pérdida total del cultivo.
Nieves Nina es apicultora de Yapacaní, en el departamento de Santa Cruz de la Sierra, hace 25 años, y relató que hasta 2013 la cosecha de miel iba muy bien, pero a causa de sus hijos dejó de prestar tanta dedicación a las colmenas y perdió el 30% de sus cultivos. “Yo perdí mis apicultivos por una fuerte lluvia que no me dejó entrar a la parcela por más de dos semanas”.
Normalmente hay que tener una administración buena de colmenas, pueden llegar a producir un kilo y medio de polen. La salud de la colmena depende que la población sea superior a 80 mil o 100 mil abejas para producir miel.
Condiciones de cultivo
La vegetación de la zona en la que se instala el apicultivo debe ser muy variada porque es el alimento de las abejas y se debe ubicar las colmenas pensando en algunos criterios como la biodiversidad de flora, así como la distancia relativa con otras viviendas, porque pueden ocurrir algunos problemas.
Uno de los conflictos por los que atraviesa este sector es el uso de insecticidas y de fertilizantes en otros cultivos que matan las abejas (que se encargan de llevar el polen a su colmena materna); otro es vivir cerca de humanos o animales porque existe un riesgo de que la gente sea picada por ellas y debido a las quejas uno deba mudar las instalaciones o deshacerse de ellas definitivamente.
Picorear es la actividad que realizan las cazadoras al salir para recolectar miel y polen fuera de la colmena (más o menos el 30% de la población de abejas por colmena se dedica a esa función).
Según Osvaldo Bonilla, apicultor de la comunidad El Limal, de Tarija, hay mucha producción de miel y es un negocio muy rentable, pero hace unos años dos fenómenos han reducido la producción apícola: la deforestación en el monte y el uso de ciertos productos como plaguicidas y fungicidas en otros cultivos productivos del sur.
Los mercados de la miel y derivados en Bolivia están satisfechos; sin embargo todos los productores de varias partes de Bolivia coinciden en que si la demanda internacional subiera, éstos no podrían satisfacerla.
Uniforme y cuidados
Las abejas defienden su colmena con pinchazos, por lo que el apicultor debe estar bien protegido para no ser picado. Las abejas tienen tendencia a los colores fuertes, por lo que la vestimenta debe ser blanca.
El uniforme ideal consta de un enterizo u overol que cubre al apicultor con una careta (visión de frente y de lado), guantes de cuero y botas. También necesita un equipo de trabajo, como una palanca, ganchos para coger los marcos, cepillo para limpiarlos y un ahumador, que es un aparato para echar humo y asustar abejas. “No es para dormir o anestesiar a las abejas, es para asustarlas, cuando las abejas se asustan comen miel y se llenan, lo que hace más lento su vuelo y se vuelven dóciles. Se tiene que regular el uso del ahumador para obtener los resultados esperados”, aclaró un apicultor.

actividad fácil y rentable
El cultivo de abejas es una actividad relativamente fácil, que puede ser ejecutada en pocas horas al día o a la semana. Si se planifican los tiempos, puede generar ingresos. Se deben tomar en cuenta varios factores antes de implementar un apiario, como el terreno, las distancias, las características del clima y la vegetación local.

Cómo montar un apiario
Para montar un apiario hay que iniciar con pocas colmenas, se traen las abejas en los portanúcleos que tienen una reina y tres mil o cinco mil abejas, luego se las traslada a una colmena más grande y se coloca ésta en un sitio que tenga un régimen pluvial regular, buena zona mielífera (vegetación y flora variadas) y poca sequedad. Necesitan mucha agua, por lo que deben existir fuentes cerca.
Núcleo es una cría de abejas o una colmena pequeña que tiene una reina y de tres a cuatro mil abejas. Así se inicia. En aproximadamente tres o cuatro meses se desarrolla el núcleo y se convierte en una colmena más grande, que llega a tener alrededor de cien mil abejas que trabajan durante el día.
Las colmenas deben estar hechas con una madera buena y aceptable para las abejas. Esta madera tiene que ser seca y sin olor porque las abejas lo prefieren así.
Hay que tener conciencia de los distintos animales y viviendas del entorno para colocar las colmenas a una distancia prudente. Las abejas pueden atacar a las personas y animales, lo que puede generar problemas como efecto.
Hay que hacer un cerco de uno o dos metros. Así, las abejas volarán hacia arriba (verticalmente) y no horizontalmente para que molesten a las personas que trabajan por los alrededores.
Otra amenaza es si en la agricultura de la zona se usan fertilizantes o fungicidas, éstos matan a las abejas y pueden afectar en la supervivencia de la colonia.
Por último, se debe revisar las colmenas regularmente para limpiarlas y darles mantenimiento.

LOS DATOS
La apicultura en Bolivia es muy precaria, aún falta muchos conocimientos que los apicultores desconocen y podrían mejorar sus ingresos.
Hay varias instituciones que apoyan el fomento de la apicultura, como el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), Cooperación Alemana, entre otras.
Las exportaciones de miel de Bolivia alcanzaron a $us 25.646 en 2014, con un peso bruto de 1.141 kilogramos (kg); mientras que en 2011 la cantidad exportada fue de 1.161 kg y el monto recaudado $us 21.771. (INE)
Brasil es el mercado que adquiere casi el cien por ciento de toda la producción nacional de miel.