Las guerreras invictas son las más fuertes

Una escena del clásico paceño femenino.
Foto: Ricardo Bajo

 

Goles son amores

Ricardo Bajo H./Columnista / Cambio Deportivo

Las guerreras invictas son las más fuertes

Introducción: es el tercer clásico oficial entre The Strongest y Bolívar. Es el partido de vuelta del torneo de la Asociación de Fútbol de La Paz (la ida terminó 0-0 en El Tejar en junio; el segundo clásico, por el torneo de la Federación, acabó con goleada stronguista por 5-1). Las chicas celestes necesitan reivindicarse ante unas guerreras gualdinegras invictas. El director técnico Erwin Ramallo coloca un 4-4-2 para soportar la arremetida inicial y jugar de contra con dos jugadoras veloces como Karen Rodríguez y la juvenil Agustina González Quint (apellido de gran raigambre stronguista). El dt bolivarista Luis Poggio entrega la manija a su número diez, la talentosa Graciela Calle Chambi.

Nudo: la primera parte es de dominio (infructuoso) celeste. Bolívar tiene la pelota pero apenas llega al arco de Mónica Ballón. En dos contragolpes con pelotas filltradas, Karen Rodríguez con la 7 en la espalda y Agustina González con la 17 perdonan en sendos mano a mano con la "goalkeeper" Cayauri. La capitana stronguista, Nelsi Mancilla, ama y señora de la mitad de la cancha, estrella una pelota en el palo. Joshelin Quispe, volante por izquierda con la 14, domina en las pelotas aéreas. El cero cero de la primera parte hace recuerdo aquel injusto "score" del Tejar.

Desenlace: con la entrada de la yungueña Elizabeth Vásquez con la 19, Bolívar acrecienta su dominio territorial y comienza a inquietar la valla stronguista. El enganche celeste baja demasiado a tocar pelota y pierde eficacia. Los contragolpes gualdinegros no cesan y la dupla Karen-Agustina no acierta con la puntería. Tienen que llegar dos pelotas paradas desde la zaga con veneno y bote traicionero para poner un justo 2-0 en el marcador con goles de Jhesika Seico y Alison Mamani.

El coraje y la presión alta para defender el resultado muestran otra vez lo mejor de este equipo: una afinidad total con los colores centenarios, una fidelidad absoluta a las tres señales de identidad: garra, pasión y sentimiento. Las stronguistas no conocen la derrota en el torneo de la Asociación y en los choques de clásico han logrado vencer a sus rivales desde lo mental. El fútbol se juega con los pies pero se gana con la cabeza y en eso las guerreras son las más fuertes.