Otro aliado de Carlos de Mesa, al banquillo

 

La candidatura de Carlos de Mesa termina la semana con dos malas noticias: a) Su socio, Luis Revilla, se enfrentará a la justicia acusado por incumplimiento de deberes y delitos contra la salud pública y b) El paro cívico que apoyó, resultó un fracaso. Ante esas dificultades, el expresidente comenzó a hablar de “fraude” a 59 días de las elecciones generales. 

Luis Revilla, alcalde de La Paz, deberá presentarse a una audiencia de medidas cautelares por el caso del deslizamiento en el relleno sanitario de Alpacoma. 

Este deslizamiento, ocurrido el 15 de enero, dejó al descubierto 200 mil toneladas de basura en descomposición y 10 mil metros cúbicos de lixiviados (líquidos producto de la putrefacción) derramados. 

Los líquidos llegaron hasta los ríos cercanos. Según el alcalde de Achocalla, Dámaso Ninaja, también se generó una afectación a la salud pública de los pobladores de ese municipio y a las comunidades de Huancarani, Cañuma, Marquiriri, Pacajes, Pucarani, Alpacoma, Magdalena de Cayo y el Distrito 6, es decir, a todas las poblaciones y familias que viven alrededor de ese relleno.

Por esos motivos, Ninaja denunció en la vía penal a Revilla. “Achocalla no ha provocado el deslizamiento, ha sido la administración de la Alcaldía y Tersa, debido a que este relleno ha funcionado más allá de su capacidad y sin licencia ambiental vigente”, sostuvo Ninaja el 22-5-2019. 

Tras la denuncia, la Fiscalía investigó, recibió informes del Ministerio de Medio Ambiente y reunió indicios de que el desastre de Alpacoma pudo evitarse si Revilla hubiera controlado, fiscalizado y monitoreado las labores de la empresa Tersa, encargada del relleno sanitario.

En respuesta a esas acusaciones, el burgomaestre paceño dijo que sufre una persecución y realizó una movilización ciudadana el martes, a la que acudió acompañado de su esposa, quien derramó algunas lágrimas durante su discurso. Esa apelación a la emotividad fue cuestionada por el senador opositor Arturo Murillo, quien señaló que “si el Alcalde ha tenido actos de corrupción, que no se ponga a llorar” y “no me parece correcto que se oculte detrás de las faldas de su esposa”. 

Ante esa situación, De Mesa puso las manos al fuego por su socio político y salió a tuitear: “Nuestro apoyo y solidaridad para @LuisRevillaH  que sufre el acoso judicial del MAS y el abuso de transportistas manipulados por el gobierno. #YaEsDemasiado”. 

Si la situación judicial de Revilla no es sencilla, tampoco lo es del otro aliado de Carlos de Mesa, el gobernador de Tarija, Adrián Oliva, quien el 12-12-2016 suscribió un contrato con la empresa GSQ para la provisión de cemento asfáltico destinado a la conclusión del proyecto Construcción Camino Santa Ana-Yesera.

Esta adquisición efectuada con dinero del Estado fue realizada pese a que la obra ya había sido terminada ocho meses antes. Es decir fue una compra inútil. 

Por estas irregularidades la Fiscalía inició una pesquisa por el delito de conducta antieconómica y le aplicó el arraigo nacional (es decir, Oliva no puede salir de Bolivia), además de la presentación de garantes, la prohibición de comunicarse con otros imputados y la obligación de acudir la Fiscalía una vez al mes.

En ese contexto, los partidos de oposición y algunos comités cívicos impulsaron ayer un paro en rechazo a la candidatura de Evo Morales. 

La medida, apoyada/impulsada por De Mesa, resultó ser un fracaso, ya que varias ciudades no cumplieron la determinación y, en otras, solo hubo interrupciones parciales y momentáneas que no afectaron el aparato productivo. 

En ese contexto, en el que se incluye una caída libre de CC en las encuestas, De Mesa comenzó a denunciar, sin pruebas plenas, que el “fraude ya está en ejecución”.  

 

“Si el Alcalde ha tenido actos de corrupción, que no se ponga a llorar” y “no me parece correcto que se oculte detrás de las faldas de su esposa” (senador Arturo Murillo).