Alpacoma: Revilla, desmentido y criticado por 10 entidades, autoridades y políticos

Una de las piscinas de lixiviados que colapsó el 30 de julio en el relleno de Alpacoma.
Foto: Archivo

 

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Autoridades municipales, departamentales, nacionales y expertos en residuos sólidos criticaron desde diferentes posiciones y en distintos momentos al alcalde de La Paz, Luis Revilla, por la administración deficiente de la crisis ambiental que causó el colapso del relleno sanitario de Alpacoma.

Revilla fue desmentido por el gobernador Félix Patzi, la secretaria departamental de la Madre Tierra, Jenny Calcina; el Instituto de Investigaciones Químicas (IIQ) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), la empresa Tersa y la viceministra de Medio Ambiente, Cinthya Silva, debido a que aseguró que el deslizamiento de Alpacoma fue un sabotaje, presuntamente ocasionado con un dinamitazo, y que este no causó daños ambientales.

También fue criticado por el asambleísta departamental  de Unidad Nacional (UN) Marco Antonio Fuentes, el vicepresidente Álvaro García Linera, el concejal del Movimiento Al Socialismo (MAS) Jorge Silva y la diputada Valeria Silva porque transcurridos siete meses del desastre todavía no consolida una solución a la crisis de la basura.

“No, no, eso es una mentira que ha emitido el Alcalde (de La Paz)”, aseguró la secretaria departamental de la Madre Tierra, Jenny Calcina, el 30 de julio, consultada sobre si otorgó una ampliación de tres meses al municipio de La Paz para que continúe usando el relleno sanitario de Alpacoma.

Tres días antes, el burgomaestre paceño anunció a los medios de comunicación que la Gobernación le otorgó una prórroga de tres meses para el funcionamiento del vertedero de residuos sólidos.

El 15 de enero se deslizó la macrocelda 4 en el relleno sanitario de Alpacoma, esparció 200 mil toneladas de basura en descomposición y derramó 10.000 metros cúbicos de lixiviados. 

El 30 de julio cedió el talud que sostenía tres piscinas de lixiviados y se vertieron 4.000 metros cúbicos hasta el río Alpacoma. 

La Gobernación de La Paz desmintió a Revilla, respecto a los trámites para la instalación del nuevo vertedero en Sak’a Churu. El 14 de junio, el Alcalde de La Paz informó de la instalación de un nuevo relleno en Sak’a Churu. En esa ocasión afirmó: “Ya se presentaron todos los documentos a la Gobernación para que en los próximos días tengamos en funcionamiento este relleno transitorio con pleno acuerdo de la comunidad”, indicó ese día. Sin embargo, el 3 de julio, la secretaria de la Madre Tierra, María Calcina, informó al Viceministerio de Medio Ambiente que “el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz aún no presentó solicitud ni requisitos de licencia ambiental para el relleno sanitario transitorio”.

El 17 de julio, Patzi declaró: “Solo nos presentaron la ampliación (del funcionamiento del actual relleno), pero no nos presentaron en qué lugar va a estar el relleno transitorio ni presentaron ningún estudio”. 

El Alcalde de La Paz declaró en varias ocasiones que el relleno sanitario de Alpacoma cuenta con licencia ambiental vigente, desde 2010, y que ésta termina en 2020.

Pero, de acuerdo con la viceministra de Medio Ambiente, Cinthya Silva, la licencia ambiental de Alpacoma feneció en 2017 porque el relleno de Alpacoma comenzó a operar en 2004 y su vida útil, según el manifiesto ambiental, era de 13 años.

Afirmó que la licencia fue entregada en 2010 con base en el reglamento de residuos sólidos, cuyo artículo 84 señala que toda licencia permanente tiene una vigencia por el periodo de vida útil del proyecto, es decir 2017 y no 2020, como dijo Revilla.

La empresa que opera Alpacoma, Tersa SA, también puso en entredicho al Alcalde. De acuerdo con una misiva enviada el 6 de noviembre de 2018 por el gerente de esa operadora, Vladimir Gutiérrez, al Sistema de Regulación Municipal (Siremu), el relleno de Alpacoma tenía en ese momento una sobrecarga de 1,6 millones de toneladas y recibió el manifiesto ambiental el 17 de noviembre de 2017. Es decir, Tersa conoció ese documento siete años después de que fue aprobado.

El Instituto de Investigaciones Químicas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) también puso en aprietos a Revilla. Informó a los medios de comunicación que el deslizamiento del 15 de enero no afectó a los ríos Alpacoma y Achocalla, pues dijo que había construido diques para evitar que los lixiviados contaminen esas aguas.

Pero, el investigador Mauricio Ormachea reveló que se encontraron sales disueltas en ambos afluentes, es decir metales provenientes del relleno de Alpacoma. “Podemos decir que el deslizamiento provocó un incremento de sales disueltas en ambos ríos”, precisó el experto, quien añadió que incluso esa polución afectó al río La Paz, que riega los sembradíos de Río Abajo.

La falta de una rápida solución a la crisis de la basura motivó a autoridades y políticos de oficialismo y oposición a criticar la capacidad y eficiencia de Luis Revilla.

El vicepresidente Álvaro García Linera cuestionó las “indecisiones” del Alcalde de La Paz. “No se puede volver a castigar a La Paz con una nueva crisis ambiental. Esperamos que la Alcaldía haga su trabajo, (le) corresponde asumir con responsabilidad los plazos, los procedimientos. La Paz no puede mantenerse en este estado de indecisión infinita o ininterrumpida sobre cuál será su nuevo botadero”, alertó el 30 de julio, cuando se produjo el segundo deslizamiento en Alpacoma.

El partido Unidad Nacional (UN), de Samuel Doria Medina, se pronunció sobre la situación de la basura. El 2 de agosto publicó en su cuenta de Twitter: “Unidad Nacional le exige al alcalde de La Paz, Luis Revilla, que deje de tratar los problemas de la ciudad con frivolidad y arrogancia. Ya basta, señor Revilla. Solucione la cuestión de la basura de una vez”.

El asambleísta departamental por ese partido Marco Antonio Fuentes reprochó a Revilla y a Patzi. “Hasta la fecha no se tiene certidumbre de a dónde se va a llevar la basura. Lamentablemente, tanto el Alcalde como el Gobernador están queriendo rehuir a sus responsabilidades y decirle que éste es un tema político. Es un tema de inoperancia y negligencia a la hora de proponer soluciones”, señaló el 3 de agosto.

Desde el MAS también surgieron críticas al burgomaestre paceño. El concejal Jorge Silva lo calificó de “negligente y displicente” por no dar una solución a la crisis de la basura, pese a que incluso el presidente Evo Morales gestionó terrenos para que La Paz instale una planta de tratamiento de la basura en Mecapaca.

El 26 de julio, la diputada Valeria Silva comentó: “Ya no hay ningún límite en la #irresponsabilidad y el #irrespeto de @LuisRevillaH para con #LaPaz. Desde enero no hace otra cosa que pedir ampliaciones para seguir llevando la basura a un lugar que ya colapsó”.