El gobierno de Bolsonaro hace peligrar la Amazonía

El Presidente brasileño responde a las preguntas de los periodistas en una conferencia de prensa.
Foto: Archivo

 

TELESUR/ Cambio - Edición impresa
Por años, los ambientalistas advirtieron de las consecuencias de las actividades humanas sobre la Amazonía, peligro al que se sumó la victoria del ultraderechista Jair Bolsonaro como presidente de Brasil.

Esto ocurre debido a que el mandatario brasileño anunció medidas que dejarán aún más vulnerable a la mayor reserva forestal del mundo. También llamada ‘el pulmón del mundo’, la Amazonía se extiende a lo largo de 7,4 millones de kilómetros cuadrados.

Con unas selvas tropicales que se extienden sobre 6,7 millones de kilómetros cuadrados, el gigante latinoamericano alberga la mayor parte, con más de un 60% dentro de sus fronteras. Es el hogar de 34 millones de personas, incluidas 385 comunidades indígenas que desde hace años luchan por la defensa y reconocimiento de su identidad y territorio.

Sin embargo, las medidas que plantea Bolsonaro, tanto en su campaña presidencial como en su puesto de mandatario, amenazan a una de las zonas naturales más importantes del planeta.

Una de las primeras promesas de campaña fue la fusión de dos ministerios contrapuestos, Agricultura y Medioambiente, anunciado previamente por el jefe de gabinete de Bolsonaro, Onyx Lorenzoni.

Esta decisión fue rechazada por organizaciones ambientalistas debido a que el ministerio responsable por incentivar la agricultura y la pecuaria será el encargado de conceder licencias ambientales para producir en áreas de preservación.

La medida fue tomada por la antigua ministra de Medio Ambiente Marina Silva como una noticia “trágica” en el país.

“Esta decisión dañará seriamente a Brasil y dará la idea a los compradores en el extranjero que el negocio agrícola brasileño sobrevive gracias a la destrucción de la selva”, sostuvo.

Siendo precandidato a la presidencia, Bolsonaro afirmó que no demarcaría las tierras indígenas, una exigencia histórica que garantizaría la conservación de sus modos de vida. 

En términos despectivos, Bolsonaro indicó que  “el indio ya tiene demasiada tierra”, para luego decir que deben “tratarlos como seres humanos”.