La mandarina pulpa jugosa, dulce y refrescante

*Revista 7Días
Su pulpa está formada por una serie de gajos llenos de jugo que contienen vitamina C, flavonoides (antioxidantes) y aceites esenciales.
Es el cítrico más parecido a la naranja con un sabor más aromático y de mayor facilidad para quitar su piel, por lo que es considerada la golosina natural de fácil consumo para niños y adultos.
La mandarina es el fruto de las diferentes especies de cítricos, llamado comúnmente mandarino, árbol que pertenece a la familia de las rutáceas, con características similares al naranjo, pero más delicado. Su color es anaranjado, pero varía de acuerdo al cultivo. Proviene de las zonas tropicales de Asía, se cree que su nombre se debe al color de los trajes que utilizaban los mandarines, gobernantes de la antigua China. Su cultivo se introdujo en Europa en el siglo XIX. En la actualidad, los principales países productores son: China, España, Brasil, Argelia, Argentina, Colombia, Marruecos, Israel, Japón, Uruguay, México, Paraguay, Perú y Ecuador.
Bolivia y Venezuela son los países que producen la mandarina Reina, que se exporta a Argentina.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el país existen 43.568 unidades productivas agropecuarias (UPA) que cuentan con al menos un cultivo de cítrico, principalmente en Cochabamba, La Paz y Santa Cruz, que llegan a una producción de 220.738 toneladas métricas, de las cuales el 57,1% corresponde a la naranja, el resto a mandarinas.
Se cosechan principalmente durante la temporada de invierno, pero en conserva están disponibles durante todo el año.
Alimento natural
Se puede consumir en su estado natural, o sus derivados en jugos, néctares y concentrados. También es materia prima para elaboración de cosméticos y perfumes, sus aceites esenciales se usan como aromatizantes y saborizantes, y la cáscara deshidratada para la industria farmacéutica.
Se usa en ensaladas y se las puede comer crudas. La fruta es dulce y jugosa, y proporciona sabor a caramelos, chicles y helados. En la medicina tradicional de China se usan las hojas de la planta de mandarina como sedante, digestivo y depurador del hígado.
Los trozos de la cáscara también sirven para preparar infusiones, que según naturistas previene el cáncer.
Contra el estreñimiento
y los resfríos
Contiene una cantidad de fibra considerable que se encuentra en la parte blanca de la fruta, entre la pulpa y la corteza, por lo que su consumo favorece el tránsito intestinal. Asimismo, aporta con vitamina C, que interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones.
El ácido cítrico que posee contribuye a una acción desinfectante y potencia la acción de la vitamina C. Su ácido fólico interviene en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis material genética y la formación anticuerpos del sistema inmunológico.

Para saborear
Ingredientes (té de mandarina)
Mandarinas, cantidad necesaria
Preparación
Pelar la mandarina —con el cuidado de dejar la membrana blanca—. Dejar secar y guardar en un recipiente tapado.
Para preparar la bebida se le agregan dos trozos de cáscara a un pocillo de agua hirviendo, se tapa, se deja reposar un poco y posteriormente se toma.
Ingredientes (mermelada de mandarina)
1 kilogramo de mandarina
600 gramos de azúcar
Piel de mandarina cortada en tiritas
Zumo de medio limón
Preparación
Pelar las mandarinas, quitar la piel, poner en un bol y añadir azúcar el zumo de limón y mezclar bien.
Se deja macerar unas horas, luego batir hasta que la mezcla quede bien fina.
Dejar cocer a fuego lento hasta conseguir la consistencia deseada.
Enfriar y verter en frascos previamente esterelizados.

Postre de mandarinas servido en su cáscara
Ingredientes
12 mandarinas
Zumo de medio limón
Un vaso de agua mineral
1 ramita de menta (fresca)
100 gramos de azúcar
2 claras de huevo
Sal
Preparación
Mezclar en una cacerola el agua y el azúcar a fuego lento durante 10 minutos, hasta que se reduzca a la mitad, debe quedar un almíbar ligeramente espeso. Dejar enfriar.
Batir las claras de huevo a punto de nieve con la sal e ir agregando el almíbar de a poco en hilo y sin dejar de batir, para que no pierda volumen. Reservar en la nevera.
Lavar y secar las mandarinas, cortar la parte superior de ocho de ellas,reservar las tapitas y vaciarlas.
Poner la pulpa extraída en el vaso de la batidora, pelar el resto de mandarinas. Añadirlas y triturar todo, agregar el zumo de limón e incorporarlo al merengue, dando vueltas y mezclando bien. Verter la preparación en una bandeja, mejor si es metálica, y dejarla en el congelador de 3 a 4 horas. Cada 40 minutos, sacarla y remover con un tenedor.
Rellenar las cáscaras de mandarina con el sorbete, poner las tapas y servirlas adornadas con la menta, chocolate o canela.

TIPS
MÁS PESADO, MÁS CALIDAD
Los cítricos, si son jugosos, deben ser pesados, por lo que se recomienda elegir los que tengan mayor peso respecto a su tamaño, lo cual es indicativo de que están llenos de jugo. Los de mayor calidad son los que tienen la piel blanda, pero no arrugada, y bien adherida a los gajos.
PARA CONSERVAR
Una vez recolectada, se conserva perfectamente en refrigeración, entre 3 y 7 grados centígrados, en la parte menos fría de la heladera. Si se desea que esté disponible por más tiempo, no es recomendable bajar de 5 grados. Es primordial mantener la humedad.
PARA COMPRAR
Si existe la posibilidad de ver al fruto con sus hojas, resulta más fácil comprar una mandarina de buena calidad, porque mientras las hojas estén verdes y frescas quiere decir que están en buen estado.
LA APARIENCIA
Si es dulce e intensa, significa que la fruta está madura y en su punto para consumir. Mientras más brillante esté su piel, mejor.
La forma más popular de consumirla es en su estado natural.