Los akhullikadores de Tiwanaku

Fotos: Maribel Condori Monrroy
1. El Templo de Kalasasaya, ubicado en el complejo arqueológico de Tiwanaku.

*Maribel Condori Monrroy
El akhulli (masticar hojas de coca) es una práctica andina milenaria que se realiza no solamente en el espacio rural, sino también en el ámbito urbano. En ambos adquiere profundo significado, por ejemplo en las comunidades, las autoridades originarias invitan a akhullikar para comenzar una reunión o ceremonia y los participantes entren en armonía con el ánimo y el pensamiento.
Compartir las hojas entre amigos refuerza lazos de amistad, confraternidad, confianza y además otorga energía para trabajar. Al visitar una wak’a (sitio sagrado) y realizar un rito son infaltables las hojas sagradas para entrar en contacto con las energías del lugar. En Bolivia, esta práctica es reconocida plenamente.
Tomados en cuenta estos usos y costumbres, el Centro de Investigaciones Arqueológicas y Administración de Tiwanaku (CIAAAT), con el apoyo del Ministerio de Culturas y Turismo, presenta la muestra ‘Los Akhullikadores de Tiwanaku’, exposición temporal en la que se explican la concepción, el significado y el valor de la hoja de coca desde la cultura tiwanakota hasta la sociedad contemporánea.
La exhibición estará abierta hasta el 2 de agosto en el Museo Cerámico del complejo arqueológico de Tiwanaku, distante a 72 kilómetros de la ciudad de La Paz. Allí se exponen distintas manifestaciones culturales, como vajillas, textiles, metal, además de restos humanos que reflejan que en la época tiwanakota existió consumo masivo de la hoja.

PRÁCTICA ANCESTRAL
El director general del Museo Arqueológico del Municipio de Tiwanaku, Julio Condori, explica que por primera vez en Bolivia se realizaron análisis químicos a restos humanos (dientes y cabellos) que dan cuenta de la práctica del akhulliku.
“El sarro de los dientes reveló en el microscopio los fitolitos (restos minúsculos) de la hoja de coca, mientras que por medio de la espectroscopia molecular ultravioleta —cabello humano encontrado en la Pirámide de Akapana se determinó un alto grado de consumo, más que en la actualidad”.

A través de piezas cerámicas se identificó también que el akhulliku, pijchu o boleaje se practicaba en el lado derecho y no en el izquierdo. Entonces se asume que la sociedad tiwanakota tenía el principio filosófico de ver el mundo desde ese paraje.
Respecto a las cultos, en la pared frontal de la sala de exhibición se lee: “las practicas ceremoniales en la antigua Tiwanaku, donde los oficiantes del rito buscaban la comunicación con los antepasados, preveían el consumo de las plantas sagradas (willca, San Pedro), que con sus poderes mágicos hacían posible la entrada a otras dimensiones. Entre éstas encontrábamos la coca, como muestran los wako, retratos de dignatarios (…)”.
Mientras recorre el lugar, Condori expone que los textiles también acompañan el akhulli, los más representativos son el tari y la ch’uspa. En el primero se expone la hoja milenaria para compartirla en grupo, la segunda es para el consumo individual.
La lejía (que se obtiene de la ceniza de tallos de quinua u otras plantas) es otro ingrediente básico al momento de masticar la coca, ésta ayuda a extraer los alcaloides por medio de la insalivación. En el piso resalta una hoja gigante que representa la línea del tiempo y la importancia en el uso y consumo.
Con esta exposición —indica el Director del Museo— se llega a la conclusión de que las investigaciones químicas demuestran que sí hubo consumo de coca desde períodos antiguos, otra evidencia son las cerámicas en piedra y además la región andina continúa consumiendo, lo cual quiere decir que el akhulli es herencia de los antepasados.
RECOMENDACIONES
El recorrido consta de un paseo por 10 sitios sagrados: el Museo Cerámico y Lítico, la Pirámide de Akapana, Kantatallita, Templete Semisubterráneo, Templo de Kalasasaya (Puerta del Sol), Templo de Putuni, Puerta de la Luna, Kherikala, Pirámide de Pumapunku.
El boleto de ingreso incluye la visita a la exposición temporal. Este sitio está abierto toda la semana de 09.00 a 17.00.
El municipio Tiwanaku, situado a una altura de 3.845 msnm, es de clima frígido y sol implacable a la vez, por lo cual se recomienda vestir ropa abrigadora. Asimismo, por la caminata es necesario llevar agua, usar lentes de sol, protector solar, gorra de ala ancha y zapatillas deportivas
Condori informa que por año, este municipio recibe 100.000 turistas. Desde 2006 se estableció que el costo de la entrada sea Bs 80 para extranjeros, Bs 10 para nacionales y Bs 3 para estudiantes.
Con el fin de mostrar más ofertas, al momento están en pleno estudio otros recursos turísticos que serán agregados posteriormente.
*Con datos del CIAAAT