bolivianos retornan a casa después de vivir una tragedia

Fotos: Victor Hugo Chambi
Las compatriotas junto al agregado militar de la Embajada de Bolivia en Ecuador.

infortunio
son víctimas del terremoto en ecuador
Victor Hugo Chambi O.
Cuando el sol se ocultaba en el horizonte paceño, el avión Hércules C130 FAB aterrizaba en la base de los Diablos Negros. En su interior cuatro compatriotas bolivianos, víctimas del terremoto en Ecuador, retornaban a la tierra que los vio nacer.
“Tenemos esperanza, sabemos que vamos a comenzar de nuevo y la promesa que nos hizo el presidente Evo (Morales), de tener una vivienda y un trabajo, sé que va cumplir”, dijo Pilar Gardeazabal, tras su llegada a Bolivia desde Ecuador, donde vivía junto a su hija Michel y su esposo Javier Urbano.
El terremoto del 16 de abril, que se registró en la zona costera de Ecuador, dejó a esa familia boliviana prácticamente en la calle. El pequeño consultorio dental que puso Gardeazabal en la población de Bahía quedó completamente destruido.
Con lágrimas en los ojos y mucho dolor, la odontóloga cochabambina recuerda que a las siete de la noche comenzó a moverse la tierra y no tuvo más opción que salir corriendo en bata de dormir y con su niña de cuatro años en brazos. Al retornar a su domicilio solamente encontró escombros, todas sus pertenencias quedaron sepultadas, pero no así sus esperanzas de seguir adelante.
SEGUNDOS ETERNOS
En Portoviejo, una ciudad distante a tres horas de viaje desde el puerto de Manta, el paceño Diego Zavaleta, cuando se aprestaba acompañar a su padre en una transmisión de un partido de fútbol, escuchó el ruido del movimiento telúrico y solo atinó a abrazar a su hermano, quien acababa de salir de la ducha. Junto a su padre y la esposa de éste, se arrimaron a uno de los pilares de la vivienda hasta que pase el sismo; esos segundos se volvieron eternos. Tras finalizar el movimiento telúrico de 7,8 grados en la escala de Richter salieron de la vivienda.
Zavaleta, junto a unos amigos, se quedó en los alrededores del barrio para cuidar sus pertenencias, porque los saqueos estaban al orden del día. “Es algo que no me voy a olvidar nunca, estoy volviendo a La Paz para calmar los ánimos, quiero abrazar a mi madre y comenzar de nuevo”, dijo minutos antes de subir al avión que lo trajo de nuevo hasta la sede de gobierno.
SE PERDIÓ TODO
Para la beniana Gluzy Saucedo, el terremoto la dejó desconsolada, hizo una inversión junto a amistades ecuatorianas para constituir un pequeño hotel en el barrio de Tarquí, de la ciudad de Manta.
“Se perdió todo, el edificio se va demoler y perdimos todo lo que invertimos, mi hija retornó a Bolivia junto al presidente Evo y en esa oportunidad nos prometió una vivienda y trabajo. Regresó a Bolivia con la esperanza de que esa promesa se cumpla”, dijo en la base aérea Ala de Combate 23, de esa ciudad localizada en la costa ecuatoriana.
Saucedo llegó con muchas expectativas a Bolivia. En Ecuador dejó a sus dos hijas menores a quienes repatriará si las condiciones se lo permiten, “ahora se quedaron con su padre pero estoy segura que pronto las volveré a ver y estaremos juntas de nuevo”, sostuvo con lágrimas en los ojos.
Fueron seis los compatriotas bolivianos que retornaron a Bolivia tras el terremoto, dos lo hicieron junto al Presidente cuando llevó ayuda humanitaria a las víctimas, los otros cuatro retornaron al país el viernes 13 de mayo.
EXPERIENCIA
Gardeazabal viajó a Ecuador hace un par de años buscando mejores días y lo logró. Obtuvo reconocimientos del Ministerio de Salud ecuatoriano que destacó su voluntad de trabajo.
Situación diferente a la de Zavaleta, que se fue a Ecuador de vacaciones y se quedó por nueve años, hizo una vida allá y pretende, en un futuro, retornar hasta la ciudad que lo acogió y le permitió iniciar una carrera y construir un negocio propio.
Para Saucedo todavía es una incertidumbre su futuro, tiene esperanza, pero no sabe si quedarse en Bolivia o retornar a Ecuador, lo único que tiene seguro es ver a su familia unida.

Cifras del terremoto
El movimiento sísmico se registró a las 18.45 del sábado 16 de abril y tuvo una magnitud de 7,8 grados en la escala de Richter.
La cifra final de víctimas es de 659 muertos y 40 desaparecidos, mientras que la cantidad de personas albergadas en campamentos es de 29.067 ciudadanos.
Existen 39 albergues activos, además de 64 albergues temporales.
En la provincia de Manabí fueron afectadas las ciudades de Manta y Portoviejo, además de las poblaciones de Canoa, Pedernales y Jama. En Esmeralda, Muise.

la zona turística de manta perdió su encanto tras el sismo
La zona más turística, gastronómica y comercial de la ciudad de Manta (Ecuador) perdió su encanto, después del terremoto de 7,8 grados que sacudió el país en abril pasado. La denominada “Zona 0” no será la misma ni con la reconstrucción, afirmaron los sobrevivientes del cataclismo que se saldó con la muerte de más de 600 personas y al menos 130.000 damnificados.
La zona está en proceso de demolición para después iniciar la etapa de reconstrucción, existe mucho movimiento de maquinaria pesada y un fuerte control militar y policial para garantizar los márgenes de seguridad ante el peligro de posibles réplicas o saqueos.
Liliana Frías era empleada de uno de los hoteles más conocidos de la zona costera de Manta y dijo que “El Miami” de cinco plantas se vino abajo con el terremoto. Al menos medio centenar de personas, entre trabajadores, empleados y huéspedes, quedaron sepultados por los escombros.
Consideró que esa zona no será la misma con la reconstrucción “porque perderá su encanto con la nueva infraestructura”.
Lo que le preocupa es que cientos de personas se quedaron sin fuentes de empleo, ya sea en la hotelería, gastronomía, en las tiendas comerciales o centros de diversión; lo único que queda es la pesca.
La afectada dio “gracias a Dios” porque su casa, donde viven tres familias, no fue destruida.
Por su parte, Edilson Nazareno, que también fue damnificado por el temblor y se quedó sin hogar, trabaja en la Municipalidad, en el área de Deportes. Tras la catástrofe, entrena a un grupo de 30 niños en uno de los albergues.
“El entrenamiento que les damos con el fútbol es para sacarlos de la crisis y trauma que viven, pero lo importante es recuperar la parte anímica de los niños con juegos recreativos y resolver el problema psicológico”, aseguró.
La gente damnificada quedó enteramente agradecida con el presidente Evo Morales y con el pueblo boliviano, como con otros países, por la solidaridad que demostraron al enviar ayuda humanitaria. (Daniel Espinoza - ABI)