Novedades geopolíticas de EEUU como promotor del terrorismo en el siglo XXI

 

Miguel Ángel Barrios
El gran geopolítico inglés Halford Mackinder, en su famosa conferencia El pivot geográfico en la historia, del año 1904, dividía al mundo como sistema (fue el primero de hablar de sistema desde un enfoque geopolítico historicista de la Tierra) que incluye a la Isla Mundial —Eurasia, en la que Rusia se encuentra en el área decisiva del poder mundial— y las islas continentales, como África y América, que no poseen acceso directo a la Isla Mundial.

Con el tiempo, Nicolás Spykman, el geopolítico de la supremacía mundial de EEUU y discípulo de Mackinder, escribió durante la II Guerra Mundial EEUU frente al mundo, y ratifica la necesidad de controlar Eurasia desde los bordes, ya que EEUU es un hegemón mundial que tiene la característica de no estar ubicada en la isla mundial, sino en la isla continental.

Es el primer imperio de la historia con esta excepcionalidad geopolítica, por ello Inglaterra es fundamental para dividir Europa, y Japón para dividir Asia, y de esa manera se convierten en plataforma accesible para controlar la isla mundial desde la isla continental.

Pero Spykman agrega una vuelta de tuerca, hay que mantener dividida a América Latina en cuanto más pedazos sea posible para que no logre articular en el poder político su unidad cultural, y para ello el instrumento era la agresión económica y militar. Spykman renueva desde una nueva lógica geopolítico la mal llamada doctrina Monroe, en verdad una declaración unilateral del presidente James Monroe ideada por su secretario de Estado Quincy Adams para convertirnos en patio trasero y hacer realidad “América para los americanos”, o sea para EEUU.

EEUU adolece de una gran desorientación estratégica en la posguerra fría y ante la emergencia de un mundo multipolar a partir de la derrota de Daesh o ISIS (organización terrorista creada por ellos, como se desprende de WikiLeaks y el papel de Hillary Clinton) en Siria ocasionada por las fuerzas sirias, Rusia, Irán y la diplomacia activa del papa Francisco, que abrieron posibilidad concreta de un sistema mundial multipolar global y desoccidental.

A esto se agrava con el impulso de una nueva doctrina Monroe en la Isla Continental, es decir en lo que ellos consideran su “patio trasero”.

Esta doctrina, que para nosotros es nítida, tiene tres pilares: económica, judicial y militar.

En lo económico la guerra indirecta o directa contra China, en lo judicial crear un partido de persecución direccionada basado en sus intereses (el exjuez Moro y la detención de Lula es un caso paradigmático) y la militarización de América del Sur creando la hipótesis de que el terrorismo y el crimen organizado son las amenazas en un nuevo rostro de la doctrina de la seguridad nacional, pero traducida con los mismos fines en doctrina de la inseguridad nacional.

En Venezuela se está desarrollando la primera guerra híbrida de la historia en América Latina (en síntesis, la guerra híbrida incluye nuevas formas de guerra donde se combinan todos los tipos de guerra de la historia, o sea convencional, no convencional, terrorismo, guerra psicológica, guerra económica, guerra desinformativa, acciones paramilitares, búsqueda de cambio de régimen de gobierno, etc.).

Y la sorpresa estratégica mundial, aunque muchos “expertos locales” estén silenciosos, es que Venezuela, con la alianza lógica con otros actores, está propinando una derrota a EEUU en la Isla Continental. 

No por casualidad, el nefasto Francis Fukuyama —admirado por gran parte de la intelligentzia argentina— acaba de declarar en su flamante visita a la Argentina que las FFAA bolivarianas es un ejército de narcotraficantes. Y su último libro Identidad, ataca a Juan Domingo Perón como el arquetipo de la política del resentimiento en América del Sur.

Siguen considerando a Perón como peligroso, en la línea de Churchill, Condolezza Ricce, Kissinger, entre otros. Lo más triste es que la gran mayoría de los dirigentes pejotistas no se dan por aludidos por cobardía y cipayismo.

Como último punto del análisis, decimos que se acaba de realizar en Buenos Aires, con la presencia del Secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, la II Conferencia Hemisférica contra el Terrorismo, continuación de la primera realizada en diciembre de 2018 en EEUU.

Se declaró como enemigo al terrorismo, como conclusión del encuentro. Mejor decir al llamado “terrorismo islámico” y acusan a Irán de los atentados a  la Embajada y la AMIA. En este punto, nos hacemos eco de las palabras del papa Francisco cuando dijo que “el terrorismo no es sinónimo de islamismo”.

Pero dos días antes del 19 de julio, en que fue el encuentro, el presidente Macri declaró, en un registro que creó por presión de EEUU e Israel, a la agrupación Hezbolla del Líbano como terrorista.

Esto constituye un hecho de una gravedad única porque es una verdadera declaración de guerra al Líbano, ya que Hezbolla es un partido oficialmente reconocido que posee legisladores y ministerios en el Líbano —es decir forma parte del gobierno— y más aún, ni siquiera las Naciones Unidas lo declara como organización terrorista. Y además se produce una persecución sin igual a ciudadanos siriolibaneses incorporados a la comunidad argentina, como familias argentinas y de trabajo.

La irresponsabilidad es tan grande que el Gobierno argentino se involucra en la tercera guerra mundial de a trozos que denuncia el papa Francisco y nos alinea peligrosamente con EEUU, Israel y Arabia Saudita, en una guerra que están perdiendo ante Rusia, Irán, China y Siria, y la diplomacia multipolar papal .Y esta derrota en la Isla Mundial es el factor principal del nacimiento de un “orden” multipolar, la contrapartida a eso es un imperio militar global expresado en “El Proyecto para el Nuevo Siglo Americano” de los Halcones norteamericanos.

Además, acusan a Hezbolla de haber planificado los dos atentados y de financiar al terrorismo desde la Triple Frontera.

Triple Frontera es una categoría geopolítica nacida en EEUU a partir de los atentados refiriéndose a un “área sin ley”. En verdad, siempre fue y es el hito de las tres fronteras entre Puerto Iguazú, Argentina; Foz de Iguazú, Brasil, y Ciudad del Este, Paraguay.

El récord de afluencia turística aumenta año a año, la integración es total en lo comercial, cultural y educativo.

Por supuesto, hay hechos de inseguridad, como contrabando de todo tipo, por ejemplo, que involucran a la cuestión de la seguridad fronteriza. Pero nunca hubo un atentado terrorista ni se descubrieron grupos terroristas más allá de la gran comunidad siriolibanesa de Foz de Iguazú.

También aclaramos que no existe crimen organizado sin la connivencia de sectores del poder político, policial, judicial, empresarial, etc. Pero más que nada del sector financiero global, es decir de los paraísos fiscales o “guaridas fiscales” que hacen “ingresar” al circuito legal el origen sucio del dinero del narcotráfico.

Existen acusaciones de servicios de inteligencia de los “movimientos financieros” de familias libanesas, y los “expertos” en seguridad, en un corte y pegue de la “información”, escriben al respecto. Siempre existen dentro de los expertos muy escasas excepciones, pero las hay.

Pero nada dicen, por ejemplo, de que el expresidente de Paraguay Horacio Cartes, íntimo amigo de Macri, está acusado por la justicia de ser uno de los líderes de la economía informal de Ciudad del Este. Y además, Ciudad del Este está llena de bancos angloamericanos.

Ya estos ‘informes’ llegaron a decir que Ben Laden estuvo en la zona en la década de los 90 del siglo pasado sin seriedad alguna.

Sin embargo, llama la atención que estos “expertos” no hablen de las apetencias de la República Imperial del sistema acuífero guaraní, la biodiversidad, el litio, el petróleo, el gas, en síntesis de nuestros recursos naturales.

Por último, hemos fallado como Unasur en su momento, cuando se llegó a crear el Consejo Sudamericano de Seguridad, pero no se coordinó con la comunidad la creación de un Observatorio del delito y la violencia en el que participen la justicia, los municipios, las asociaciones intermedias, las universidades, etc.

Se habla de la Triple Frontera sin conocer, reiteramos, realizando corte y pega de diarios.

En mi caso, soy profesor de la Universidad Internacional Tres Fronteras de posgrado en Ciudad del Este, he sido invitado por la Universidad Latinoamericana de Integración (Unila) en Foz para exponer en congresos y he dictado curso a la Policía de Misiones y al Ejército en Iguazú.

Y por lo tanto no me contaron, conozco muy bien el hito de las Tres Fronteras y en homenaje a esa gran comunidad fronteriza tenemos el deber de saber y de exigir la verdad, pero en serio.

Por eso, consideramos que el fomento de guerras híbridas convierten a EEUU en patrocinador del terrorismo y más aún, cuando están perdiendo en la Isla Mundial y en la Isla Continental.

Su desesperación estratégica lo transforma en el principal desestabilizador de la paz mundial.