Carlos López, el dueño de la zurda mágica

Carlos López disfrutó del fútbol, pero este también de su talento y exquisitez con el balón. Su zurda no desaparecerá.
Foto: Archivo

 

La Paz / Marco Quispe Condori

La noche del 12 de abril 1989, el estadio El Campín de Bogotá fue testigo de un golazo que enmudeció al público. A los 76 minutos, el casi jubilado del fútbol Carlos Ángel López, que jugaba en Bolívar, sacó un zurdazo de tiro libre que el arquero Sergio Goycochea, de Millonarios, apenas miró.  

La obra de arte solo ratificó la pasta de crack de López, que ya había deslumbrado también en esas canchas colombianas cuando militaba en Junior, entre otros. Esa obra de arte fue el transitorio 2-1 con el que terminaron los 90 minutos, luego todo se resolvió en la tanda de penales donde Millonarios eliminó a los celestes. 

Ese día la derrota boliviana fue lo de menos, todos hablaron al final del golazo de López, que acabó siendo uno de los más recordados por la afición paceña e incluso colombiana, que ya conocían de la calidad del argentino.

No era la primera vez que el talentoso volante hacía de las suyas. López tenía acostumbrada a la hinchada bolivarista a goles con esa factura. Apodado como ‘El Zurdo’, fue uno de los mejores extranjeros que llegó al país que defendió la casaca del celeste, donde brilló y dio lo mejor de su calidad en sus últimos años como jugador. Cinco títulos y el idilio López-Bolívar por más de siete temporadas que hasta hoy son recordadas por los hinchas académicos como la época en la que, bajo la batuta del argentino, la Academia arrasaba en las canchas.

El 17 de julio de 1952 nació López en la ciudad norteña de Posadas, Misiones, en Argentina, y desde pequeño empezó a mostrar sus condiciones como crack. Proveniente de una familia humilde, López se trasladó a sus 12 años a Buenos Aires para probar suerte en el fútbol.

Sus inicios fueron difíciles, tras la muerte de sus padres, el misionero trabajó de mozo y vivió en una de las piezas de la utilería del club Excursiones, equipo donde comenzó a jugar en el Ascenso, allá por 1970.

El afamado club River Plate disputó un amistoso con Excursiones y el técnico brasileño de River, que en ese entonces era el mundialista Didí, quedó sorprendido con la habilidad de López. Luego, un llamado dirigencial posibilitó su préstamo al cuadro millonario de Argentina.

Debutó con el equipo de la banda roja en 1972, en la victoria 2-0 ante Independiente, en Avellaneda. Sin continuidad en River Plate, salió a préstamo a Argentinos Juniors, donde fue compañero de José Pékerman, que en los últimos años se consagró como DT de Colombia, pero después pasó a dirigir a Colón de Santa Fe en 1973 y 1974.

En 1975 llegó al popular club de Estudiantes de La Plata, equipo con el cual brilló hasta el punto que llegó a tener un cántico de la barra estudiantil: “Y toque, y toque, y toque, la zurda de Carlos López”, coreaban los fanáticos al quedar deslumbrados por la magia de su pierna izquierda.

Después de cuatro temporadas en el equipo estudiantil, en 1979 pasó a Racing. En 1981 se sumó a Sarmiento de Junín, que había logrado recientemente el ascenso a Primera, y compartió la delantera con Ricardo Gareca, el ahora técnico de la selección de Perú, y José Toti Iglesias, figura histórica de Racing.

Tuvo otro paso fugaz en Vélez, donde el goleador Carlos Bianchi lo elogió como su mejor asistidor y fue figura en Millonarios de Colombia (lo nominaron como el lanzador ideal en los pases para otro delantero argentino, Alejandro Barberón) en 1982/83. 
En el primer semestre de 1984 recaló en Boca Juniors. Al año siguiente regresó a Colombia para actuar en el Junior de Barranquilla.

SU AMOR ETERNO
En 1985 el zurdo López arribó a la ciudad de La Paz gracias a una gestión llevada a cabo por el recordado presidente de Bolívar Mario Mercado Vaca Guzmán, entonces presidente del club. Inicialmente el jugador que tenía 33 años solo llegó por cuatro meses. En una entrevista con la revista deportiva Marcas confesó que pensó que ya no volvería a jugar tras su fugaz paso por Millonarios.

“Yo prácticamente me sentía retirado, hacía seis meses que no entrenaba; pero finalmente acordamos que vendría por cuatro meses y resulta que estoy viviendo acá hace 28 años”, dijo en una entrevista publicada en 2012. 

En esa oportunidad, López llegó cuando la Academia estaba dirigida por el técnico peruano Moisés Barack, quien sugirió al jugador.

Tras cuatro meses de brillo con la celeste, enamoró a la parcialidad bolivarista con su talento y calidad a la hora de manejar el balón. En esa primera temporada jugó junto a Edmundo Gutiérrez, Francisco Bonilla, Marcos Ferrufino, Vladimir Soria, Fernando Salinas, Carlos Borja, entre otros.

El argentino terminó renovando su contrato con la Academia y se quedó siete temporadas, en las que logró cinco títulos (1985, 1987, 1988, 1991, 1992) y llegó a ser considerado uno de los máximos ídolos y mejores clásicos 10 que tuvo en su historia la entidad.

Su excompañero de equipo en esos años, Vladimir Soria, lo recuerda así: “Me tocó llegar a Bolívar junto a él. Era ya un jugador con mucha experiencia. Lo conocí muy bien, era una buena personas, además de ser uno de los mejores jugadores que ha llegado a nuestro país”.

Por su lado, el excapitán Carlos Borja indica que López “era una persona muy positiva para Bolívar. Con su experiencia aportó al plantel y siempre se preocupaba porque el equipo esté unido”, menciona.

‘El Zurdo’ López llegó y se identificó con la camisa celeste. Incluso contó que dos años después de su arribo fue apalabrado por la dirigencia de The Strongest, que quiso llevarse al talentoso jugador de la Academia. “Les agradezco, pero a mí me trajeron para jugar en Bolívar”, fue la respuesta de López a los gualdinegros.

“Estaba totalmente identificado con la celeste. Sé que han querido llevárselo también en alguna oportunidad a Santa Cruz, pero Carlos les dijo que no y que en la Academia quiso concluir su carrera y así fue, jugó para nosotros y creo que lo disfrutó, al igual que los hinchas”, afirma Lothar Kerscher, dirigente histórico de la Academia.

UN DT DENTRO LA CANCHA
En 1986, ya bajo la conducción del estratega argentino Jorge Habegger, López estableció un tridente ofensivo junto al Jorge ‘Koki’ Hirano y Fernando Salinas. Ese trío hizo estragos en las defensas en el fútbol boliviano y en torneos internacionales. 

Se conocían de memoria. López sabía dónde pasar el esférico e Hirano y Salinas sabían dónde ubicarse.

Habegger rememora con cariño y aprecio al jugador, al cual lo dirigió en la época dorada de la Academia (años 80). “Era un estratega dentro de la cancha, era de esos jugadores que ya sabían cómo iban a resolver una jugada antes de recibir la pelota. Tenía una gran capacidad de distribución y asistencia a sus compañeros”, dice Habergger, histórico DT de Bolívar con el cual logró cuatro títulos con López como guía del equipo.

“Carlos Ángel López aportó muchísimo, fue un jugador muy cerebral, muy inteligente. Llegó a formar una dupla extraordinaria con Hirano y Salinas. Como esa sociedades hubo pocas”, dice Kerscher.

Sus rivales también alababan la calidad del argentino. Uno de ellos, el excaudillo de The Srongest en los años 80, Ricardo Fontana, admite que cada vez que jugaban un clásico frente a Bolívar tenían una previa donde se permitía hablar de ‘El Zurdo’ López.

“Siempre cuando teníamos que enfrentar a Bolívar, en las arengas antes del partido, hablábamos con los jugadores de cómo deberíamos marcarlo, porque era un jugador fundamental. Había que retenerlo para que Bolívar no marque diferencia”, reconoce Fontana. 

SU DESPEDIDA
Con 40 años y cinco títulos con la Academia decidió dejar el fútbol en 1992. Un 24 de febrero de 1993 organizó un partido de despedida en el estadio Hernando Siles. Reconocimientos y abrazos marcaron esa jornada en el que dio la ‘vuelta olímpica’ portando la bandera de Bolívar.

Tras su paso exitoso, el exfutbolista argentino se dedicó a formar jugadores y fue director técnico. Dirigió a Wilstermann, Real Santa Cruz, Chaco Petrolero, Aurora y Unión Central de Tarija. Vivió en La Paz alrededor de 28 años. Se casó con María del Carmen Gaitán y tuvo dos hijos. En 2013 se fue a vivir a Jujuy, Argentina, donde pasó sus últimos años junto a su familia. El 20 de septiembre de 2018 falleció a los 66 años a causa de una enfermedad.

Su muerte causó un fuerte impacto en el país. López dejó una gran huella que sus compañeros nunca la olvidan. “Fue un hombre muy educado, respetaba mucho a los demás, a sus compañeros”, dice Kerscher. “Excelente como jugador, muy humilde como persona. Su partida nos dejó un vacío. Jugadores de ese nivel ya prácticamente ya no hay en Bolivia”, indica Fontana. “Un gran jugador y más aún gran persona”, menciona Soria. “Excelente persona”, sostiene Borja.

El estadio Siles es testigo de uno de los más grandes jugadores que tuvo el país y Bolívar. Su zurda enmudecía a todos y su talento eclipsaba a cualquier rival que se atrevía en medirse ante aquel talentosos que nació en Argentina y que fue uno de aquellos clásicos 10 que el fútbol aún extraña.
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66 años

Carlos Ángel López nació el 17 de julio de 1952 en Misiones, Argentina. Falleció el 20 de septiembre de 2018.

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Uno de los mejores extranjeros y ‘10’

Para muchos, Carlos Ángel López ocupa un sitial en el podio reservado a los mejores futbolistas extranjeros que llegaron a Bolivia en el siglo pasado. Está junto al brasileño Jairzinho (jugó en Jorge Wilstermann en 1980 y 1981) y el argentino José Daniel Valencia (Wilstermann 1989 y San José de Oruro 1990 y 1993), excampeones mundiales. “Fue uno de los mejores jugadores que llegó a Bolivia”, dice el exfutbolista Vladimir Soria.

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Era ídolo de Maradona, quien un día le pidió que le regale su camiseta

Carlos Ángel López fue admirado por miles de hinchas del fútbol. Sin embargo, nadie se imaginó que Diego Armando Maradona, considerado por algunos el mejor jugador de fútbol la historia, admiraba a ‘El Zurdo’, e incluso llegó a ser su suplente en la selección de Argentina, según recuerdan las crónicas argentinas de esos años.

El recordado director técnico argentino Luis César Menotti convocó a López para la selección argentina que jugó la Copa América de 1979. Un novel Maradona compartió camerino con López. En ese torneo, incluso en algunos partidos, Diego llegó a ser suplente de Carlos Ángel.

En esa oportunidad, Maradona no solo compartió equipo con él, sino que cinco años antes de esa Copa le había pedido la camiseta en el entretiempo de un partido entre Colón y Argentinos Juniors. 

López deslumbró en el fútbol, pero su humildad dentro y fuera de cancha fue de elogiar. “Era una persona tranquila, sencilla y optimista”, sostiene Carlos Borja.

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Anécdotas que no se olvidan

Los que conocieron de cerca a Carlos Ángel López tienen muchas anécdotas sobre el futbolista argentino. Uno de ellos es el actual y uno de los más antiguos dirigentes de Bolívar Lothar Kerscher, quien recuerda con mucho cariño al argentino.

Cuenta que López siempre fue un ejemplo para sus compañeros de equipo cuando defendió la casaca celeste. En 1986, en un partido por la Copa Libertadores, Bolívar se midió ante Universidad Técnica de Cajamarca (en su grupo también estaba Wilstermann y Universitario de Lima).

Bolívar viajó de Lima a Cajamarca y allá iba a jugarse la clasificación ante la UTC. El directivo menciona que en este encuentro López demostró que era un jugador distinto a muchos. 

“Carlos tenía la costumbre de levantarse siempre temprano, antes que los demás. Tras ese desayuno, y ya en el partido, en el primer tiempo notamos algo de letargo en los jugadores en el campo de juego. No respondían bien, sospechamos que nos habían dado algo raro de comer en el desayuno. Carlos se preocupó por este motivo, e íbamos cayendo 0-2 en el juego...”.

Tras ir perdiendo y ver que los bolivaristas no respondían. ‘El Zurdo’ habló con el médico de esa situación en el entretiempo para que el grupo pueda recuperarse para el complemento. 

“Carlos fue el único que mantuvo su forma de jugar y su forma física, pero con el médico y se hizo un tratamiento: los jugadores transpiraron mucho haciendo ejercicios en el camerino antes de salir”, rememora.

Tras recuperar sus energías, en el segundo tiempo Bolívar fue el mismo de siempre, empató el partido 2-2 bajo el mando de López, que enderezó las cosas. Fue el propio Carlos quien descontó y finalmente empató Fernando Salinas para pasar de ronda en esa Copa Libertadores.