Si no se halla una solución hoy, se viene el descalabro total

 

Laberinto

Gustavo Cortez C./Editor / Deportes

El fútbol boliviano cayó en un laberinto. Alguien tiene que salvarlo y urgente, porque de lo contrario vamos a lamentar una crisis sin solución y una división peligrosa. Puede tener la razón la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) en aplicar el walkover y desafiliar a los clubes cruceños de la División Profesional, pero no podemos darnos el lujo de prescindir del sector más futbolero del país y seguir jugando un campeonato como si nada hubiera ocurrido.

Este es un gran desafío para el presidente federativo. César Salinas debe consensuar y hallar una salida en lugar de ahondar un enfrentamiento insulso con la dirigencia cruceña. Y esta también debe reflexionar y reconocer que se equivocó. Santa Cruz es la región que más clubes tiene en el torneo (seis), pero no por eso puede arrogarse el derecho de pisar lo reglamentado, en este caso cuestionar la nueva norma de la transferencia de jugadores en una temporada, que lo autoriza la FIFA y la Conmebol.

Hoy se reúne la dirigencia de los 14 clubes con Salinas. Incluso hay un invitado de la Conmebol para que explique la norma que provocó un caos en nuestro balompié.

Lo mínimo que debe imperar es el respeto. Tiene que haber un diálogo con madurez. Analizar las soluciones al problema creado. Está difícil.

Un walkover, aquí y en la China, se aplica y el equipo ausente desciende. ¿Cómo se puede entonces salvar el torneo? Hoy se tiene que ver la sapiencia de nuestra dirigencia. Un acuerdo consensuado puede ser la salida, siempre y cuando haya un resarcimiento justo con los clubes que se presentaron e hicieron un gasto.

Si no hay una solución hoy, se viene el descalabro total. Santa Cruz puede perder soga y cabra. La FBF puede seguir con su certamen, pero a este le costará rearmarse y reivindicarse. Ni pensar en otra Liga, no lo permite ni la norma ni la FIFA.