Trump cambia el sistema de asilo y viola las normas internacionales

Foto: Prensa Libre
Migrantes intentan llegar a EEUU.

 

Martha Andrés Román / Prensa Latina

La Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, quiere cambiar el sistema de asilo como lo conocemos hasta el momento, expresó una abogada envuelta en demandas contra el Gobierno por sus controvertidas medidas para reducir las solicitudes de esa protección.

Melissa Crow, abogada supervisora sénior de la organización defensora de los derechos civiles Southern Poverty Law Center (SPLC), declaró en entrevista telefónica con Prensa Latina que el Ejecutivo del mandatario republicano mantiene una guerra continua contra las personas que buscan ese tipo de refugio.

“Esto resulta trágico, sobre todo dado nuestro compromiso con normas internacionales adoptadas después de la Segunda Guerra Mundial, incluida la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, de 1951, y el Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados, de 1967”, manifestó la letrada.

Crow es una de las impulsoras de la demanda y la moción de emergencia interpuesta en San Francisco, California, por el SPLC, la Unión Estadounidense de Libertades Civiles y el Centro de Derechos Constitucionales contra una nueva regla que la administración puso en vigor el 16 de julio.

POLÉMICA MEDIDA 
La polémica medida, denunciada por grupos de defensa de los inmigrantes y muchos otros sectores, considera inelegibles para solicitar asilo a quienes lleguen a Estados Unidos sin haber pedido esa protección en los países de tránsito por los que pasaron antes.

Como explicó la abogada, tal regulación solo dejaría de aplicarse si quien realiza la petición fue objeto de trata de personas, si la nación por la que atravesó anteriormente no es signataria de alguno de los principales tratados internacionales de gestión de refugiados, o si buscó protección en otro territorio y allí le fue negada.

Ante la aplicación de esa norma, que puede afectar a miles de migrantes, entre ellos centroamericanos que huyen de la violencia en sus lugares de origen y deben atravesar México para llegar al sur estadounidense, las organizaciones mencionadas pidieron en la corte californiana orden de restricción temporal que bloquee ese reciente paso del Ejecutivo.

Según precisó Crow, también quieren vincular la demanda interpuesta ahora con una reclamación presentada a finales de 2018 para impedir que la administración Trump prohíba las aplicaciones de asilo de quienes no arriben por los puertos de entrada.

En esa queja previa, bautizada como East Bay Sanctuary Covenant contra Trump, el juez John Tigar emitió en noviembre una orden de restricción temporal, y al mes siguiente decidió prolongarla para evitar que se aplique la política mientras dure el proceso en los tribunales.

Tanto en ese caso, como en la regla desafiada ahora, los demandantes argumentan que la administración está violando la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), la cual establece que los no ciudadanos pueden solicitar asilo independientemente del lugar por donde ingresen a Estados Unidos, “ya sea que se encuentren o no en un puerto designado de llegada”.

PAÍS DE TRÁNSITO 
Quienes provienen de un país que no es contiguo necesariamente transitaron por otra nación antes de llegar a la frontera sur. Por lo tanto, el Congreso garantizó que ellos también deberían poder buscar asilo sin restricciones categóricas basadas en su ruta, indicó el texto de la última reclamación, nombrada East Bay contra Barr.

Al profundizar en este punto, Crow detalló que, según la INA, una persona solo es inelegible para el asilo si fue reasentada en un país de tránsito antes de arribar a territorio norteamericano, lo cual significa que se le dieron en ese lugar mismos derechos de sus residentes.

La legislación también indica que el asilo no está disponible si el fiscal general determina que el extranjero puede ser trasladado, de conformidad con un acuerdo bilateral o multilateral, a un país en el que su vida o la libertad no se verían amenazadas por raza, religión, nacionalidad u opinión política, entre otros motivos.

En muchas ocasiones anteriores los tribunales fallaron contra el Gobierno en reclamaciones presentadas frente a las políticas de Donald Trump, lo cual podría ser visto como una confirmación de que, en efecto, el ejecutivo está cometiendo varias violaciones para avanzar en la agenda establecida por el Jefe de Estado.

Aunque Trump culpa a los jueces liberales por sus derrotas legales, un análisis del diario The Washington Post publicado en abril arrojó que la administración sufre golpes en cortes de todo el país y también ante magistrados conservadores.