García Linera plantea cuatro pilares para consolidar un gobierno progresista

El vicepresidente Álvaro García Linera durante su exposición en Diálogos de Verano en la Ciudad de México.
Foto: Vicepresidencia de Estado

 

José Guzmán/Cambio Digital

El vicepresidente Álvaro García Linera participó hoy en el ‘Festival Diálogos de Verano. Fiesta de las Ciencias y Humanidades’ en Ciudad de México y planteó que para consolidar un gobierno progresista se debe actuar sobre cuatro pilares: economía, democracia, sentido común y ética.

En el primer caso, el dignatario explicó que un gobierno de esta tendencia política debe ejecutar una gestión económica que garantice crecimiento y estabilidad.

“Un gobierno progresista, revolucionario y/o de izquierda es portador de esperanzas, de expectativas y sueños que permiten lo imposible, por tanto no puede ser administrador de la pobreza, sino de mejora social (…), y que en poco tiempo se dé a las personas una perspectiva de bienestar a largo plazo”, expresó durante ese evento en el que se abordó sobre ‘Las tareas de los gobiernos progresistas’, de acuerdo a datos del boletín de prensa de la Vicepresidencia.

El segundo pilar que destacó García Linera se refiere a incluir la participación del pueblo en la toma de decisiones gubernamentales como parte de una democratización social. “Hay más esperanza cuando gente que antes nunca era tomada en cuenta, (…) sus opiniones, buenas o malas, son tomadas por un gestor de gobierno”, agregó.

Asimismo, el Vicepresidente subrayó que una parte importante para un Gobierno progresista es mantener siempre el sentido común, que a su criterio establece el orden lógico, y que es crucial a la hora de planificar y elaborar propuestas en beneficio de la ciudadanía.

“Un proceso progresista o revolucionario significa la transformación de una parte del sentido común. Un sistema conservador, machista, autoritario, antidemocrático, jerárquico se rompe con un proceso revolucionario (…) igualitario, comunitario, participativo y de equilibrio, que debe ser introducido gradual y sistemáticamente”, manifestó.

En el cuarto pilar se refirió a la moral que deben tener los actores políticos, los representantes de un movimiento progresista.

Dijo que esos gobiernos llegan al poder por su palabra y su moral, además que esa consolidación significa la incursión de una nueva élite social a la gestión de gobierno, “más plebeya, más popular, distinta, más noble”.

“Es preferible perder la aprobación de una ley o una elección, pero nunca perder lo que nos permite levantarnos las veces que sea necesario; si pierdes la moral, no tienes cómo levantarte nunca más y la gente habla de sancionar hasta la siguiente generación”, reflexionó.