García Linera destaca que japoneses inmigrantes ayudaron al desarrollo de Bolivia respetando la soberanía del país

El acto se desarrolló en la ciudad de Santa Cruz.
Foto: Vicepresidencia de Bolivia

 

José Guzmán/Cambio Digital

El presidente en ejercicio Álvaro García Linera destacó hoy que los japoneses que migraron a Bolivia en 1989 ayudaron al desarrollo de Bolivia con su trabajo y honestidad, principalmente con la agricultura, respetando la soberanía del Estado Plurinacional.

"La migración de ciudadanos japoneses a Bolivia, tiene más de un siglo de presencia, se caracteriza por dos aspectos: La primera, es gente trabajadora, esforzada, que ha contribuido al desarrollo de nuestro país, que los ha recibido y acogido; segundo, por el profundo respeto hacia la propia identidad boliviana, por el diálogo fructífero con la identidad boliviana", expresó el dignatario durante una ceremonia realizada en Santa Cruz en conmemoración a la primera inmigración de japoneses al país hace 120 años, en la que participó la princesa nipona Mako de Akishino.

García Linera indicó que los ciudadanos nipones llegaron a Bolivia “para construir” bajo la premisa de no vulnerar la soberanía del país, sin condicionamientos y sin injerencias en los asuntos de Estado.

“Los seres humanos, independientemente al país al que pertenezcamos, somos seres universales. Querer colocar barreras a la migración es provocar dolor, va en contra de la naturaleza humana, contra el progreso y contra la identidad misma”, aseveró.

Por su parte, el primer ministro de Japón, Shinzō Abe, hizo llegar su saludo al Estado Plurinacional por “la cálida aceptación de esta tierra hospitalaria y generosas muestras de amistad” que dieron los bolivianos a sus connacionales.

“Esperamos que la comunidad (japonesa) reafirme sus lazos de amistad. Expreso mis mejores votos por un mayor desarrollo de la relación de amistad y cooperación entre Bolivia y Japón, así como una creciente prosperidad para Bolivia”, expresó el mandatario de ese país, en una carta que fue leída durante el acto por la embajadora de Japón en Bolivia, Kyoko Koga.

A su turno, la princesa Mako agradeció la invitación realizada por el Estado Plurinacional de Bolivia para celebrar este acto.

Resaltó que los japoneses inmigrantes en Bolivia se ganaron el respeto de este país con honestidad, esfuerzo, dedicación y trabajo; además el sacrificio que hicieron para conformar  distintas colonias en el territorio nacional.

En 1899, un grupo de 93 japoneses, después de arribar a Perú, decidieron continuar su viaje hasta Bolivia donde trabajaron en la recolección de goma. Posteriormente llegaron otros ciudadanos del país asiático se asentaron en los departamentos de Beni y Pando.

En la actualidad hay aproximadamente tres mil japonenses que residen en Bolivia, la mayoría en las colonias de Okinawa y San Juan de Yapacaní, y se estima que tienen más de diez mil descendientes.