A 39 años del sangriento golpe de Estado

 

Hoy 17 de julio se recuerda el nefasto y sangriento golpe de Estado protagonizado por Luis García Meza, Luis Arce Gómez y otros militares que asesinaron a connotados dirigentes políticos como Marcelo Quiroga Santa Cruz, impulsor del juicio de responsabilidades contra otro dictador, Hugo Banzer Suárez.

Otro de los crímenes atroces de la dictadura garciamezista fue la masacre de la calle Harrington, ocurrida el 15 de enero de 1981, cuando los paramilitares asesinaron a sangre fría a Luis Suárez Guzmán, Arcil Menacho Loayza, José Reyes Carvajal, Ramiro Velasco Arce, Artemio Camargo Crespo, Ricardo Navarro Mogro, Jorge Baldivieso Menacho, Gonzalo Barrón Rendón, dirigentes miristas que se reunían para analizar las medidas económicas aprobadas por los militares. Gloria Ardaya salió con vida, pero luego fue brutalmente torturada.

A lo largo de ese periodo dictatorial, el régimen fue sostenido por el narcotráfico, por paramilitares nacionales y extranjeros y la Junta de Comandantes encabezados por el general Armando Reyes Villa, padre del exalcalde Manfred Reyes Villa, Waldo Bernal Pereira y Ramiro Terrazas Rodríguez. 

Después de que Bolivia recuperó la democracia, se instauró un juicio de responsabilidades en contra de García Meza y Arce Gómez, quienes fueron condenados a 30 años de prisión sin derecho a indulto. García Meza, a la edad de 89 años murió en el hospital Cossmil de La Paz. En tanto, su lugarteniente continúa en la cárcel de Chonchocoro penando por sus crímenes.

El 8 de julio de este año, la justicia italiana condenó a cadena perpetua a 24 represores sudamericanos, la mayoría en ausencia, por la desaparición y muerte de 23 opositores de origen italiano en el marco del Plan Cóndor. Uno de ellos es Arce Gómez. 

El Plan Cóndor fue un sistema formal de coordinación represiva entre los países del Cono Sur que funcionó desde mediados de la década del 70 hasta iniciados los años 80 para perseguir y eliminar a militantes políticos, sociales, sindicales y estudiantiles de nacionalidad argentina, uruguaya, chilena, paraguaya, boliviana y brasileña. 
Militares y policías de los servicios de seguridad de esos países cruzaron sin obstáculos las diferentes fronteras, cometiendo asesinatos, secuestros y torturas, cuyo accionar no se limitó a las naciones mencionadas, sino se extendió a Italia y Estados Unidos. Entre los casos más conocidos que se atribuyen a esta operación está el asesinato con coche bomba en Washington de Orlando Letelier, ex ministro del gobierno de Salvador Allende.

Y precisamente los Estados Unidos que jugó un papel preponderante y fundamental en los golpes de Estado que hubo en América Latina donde utilizó diferentes métodos, entre ellos las invasiones militares, con el objetivo de intervenir en asuntos internos, apropiarse de sus recursos naturales, manejar a los gobiernos como títeres y frenar el avance de los gobiernos que se pongan al servicio del pueblo.

En Bolivia, durante el Proceso de Cambio, se creó la Comisión de la Verdad con el objetivo de esclarecer los asesinatos, desapariciones forzadas, torturas, detenciones arbitrarias y violencia sexual, fundados en motivos políticos e ideológicos, acontecidos en Bolivia del 4 de noviembre de 1964 al 10 de octubre 1982.

En Argentina, se fundó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas con el fin de investigar las reiteradas y planificadas violaciones a los derechos humanos durante el período del terrorismo de Estado en las décadas de 1970 y 1980, llevadas a cabo por las dictaduras militares.

Para los bolivianos, el 17 de julio es una fecha dolorosa porque nos recuerda a la cruenta dictadura, pero nos sirve para reflexionar y reafirmar nuestra firme convicción de que nunca más permitiremos que ningún fascista, derechista y militar vuelva a gobernar. Defenderemos, aún con nuestras vidas, la democracia, la libertad de expresión, la libre asociación y el pluralismo político-ideológico.