Sánchez: El 82% de los ingresos petroleros se quedan en Bolivia

El pozo petrolero Boyuy X2, en el municipio tarijeño de Caraparí.
Foto: Archivo

 

Freddy Choque/Cambio - Edición impresa

Producto de la nacionalización y la Ley de Hidrocarburos, el Estado boliviano modificó la redistribución de los ingresos por la venta de este recurso natural, en 82% para el país  y 18% para las empresas petroleras, informó el ministro del área, Luis Alberto Sánchez.

“Desde la nacionalización (2006-2018), Bolivia recibió ingresos por más de $us 55.000 millones, de los cuales $us 37.479 millones son por renta petrolera. En este período, el Estado boliviano tuvo ganancias del 82% y el resto fue para las empresas petroleras que operan en el país”, dijo la autoridad.
Recordó que en la época neoliberal los ingresos petroleros eran de apenas $us 3.200 millones, mientras que en estos últimos 13 años, con la nacionalización e industrialización, se superaron los $us 55.000 millones, que posibilitaron ser una nación digna y respetada.

Redistribución 
Sánchez explicó que cuando se operativizó la Ley de Hidrocarburos (2006) se mejoraron las condiciones económicas en favor de los bolivianos, por que en el momento de la firma de los Contratos de Servicios Petroleros —en los que antes se aplicaba el 50% de ganancias para el Estado y el otro 50% para las empresas socias del proyecto—el porcentaje de ganancia para el país sube al 82%, quedando solo el 18% para las petroleras.
“Los recursos son de los bolivianos, entonces el mayor porcentaje se debía quedar en Bolivia. Las condiciones fueron tomadas con soberanía y las empresas las aceptaron”, manifestó la autoridad, citada en un boletín de prensa.
En ese contexto, Sánchez detalló que en cualquier proyecto hidrocarburífero, las empresas petroleras que prestan servicios realizan dos tipos de inversiones (Capex y Opex), en la línea de costos recuperables. 
Capex, explicó, son aquellas inversiones que tienen la cualidad de ser capitalizables y se las realiza en activos que pasan a ser propiedad del Estado, como las instalaciones en superficie (planta, ductos, entre otros). 
Mientras que Opex son inversiones que implican gastos operativos como sueldos e insumos requeridos que no se van a recuperar. En este sentido, el ministro dijo que por concepto de costos recuperables, YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) pagó a las empresas que prestaron servicios en el país alrededor de $us 10.000 millones en los últimos 13 años.
Acotó que los ingresos que se percibieron por renta petrolera se redistribuyeron entre los departamentos productores (Tarija, Chuquisaca, Cochabamba y Santa Cruz) y no productores.

Pago de costos recuperables

El Ministro de Hidrocarburos apuntó que los costos recuperables los paga YPFB a las empresas petroleras cuando existe la Declaratoria de Comercialidad de un campo hidrocarburífero, y que  involucra toda una normativa, procedimientos y condiciones que se deben cumplir. 
Por ejemplo, los volúmenes encontrados deben tener un mercado definido, debe existir infraestructura en torno al pozo y su producción, es decir, ductos, una planta de procesamiento, entre otros. Enfatizó que los costos recuperables no son recursos económicos que se llevan las empresas, si no que se trata de la amortización a los gastos que hizo la empresa en activos.