EL FOTÓGRAFO DE LA CLASE OBRERA

Marcha de los trabajadores de Bolivia junto al líder Juan Lechín Oquendo.

Semblanza
homenaje a FÉLIX ARANDO VARGAS
Luis Oporto Ordóñez
Jefe de la Biblioteca y Archivo Histórico de ALP.
Las clases altas se caracterizaron por su deseo íntimo de pasar a la historia. Para ese fin, contrataron fotógrafos profesionales que en cada toma, hacían una verdadera obra de arte. Para esa ocasión vestían sus mejores galas, flanqueados por sus esposas, sus hijos, inclusive sus pongos o sirvientes. Les encanta retratarse en sus empresas o negocios, en sus fastuosos ágapes, mostrando su boato, su riqueza económica y su poder.
La clase obrera no está alejada del deseo de capturar un acontecimiento importante, aunque difieren de los gustos de la pequeña oligarquía. A la clase obrera le gusta la acción, la marcha, la manifestación, el congreso sindical, el ampliado extraordinario. También le encanta la fiesta, el preste, el matrimonio o el bautizo. Son dos formas de ver el mundo. La clase obrera tuvo sus fotógrafos, profesionales y leales. Uno de esos fotógrafos es Félix Arando Vargas, conocido como “Pajarito”, como le dicen con cariño los dirigentes sindicales y los trabajadores de base.
Periodista de los movimientos sociales, fue miembro de la Federación Nacional de Periodistas; secretario de Cultura de la Prensa, reportero gráfico (fotógrafo oficial) de la Central Obrera Boliviana y de la Confederación Nacional de Jubilados y Rentistas de Bolivia. La vida lo llevó por senderos de sacrificio. Su bachillerato lo hizo en un colegio nocturno, su deseo de estudiar en la universidad se truncó por la clausura ordenada por el dictador Banzer. Trabajó como sastre, para sostener sus estudios. Militó en el Partido Obrero Revolucionario-Posadas, motivo de su persecución por las dictaduras. Descubrió su pasión por la fotografía cuando trabajó en la consultora Prudencio Claros Asociados, que construía la carretera La Paz-Cotapata, en la región de Alto Beni.
Su primera cámara fue una Zenith, rusa. Participó en el Curso Nacional de Fotoperiodismo, organizado por la Universidad Católica Boliviana. Su formación política lo vinculó con el movimiento obrero y las organizaciones sociales. Cultivó amistad con la dirigencia histórica de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia y la Central Obrera Boliviana.
Desde la década del 70 siguió la agenda sindical de mineros, gremiales, campesinos, juntas vecinales, centrales obreras departamentales y regionales, cooperativas mineras, magisterio rural y urbano. Colaboró como reportero gráfico con la prensa sindical como Surco (Magisterio urbano), Soberanía y Dignidad (Federación de Jubilados) y Ferreco de la Federación Regional de Cooperativas Mineras.
Su vida está llena de anécdotas. Fue confinado a la región de Colcha K durante el gobierno de J. Paz Zamora. Sánchez Berzaín ordenó requisar su equipo y destruir sus fotos. La inauguración de un Congreso de la Federación de Cooperativas Mineras, tuvo que postergarse hasta que llegara. En Colcha K, el comandante de la guarnición le nombró “fotógrafo oficial del confinamiento” y le pidió que enseñara ese arte a sus subalternos para que fotografiaran a los conscriptos, para sus libretas militares de licenciamiento.
Formó un archivo fotográfico de más de cien mil negativos (1970-2008). Continúa usando una Cannon y una Nikon con un archivo que guarda en una PC y en discos compactos. Félix Arando participa en marchas, conferencias, ampliados y congresos, como fotógrafo oficial de los movimientos sociales, siendo el último, el XXXII congreso de la FSTMB realizado en San Cristóbal.