Un alma libre partió y dejó poesía

Entrevista
Omar Alarcón recuerda a Montero
Jackeline Rojas Heredia
El 9 de mayo falleció Hugo Montero Áñez, un poeta cruceño que permaneció casi toda su vida, juventud, vejez y muerte en el Instituto Nacional de Psiquiatría Gregorio Pacheco (INPGP) de la ciudad de Sucre. El Facebook se llenó de su poesía a través de las publicaciones de Omar Alarcón, un joven poeta y psicólogo chuquisaqueño. El propósito de esta entrevista es conocer a Montero en los recuerdos y poemas dejados a Omar Alarcón.
¿Cómo conoció a Montero?
Conocí a Hugo Montero en el hospital psiquiátrico de la ciudad de Sucre, donde realicé mi práctica de psicología durante un año y donde trabajé después como acompañante terapéutico en la sala de geriatría, lugar donde él permaneció el último período de su vida (en la sala de geriatría están aquellos pacientes con 50 o más años de antigüedad en el psiquiátrico). Allí yo ayudaba a los pacientes ancianos en las actividades de su vida cotidiana.
¿Cómo se enteró de su permanencia en este hospital de Sucre? (Dicho sea de paso, el psiquiátrico de Sucre siempre fue un sitio para morir de miedo, eso por los relatos de familiares).
Antes de trabajar allí yo había participado como poeta en algunas lecturas que se hicieron en el psiquiátrico, fue así que pude ver a Hugo Montero recitar sus versos por primera vez. La palabra psiquiátrico puede inspirar ciertas ideas de miedo en las personas, sin embargo el INPGP es uno de los lugares más apacibles que conozco, y los pacientes suelen recibir a los visitantes con simpatía y amabilidad. No es para nada un lugar peligroso, es un lugar que despierta nuestra sensibilidad humana y nuestra comprensión y cercanía con el prójimo.
¿Cuándo y cómo fue su primer contacto con Montero?
En los pasillos del hospital. Yo lo había visto recitar sus poemas anteriormente y me acerqué a saludarlo y a felicitarlo por su arte, cuando le pregunté cómo estaba, él me respondió como solía hacerlo: “Aquí..., luchando por un mundo mejor”.
¿Cómo conoció su historia?
Después de trabajar 2 años en la sala de Hugo, la sala de geriatría, y convivir de cerca con aquella persona tan talentosa y enigmática, no pude sino investigar sobre su vida haciendo preguntas al personal antiguo de la institución, revisando los archivos, su historia clínica y las antiguas notas de prensa que se habían hecho sobre él.
¿La esquizofrenia es tan grave como para encerrar a una persona?
Cada caso es distinto. Hay algunos casos que requieren cuidados intensivos en determinados momentos y otros que no precisan de internación y que con controles periódicos pueden sobrellevar muy bien la enfermedad. En ambos casos la presencia y la compañía de la familia es fundamental.

¿Conoce o conoció algún familiar de Montero?
No conocí a ninguno. La última persona que se preocupó por él fue su hermana (sus padres habían fallecido hace ya tiempo), quien murió hace aproximadamente 40 años. Después de eso Hugo fue totalmente abandonado por su familia. Cosa que él recordaba y lamentaba constantemente.
¿Alguna vez lo visitó alguien?
Lo visitaban los periodistas, de la radio, del periódico, etc. Atraídos por su historia y por lo simbólico de su arte. También lo visitaban algunos voluntarios que se habían encariñado con él en su paso por la institución.
¿Cómo se explica la lucidez y la genialidad para escribir poesía?
La enfermedad de Hugo fue crítica sobre todo durante su juventud. Después se estabilizó mucho, pero por la inexistencia de apoyo familiar Hugo no pudo salir del psiquiátrico. Sin embargo, él escribió constantemente desde muy joven, teniendo además un gran conocimiento literario acerca de autores clásicos (especialmente de la época modernista) como Rubén Darío (su favorito) y José Martí. Sus capacidades literarias estaban más allá de su diagnóstico clínico.
¿Cómo se explica, de la misma manera, la indiferencia ante la situación y soledad de Hugo Montero Áñez?
Hubo muchos voluntarios y personas cercanas a Hugo (trabajadores del INPGP) que intentaron hacer cosas por él, como buscar financiamiento para la publicación de su libro (cosa que se logró el año 2004), pero más allá de eso, sin la existencia de la familia, era muy difícil lograr otras cosas.
¿Nunca hubo alguna autoridad local que proponga qué hacer con él?
No, ninguna autoridad local se preocupó por él.
¿Nadie pidió llevarlo a otro sitio?
Después del abandono de su familia y de las varias décadas que había pasado en el INPGP, Hugo no tenía dónde ir, nadie a quien recurrir. Para estas personas en nuestro país no hay opciones, no hay casas-refugio para pacientes u otros mecanismos, es la institucionalidad o la calle.
¿Qué ha sido lo que más le ha impactado de Montero?
Su fortaleza como ser humano y como artista. Cómo a pesar del sufrimiento ha podido cultivar en sí mismo y en el mundo la belleza del arte. Como él mismo dice en uno de sus poemas: “Y como el arte es toda la belleza, de entre las espinas nacieron las rosas”.
¿Usted escribe poesía también?
Sí, he publicado un libro de poesía el año 2008: El corazón entrega sus muertos, y he participado en varios festivales de poesía locales y nacionales.
¿Está preparando el guión de la película sobre Montero?
La película de Hugo Montero se encuentra ya en etapa de montaje. La filmé en parte durante los años que trabajé con él y después regresé con un amigo, Pablo Barriga, a filmar nuevamente en el psiquiátrico. Filmamos durante varios meses con la participación de Hugo, el año 2014. Ahora más que nunca tengo el compromiso de terminar la película, espero que para esta gestión. Lleva el título de uno de sus poemas: Mar negro.

“MAR NEGRO:
En esta noche negra y fría
Escucho sonar una banda que está muy cercana. Y esa música me trae tu recuerdo. Me parece que esa música es del mar. Del mar negro que ha sido nuestro amor. Mar negro siempre negro. Porque en su cielo nunca brilla la esperanza. Sin embargo te quiero eternamente. Aunque un mar negro sea nuestro amor. Aunque mi corazón se ahogue en el recuerdo. Como se agita el mar en la marea
Y pienso que si tú escucharas el acento de esta música Sin que tu quisieras movería tu corazón al huracán “