Romero: La DEA perseguía a cocaleros y no a narcos

Un grupo de uniformados gasifica a los campesinos.
Foto: Archivo

 

Redacción central / Cambio - Edición impresa
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo que la DEA enmarcó su estrategia de militarización violenta en el trópico con la persecución de dirigentes y campesinos, mientras que los narcotraficantes tenían cobertura y protección de los gobiernos de turno.

“En Bolivia aquellas veces estaba el ‘rey de la cocaína’ (Roberto Suárez Gómez), además de Carmelo ‘Meco’ Domínguez e Isaac ‘Oso’ Chavarría, quienes no eran perseguidos a pesar de que se hablaba de la guerra contra las drogas”, declaró a Cambio.

Dijo que la Casa Blanca advertía sobre movimientos antisistema, por ello había que ejercer presión para evitar que sea desestabilizada la agenda con Bolivia, la que se centraba en la protección de las empresas transnacionales que monopolizaban el control del gas boliviano, las áreas mineras y los recursos naturales en general.

Enclave en bolivia
“La presencia de la DEA en el Chapare era una especie de enclave donde el Estado boliviano no tenía vigencia. Los militares y policías debían reportar y subordinarse a esa agencia, ni siquiera las mismas autoridades bolivianas podían usar el aeropuerto de Chimoré; sin embargo, hay sectores y personas que desean que la DEA vuelva para someternos, sin importar la autonomía, dignidad y soberanía” explicó.

A pesar de los logros en la lucha contra las drogas mediante un modelo propio, aún hay una campaña de desprestigio que intenta, por todos los medios, descalificar la estrategia nacional.

“Ese ataque viene de parte de quienes siempre actuaron en condición servil a los intereses norteamericanos y transnacionales”, afirmó.