Fotografía de migrantes muertos causa indignación

Los cuerpos de Óscar y su hija Valeria yacen a orillas del río Bravo.
Foto: AFP

 

Redacción central / Cambio - Edición impresa
La fotografía de un migrante y su hija de dos años, ambos ahogados al intentar cruzar el río Bravo en la frontera de México con Estados Unidos, causó indignación, incluso en el vicepresidente Álvaro García Linera, quien lloró al verla.

“Hoy lloré porque en la muerte de la niña y de su padre he visto morir a una parte de lo mejor de la humanidad”, escribió el segundo mandatario en su cuenta de Facebook; el texto fue acompañado por una nota de prensa sobre el incidente del migrante centroamericano. 

“Vi en el desesperado abrazo de la niña al cuello de su padre, el abrazo de mi hija, el abrazo de millones de niñas a sus padres buscando refugio y protección en los momentos difíciles”, agregó.

Además hizo mención al esfuerzo del joven padre por sostener a su pequeña, viendo en ese acto “el esfuerzo de millones de padres y madres que son capaces de arrancarse la piel para cobijar a sus hijos”.

“Y vi cómo estos gestos tan humanos, tan amorosos, eran derrotados por una maldita muerte provocada por el egoísmo de un Estado canalla que prefiere encerrarse y podrirse en su opulencia antes que compartirla con sus vecinos”, concluyó García Linera.

El papa Francisco y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, también manifestaron su indignación por lo ocurrido en la frontera.