“Modelo económico boliviano es solvente y de largo plazo”

Los participantes en la mesa de debate del programa radial y televisivo Polémica.
Foto: Gonzalo Jallasi

 

Freddy Grover Choque C./ Cambio - Edición impresa

Expertos en economía mencionaron que el Modelo Económico, Social, Comunitario y Productivo, aplicado por el Gobierno nacional desde 2006, es solvente y de largo plazo para el bienestar de la población y del país. 

Según el viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, Jaime Durán; el director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Marcelo Montenegro, y el economista Iván Finot —que participaron en el programa Polémica, que se emite por radio Patria Nueva y Bolivia TV—, el modelo boliviano es el pilar del crecimiento económico y de la industrialización.

“Uno de los temas centrales al momento de implementar el modelo económico en 2005 fue la crítica al neoliberalismo, que es un modelo que privilegia el déficit fiscal y la inversión extranjera”, dijo Durán en su intervención.

Gracias a la nacionalización y la política económica aplicada, detalló, entre 2006 y 2018 Bolivia obtuvo ingresos por $us 38.000 millones, lo que se tradujo en obras y mayor inversión en empresas productivas.

“Quiero indicar, y ser muy enfático en este punto, el Modelo Económico, Social, Comunitario y Productivo no es un modelo de gasto;  nosotros no concebimos el hecho de que gastando más se puede mantener el nivel de la economía, sino invirtiendo en proyectos y programas estratégicos de desarrollo y de industrialización, lo que hasta ahora nos ha dado grandes beneficios”, ponderó la autoridad.

En esa línea, resaltó la creación de empresas públicas,  que, además de generar fuentes de empleo, le entregan al país buenas regalías: “en 2017 generaron Bs 1.725 millones y el año pasado Bs 3.526 millones”.

Por su parte, el director del Instituto de Investigaciones Económicas de la UMSA argumentó que el modelo boliviano le permite al Estado controlar la economía nacional y no la deja en manos privadas, como sucedía en el pasado o en la época neoliberal.

Recordó que antes de 2005, el Estado simplemente era un árbitro y sometido a la voluntad de la empresa privada y organismos internacionales. “Es de conocimiento de todos que la capitalización nos llevó al declive económico y al endeudamiento externo. En 2006, cuando entró el gobierno del presidente Evo Morales, ya los recursos para pagar el Bonosol (ahora Renta Dignidad) no existían o eran insuficientes; entonces, el Estado decidió tomar los hilos de la economía para garantizar estabilidad y crecimiento”, refirió.

Gracias a esa política, detalló, Bolivia es el país que más ha reducido la pobreza en la región, tiene un crecimiento sostenido y puede llegar a estar entre los países de mayor crecimiento y desarrollo del mundo, ya que su modelo económico es solvente y de largo plazo. 

Guerra comercial 

Consultado sobre si la guerra económica entre Estados Unidos y China y el modelo que se aplica en otros países como Argentina y Brasil repercutirán o tendrán efectos en Bolivia, el economista Iván Finot dijo que el neoliberalismo es una pésima receta y que la realidad ha demostrado que se necesita un Estado regulador para que conduzca los destinos de la economía nacional.

“Confiar en que la inversión extranjera o la intervención de organismos internacionales va a salvar la economía de los países es un error. En la época del neoliberalismo nos vimos hundidos en deudas que los bolivianos tuvimos que pagar. Ahora hemos recuperado un nivel de ingresos y muestra que el modelo boliviano refiere que el Estado debe tener protagonismo en las actividades económicas y de inversión, y no la empresa privada”, acotó.

Durán: Se garantizan la estabilidad y la reducción de la pobreza en Bolivia

El viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, Jaime Durán, destacó que el modelo garantiza la estabilidad y crecimiento económico, además de la reducción de la pobreza, ya que se invierte más y se generan políticas sociales.

Esta afirmación fue vertida al ser consultado sobre ¿qué modelo permitiría la continuidad de la estabilidad económica, del crecimiento y la reducción de la pobreza? Y quién puede garantizar que el crecimiento de Bolivia continúe.

En esa línea, mencionó que la intervención estatal debe continuar, pero además es muy importante la continuidad de la política económica.

“Si bien hemos tenido una ventaja en estos últimos 13 años, es por la política económica aplicada. En 2005 nuestra deuda externa era de $us 5.000 millones y nuestro Producto Interno Bruto (PIB) de $us 9.574 millones, al año 2018 la deuda llegó a $us 10.178 millones, pero el PIB supera los $us 40.000 millones. Entonces, ¿qué es lo que ha ocurrido en Bolivia?, todo lo que nos hemos prestado ha sido invertido y eso ha permitido generar crecimiento económico”, destacó Durán.

Este factor, indicó, incrementó la inversión pública del Estado, lo que se traduce en la reducción de la pobreza, mejores ingresos de la población, bonos y programas de desarrollo urbano y empresarial, y que en los  próximos años no habrá ningún tipo de crisis, porque se tiene un modelo fuerte y estable.

“La nacionalización y la industrialización de nuestros recursos naturales (gas, litio, minerales) están dando resultados, y las empresas estatales están generando buenas utilidades para el país”, ponderó.

Argumentó que el crecimiento económico boliviano se debe también a la decisión política de invertir y a la redistribución de los ingresos.