La justicia británica decidirá en 2020 el futuro de Julian Assange

Foto: Archivo
Julian Assange levanta el puño izquierdo.

 

Prensa Latina

La abogada de Julian Assange, Jennifer Robinson, alertó que la solicitud de extradición presentada por Estados Unidos contra el fundador de Wikileaks busca coartar el periodismo de investigación y la libertad de expresión. Esta acusación tendrá un efecto intimidatorio y afectará al periodismo y a los medios de prensa en todo el mundo, aseguró la letrada, en declaraciones a la prensa frente a la corte londinense que este viernes fijó para febrero de 2020 la audiencia sobre la petición presentada por el Departamento de Justicia norteamericano.

PERIODISTA 
Según Robinson, quien integra el equipo de defensa del periodista australiano, resulta inadmisible que se pretenda extraditar y juzgar a un comunicador, que además no es ciudadano estadounidense, por publicar información veraz sobre Estados Unidos.

Este caso es una afrenta indignante a la protección periodística, expresó la abogada, tras admitir —no obstante— que su cliente se enfrenta a un proceso complejo, y de una escala y envergadura enormes.

Al respecto, Robinson señaló que Assange, quien cumple una sentencia de 50 semanas de cárcel en una prisión londinense de máxima seguridad en las afueras de Londres, se encuentra bajo una presión increíble, y padece graves problemas de salud como resultado de los siete años que estuvo asilado en la Embajada de Ecuador en esta capital, y el encarcelamiento actual.

El ciberactivista se refugió en la legación diplomática ecuatoriana en junio de 2012 para evitar ser enviado a Suecia, donde es investigado por presuntos delitos sexuales que niega haber cometido.

Según Assange, el caso de la Fiscalía sueca formaba parte de una estratagema para enviarlo a Estados Unidos, que quiere juzgarlo por haber divulgado en el portal digital Wikileaks centenares de miles de archivos secretos de la diplomacia y los militares norteamericanos.

Arrestado por Scotland Yard el 11 de abril después de que el Gobierno ecuatoriano le retiró la protección diplomática, Assange fue condenado por la justicia británica a cumplir 50 semanas de cárcel por violar la fianza concedida en relación con la investigación sueca.

ESTADOS UNIDOS 
Inmediatamente después de su detención, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó al Reino Unido una solicitud de extradición, la cual ya fue firmada y certificada por el Gobierno británico.

De ser enviado a la corte distrital de Virginia, la cual se ocupa de todos los casos relacionados con la Seguridad Nacional estadounidense, Assange enfrentaría 18 cargos que van desde conspiración para cometer piratería informática hasta espionaje, y conllevan una sentencia total de 175 años de cárcel.

De acuerdo con Robinson, el equipo de abogados del periodista australiano está teniendo dificultades para acceder a su cliente en la prisión Belmarsh y preparar su defensa.

Nos siguen preocupando las condiciones y las facilidades que se nos ofrecen, y que son fundamentales para su derecho a defenderse, afirmó la letrada, quien recalcó que los cargos contra Assange son tan graves que podrían afectar la tradicional búsqueda de información que hacen los periodistas a nivel mundial.

Decenas de activistas sociales y seguidores de Assange se congregaron este viernes frente a la Corte de Magistrados de Westminster para exigir su liberación.

Hay una sola decisión, no a la extradición, gritaron los manifestantes, mientras agitaban pancartas con fotos del ciberactivista amordazado, en señal de censura.

La justicia británica decidirá sobre la petición estadounidense de extraditar al fundador de Wikileaks Julian Assange, para juzgarlo por espionaje, durante una vista fijada para finales de febrero de 2020.

Durante una sesión de procedimiento, la jueza Emma Arbuthnot ordenó “una audiencia de cinco días en febrero, probablemente a partir del 24 de febrero”, anunció un portavoz judicial en Londres.

A finales de octubre se celebrará una vista para determinar, entre otras cosas, qué tribunal estudiará la solicitud de Estados Unidos.

Assange no estuvo presente en la sala el viernes, pero siguió el procedimiento por videoconferencia desde la prisión de Belmarsh, en el sudeste de Londres, donde cumple una condena de 50 semanas por violar su libertad condicional cuando en 2012 se refugió en la embajada de Ecuador en Londres.

“175 años de mi vida están en juego”, dijo el australiano de 47 años, aludiendo a la duración de la pena a la que puede ser condenado el próximo año.