Ernesto Che Guevara, 91 veces inmortalizado

Ernesto Che Guevara, acompañado por algunos revolucionarios cubanos.
Foto: Archivo

 

ECURED/ Cambio - Edición impresa
Ernesto Guevara de la Serna, universalmente conocido como Che Guevara, o simplemente Che, cumpliría hoy 91 años, aunque es difícil imaginar a un avejentado líder revolucionario.

Fue un combatiente revolucionario, estadista, escritor y médico argentino-cubano. Su vida, conducta y su pensamiento se convirtieron en paradigma de millones de hombres y mujeres en todo el mundo, asegura EcuRed.

Formó parte de la expedición del yate Granma dirigida por Fidel Castro, que comenzó la lucha armada contra la dictadura de Fulgencio Batista en las montañas de Oriente, Cuba. Durante la guerra alcanzó el grado de comandante y mandó la columna 8 Ciro Redondo, que extendió la guerra hasta el centro de la isla, y precipitó la caída de la dictadura.

Durante la revolución fue designado presidente del Banco Nacional de Cuba y ministro de Industrias. También presidió delegaciones cubanas que visitaron diversos países y fue representante del gobierno revolucionario en importantes cónclaves internacionales. Durante la Crisis de Octubre fue designado jefe militar de la provincia de Pinar del Río.

En 1965 dirigió un frente guerrillero en el Congo contra la intervención de los mercenarios blancos y sus aliados locales. Fracasado el movimiento guerrillero regresó a Cuba y comenzó a organizar la guerra revolucionaria en Bolivia. Tras una campaña de varios meses cayó prisionero de las tropas bolivianas en la quebrada del Yuro, y al día siguiente de su captura fue asesinado. Sus restos fueron ubicados en 1997 y enviados a Cuba, donde descansan en el Complejo Memorial Comandante Ernesto Che Guevara que se construyó con este objetivo en la ciudad de Santa Clara.

Su vida en cuba
Hombre de acción y de ideas profundas, tanto por sus aportes a la teoría de la lucha de liberación nacional como a las tareas desempeñadas en el Estado, en su cargo de ministro y de representante de Cuba en distintos eventos internacionales.

Junto a sus funciones de comandante del Ejército Rebelde —máximo grado militar entonces—, al Che se le asignaron responsabilidades en el aparato económico del Estado. Primero fue jefe del Departamento de Industrialización del Instituto Nacional de Reforma Agraria, después presidente del Banco Nacional y finalmente ministro de Industrias.

En este último cargo encaró la tarea de organizar y sentar las bases del desarrollo posterior de la industria cubana en las particulares condiciones de la naciente revolución que, a la escasez de ejecutivos y jefes calificados, sumaba ya los efectos del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos desde 1960, y que afectaba los suministros de materia prima, repuestos y equipamiento para la economía.

Responsable, exigente y disciplinado, como alto funcionario del Estado cubano tuvo además otra característica: la de su estrecho contacto con el pueblo y los trabajadores. Su proyección como dirigente político y de Gobierno traspasó las fronteras cubanas al participar en eventos internacionales en los cuales se refirió a los problemas y necesidades de los pueblos que conforman el Tercer Mundo.

Fueron aspectos resaltados por el Che, la necesidad de luchar por el aumento de la producción, la productividad y el consumo de materias primas nacionales, así como la trascendencia de la confección del plan de desarrollo de la economía nacional, destacando en cada intervención, de manera fundamental, la importancia de la planificación, la elevación de la producción y la productividad, así como la participación de los trabajadores y todo el pueblo en las tareas de la revolución.

Fue periodista con un estilo sintético y nítido en sus exposiciones. Sin contradicción alguna con ello, sobresalía la agudeza de la observación y el análisis integral y certero de cada uno de los temas que llamó su atención.

Esta arista comunicativa, cultivada desde su juventud por Ernesto, cuando la realidad y la historia de América Latina atraparon su pluma, perduraría durante toda su vida.