Evo critica silencio de DDHH ante guerra sucia opositora

El presidente Evo Morales durante la conferencia de prensa realizada en Cochabamba.
Foto: Reynaldo Zaconeta

En conferencia de prensa, el presidente Evo Morales cuestionó el silencio de los organismos defensores de los derechos de la mujer y los niños ante las declaraciones vertidas por el exjefe de Inteligencia (1989 a 1993) Carlos Valverde, ahora denominado periodista.
Valverde acusó a Morales de uso de tráfico de influencias en favor de su expareja sentimental Gabriela Zapata, y nombró abiertamente a un hijo del Jefe de Estado fallecido el año 2007.
“Ahora quisiera ver organizaciones defensoras de la mujer, de la niñez, si dicen algo. Claro, como se trata de Evo no va a haber ni el Defensor del Pueblo ni va a haber la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, sabemos con qué comportamiento andan ellos. Repito nuevamente, no soy rencoroso, no me voy a vengar, pero sí tengo la valentía de aclarar la verdad, solamente estoy aclarando”, dijo.
De acuerdo con el artículo 12 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, “nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques”.
Por otra parte, el parágrafo II del artículo 143 del Código de Niña, Niño y Adolescente, señala: “La privacidad e intimidad familiar deben ser garantizadas con prioridad por la familia, el Estado en todos sus niveles, la sociedad y los medios de comunicación”.
ACTUAR INMORAL
Morales calificó de inmoral estas afirmaciones que están enmarcadas en una guerra sucia iniciada por algunos sectores de la oposición en contra de su imagen y su vida personal, usando incluso la imagen de un hijo suyo que falleció hace varios años.
“A Gabriela Zapata Monta- ño la conocí el 2005, es la verdad que era mi pareja; el 2007 tuvimos un bebé y lamentablemente, nuestra mala suerte, ha fallecido; tuvimos algunos problemas y a partir de ese momento nos distanciamos”, manifestó.
Por ello, lamentó que los opositores ahora levanten este caso siendo que él se distanció de la empresaria mencionada desde el 2007, principalmente por la pérdida humana mencionada.
“No sé si tendrán moral, autoridad, no sé si está basado en la legalidad usar, lamento mucho, a niños que no existen (...) Yo no puedo entender, esa acción tan, no sé si es cobarde. No tienen propuestas y solo usan a las familias (...) No soy abogado (pero) levantar, mostrar certificado de un niño ¿será legal? Pero siento que es algo, parte inmoral, no sé si tendrán ética”, dijo.
Morales recordó que siempre fue blanco de acusaciones sin fundamento desde su época de dirigente sindical, época en la que lo tildaban de terrorista y narcotraficante, y posteriormente inventaron historias, entre ellas una supuesta paternidad con una hija de la exministra Nemesia Achacollo.
Reveló también que gente de Manfred Reyes Villa intentó secuestrar a su hijo Álvaro, a quien después trataron de convencerlo para que hable en su contra en una campaña para las elecciones a requerimiento de la opositora Unidad Nacional (UN), liderada por el empresario Samuel Doria Mediana. Sobre la acusación de supuesto tráfico de influencias, Morales aclaró que si tal hecho fuera cierto, no habría iniciado un proceso en contra de la empresa en la que trabaja Zapata, exigiendo que pague su boleta de garantía.