Capitalizadoras de ENDE no pagaron por fuentes para generar energía

 

Gonzalo Pérez Bejar

Las compañías que capitalizaron la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) no pagaron por las fuentes para generar energía eléctrica en el territorio nacional, afirmó el primer vicepresidente de la Cámara de Senadores y expresidente de la Comisión Especial Mixta de Investigación de la Privatización y Capitalización, el senador del MAS-IPSP Rubén Medinaceli.

El senador expresó su contrariedad por la forma en que las autoridades de gobierno de entonces (Gonzalo Sánchez de Lozada) favorecieron con precios especiales de gas natural que proveía Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para la generación de energía eléctrica en las empresas Guaracachi y Valle Hermoso; además de los canales construidos para transportar agua hasta el embalse de Corani, denominado sistema Málaga, que fueron entregados a costo cero en favor de la empresa Dominion Energy Inc.

“Creo que ese es un hecho irregular, bajar el precio de la empresa quitando activos y luego, para que la empresa continúe en manos de la empresa capitalizadora, se le entregue este sistema importante para una hidroeléctrica, eso pasó con el sistema Málaga en el caso de la capitalización de Corani SAM”, afirmó Medinaceli.

Dijo que estos beneficios se los hizo incluso antes de que las empresas capitalizadas se conviertan en sociedades de economía mixta (SAM).

Proceso de capitalización

Del 13 al 31 de marzo de 1995, por resoluciones supremas firmadas por Gonzalo Sánchez de Lozada, Víctor Hugo Cárdenas, Alfonso Revollo y Jaime Villalobos, se ratificaron los derechos de ENDE como titular de las concesiones hídricas, la explotación exclusiva del servicio, el uso de licencias y se estableció la obligatoriedad de transferir tales derechos a las nuevas empresas desvinculadas de ENDE, refiere el informe de la Comisión Especial Mixta de Investigación de la Privatización y Capitalización de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

El 17 de mayo de 1995 se firmaron tres convenios de constitución de SAM: Empresa Eléctrica Corani SAM (escritura pública 536/95, 26/05/1995), Empresa Eléctrica Valle Hermoso SAM (escritura pública 1276/95, 29/05/1995) y Empresa Eléctrica Guaracachi SAM (escritura pública 637/95, 30/05/1995).

“El 4 de mayo de 1995 presentaron credenciales a la comisión calificadora siete empresas: Energy Initiatives, Inc.; Dominion Energy, Inc.; Energy Trade & Finance Corporation; Inverandes SA; AES Americas, Inc.; Consorcio Constellation Energy, Enron Electric (Bolivia) Ltda e ICE Ingenieros SA.” (1).

El 5 de junio de 1995, antes de la presentación de propuestas económicas, se suscribieron contratos de venta regular y continua de gas natural a las empresas Guaracachi SAM y Valle Hermoso SAM, para lo cual se aplicó una tarifa plana por períodos de tiempo de entre cuatro y nueve años para la generación termoeléctrica.

Los términos referenciales para proceder con la capitalización de las tres empresas de ENDE fueron: empresa Corani SAM ($us 33.030.335,50), empresa Guaracachi SAM ($us 35.276.111,90) y Empresa Valle Hermoso SAM ($us 30.749.187,60).

El 29 de junio de 1995, la comisión calificadora recomendó la adjudicación de acciones de Corani SAM a Dominion Energy Inc. por un monto de $us 58.796.300,00; de Guaracachi SAM a Energy Inititives por $us 47.131.000,00 y de Valle Hermoso SAM al Consorcio Constellation Energy por $us 33.921.100,00. El mismo día, mediante los decretos supremos 24046, 24047 y 24048, se autorizó la adjudicación a dichas empresas y la suscripción de los contratos correspondientes.

El senador resaltó el hecho de que la empresa Dominion Energy Inc., que se adjudicó la administración de Corani, no cumplió con los términos de adjudicación y hasta el 31 de julio de 2002 invirtió $us 43.965.627 y quedó pendiente la ejecución de inversiones en generación por $us 8.951.043.

Asimismo, dijo que “el capitalizador hacía un compromiso de inversión, similar mínimamente al valor en libros, pero los depósitos de la inversión lo hacía en una cuenta propia de la empresa capitalizadora, no en una cuenta del Estado”.

El perjuicio económico ocasionado con la capitalización de ENDE fue cuando menos de $us 26.059.678,00, equivalentes a $us 57.185.357,00 actuales.

Notas:
(1) Informe de la Comisión Especial Mixta de Investigación de la Privatización y Capitalización.
(2) Ibid.