Nacionalización de ypfb cambió el rostro de bolivia en 10 años

31.500 resultados de una medida acertada
Luis Brizuela Brínguez
La nacionalización de los hidrocarburos, determinada hace una década por el presidente Evo Morales, devolvió a Bolivia el control sobre sus recursos naturales, respaldó los programas sociales y el plan de desarrollo con el que se busca industrializar y modernizar el país.
El 1 de mayo de 2006, el mandatario firmó el decreto mediante el cual dispuso la recuperación, de manos de las transnacionales, de los recursos energéticos de esta nación andina. Durante el período de gobiernos neoliberales (1995-2005), el país acumuló apenas 4.500 millones de dólares por concepto de renta petrolera. Sin embargo, en 10 años de gestión del Movimiento Al Socialismo (MAS), esa cifra se elevó a 31.500 millones de dólares, según los datos oficiales.
Solo en 2015 se obtuvieron ganancias por 4.000 millones de dólares a pesar de la rebaja de los precios del petróleo.
De acuerdo con el Gobierno, esos dividendos fueron redistribuidos de manera más equitativa para aminorar las desigualdades sociales. Los recientes datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) confirman que el gobierno de Morales sacó de la pobreza a unos 2 millones de bolivianos en la última década, lo que significó reducir ese indicador del 56 al 39 por ciento.
Para 2025 y como parte de la Agenda Patriótica por el bicentenario de la independencia de Bolivia, el Estado se propone llevar a cero esa cifra.
Según el informe nacional sobre desarrollo humano, denominado ‘El nuevo rostro de Bolivia, transformación social y metropolización’, presentado hace semanas, el ingreso de los trabajadores urbanos creció 44 por ciento. Según esta tendencia, casi el 20 por ciento de personas pasaron a integrar la clase media, con lo cual el país dejó de ser predominantemente pobre. Para el vicepresidente Álvaro García Linera, la nacionalización devolvió la dignidad al país, ya que permitió generar suficientes recursos económicos para sentar las bases de un Estado soberano. Dinero más dignidad son la base de un país soberano, aseguró García Linera el 24 de abril durante una entrevista transmitida por Bolivia TV.
Además sostuvo que si no se nacionalizaban los hidrocarburos, los sueños, expectativas e ilusiones de un país para vivir mejor habrían sido imposibles, pues “hoy seguiríamos siendo un pueblo postrado, de genuflexos ante los poderes externos”.
El liderazgo de Evo Morales, la recuperación de los recursos naturales y los movimientos sociales se han constituido en el trípode político para dar este paso, argumentó.
Uno de los resultados de la política de nacionalización de hidrocarburos fue el fortalecimiento del sistema educativo gracias a la redistribución social de los beneficios que reportan esas riquezas. En noviembre de 2006, se comenzó a distribuir el Bono Juancito Pinto con financiamiento proviene de la renta petrolera.
El programa está dirigido a estudiantes del nivel primario y secundario, que busca incrementar la matrícula escolar y reducir la deserción. La opinión fue publicada en Prensa Latina.

DATOS
El 1 de mayo de 2006, Evo Morales firmó el decreto que dispuso la recuperación de los recursos naturales que estuvieron en manos de las transnacionales.