La derecha violenta no tiene amor por la patria

Infografía: Javier Pereyra

 

Redacción central / Cambio - Edición impresa

 La única respuesta que tiene la oposición boliviana, vinculada a las corrientes de derecha, es la violencia; y así lo pusieron de manifiesto en estos 13 años de gobierno del MAS-IPSP, en los que demostraron que no tienen amor por la patria, señalaron, por separado, los legisladores Lino Cárdenas, Ascencio Lazo y Mireya Montaño.

El presidente de la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, Lino Cárdenas, dijo que no le extraña la conducta que tienen los partidos de la derecha toda vez que sus prácticas las heredaron de la dictadura.

“Quienes estaban en las dictaduras, en el poder, ejercieron actos de violencia; fueron sectores de la derecha boliviana; después, cuando cayeron estas dictaduras, se organizaron en partidos políticos, en comités cívicos y otros grupos sociales también para ejercer actos de violencia”, dijo.

Sostuvo que la violencia fue una constante en los sectores conservadores de Bolivia, y un claro ejemplo es que cuando no tienen el poder usan el atropello y la vulneración de los derechos de la gente.

“Levantan ciertas banderas que aparentemente son de interés de las regiones, sin embargo, solo son de una casta o de un grupo. La derecha boliviana es muy violenta y no le tiene amor a la patria”, manifestó.

En tanto que el diputado del MAS-IPSP Ascencio Lazo afirmó que la historia de Bolivia está plagada de racismo y discriminación.

Puso como ejemplo cómo en la década del 50 del siglo pasado la gente originaria estaba impedida de ingresar a la plaza Murillo.

“Hay un odio que tiene la derecha, apoya el marginamiento y la discriminación, no piensa en el país”. En su criterio, esa fue una de las causas de su levantamiento  y rebeldía.

“No nos vamos a olvidar eso, el pueblo se ha levantado ante esa discriminación y humillación. Eso nos ha fortalecido más y por eso vamos a consolidar este proyecto político para que los bolivianos, sin intromisión de nadie, sin ninguna imposición del exterior, sepamos gobernarnos, y lo demostraremos”, señaló.

En tanto que para su colega de bancada Mireya Montaño, la violencia es una característica de la oposición porque no piensa en Bolivia.

“No ve nada más que confrontación, enfrentamiento entre bolivianos. Cada vez que hablan lo hacen con odio y no dan la oportunidad de una propuesta alternativa”, indicó.

La violencia desde 2008

Según los antecedentes, una de las acciones más cuestionadas fue la que tuvo lugar el 24 de mayo de 2008 en Sucre, cuando un grupo de campesinos fueron forzados a marchar semidesnudos y luego arrodillarse para besar el suelo o la bandera de Sucre frente a la Casa de la Libertad, edificio histórico de la capital. Allí también se quemaron wiphalas. 

Otro hecho violento, esta vez con pérdida de vidas humanas, se registró el 11 de septiembre de 2008, cuando un grupo de campesinos y estudiantes normalistas fueron emboscados por funcionarios de la Gobernación de Pando y producto de ello 13 personas resultaron fallecidas.

El 6 de diciembre del año pasado, durante el paro cívico convocado por plataformas ciudadanas que se oponen a la postulación de Evo Morales, en la localidad de Riberalta se produjo el deceso de Suleydi Estívariz López.

En esa misma jornada, grupos que exigen la inhabilitación del binomio del MAS-IPSP, en actitud violenta, lanzaron piedras, palos y pintura a la fachada del organismo electoral, y dos policías resultaron heridos. 

El 11 del mismo mes, un grupo de personas que había participado en una marcha de protesta en defensa del 21F llegó hasta inmediaciones del edificio del Tribunal Electoral Departamental (TED) de Santa Cruz, al cual le prendieron fuego. Las instalaciones quedaron completamente destruidas, al igual que los equipos de computación del Servicio General de Identificación Personal (Segip).

El último incidente lo denunció el Jefe de Estado cuando acusó al grupo del senador y aspirante presidencial Óscar Ortiz de haber agredido, “casi hasta físicamente”, a Luis Almagro, secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en la entrevista que sostuvieron el viernes 17 de mayo.

El representante del organismo internacional fue blanco de duras críticas por parte de la oposición tras afirmar que sería discriminatorio que Evo Morales no participe en las elecciones.