Piraí Vaca inicia nueva etapa con la gira Todos bajo el mismo cielo

El guitarrista Piraí Vaca es uno de los bolivianos más reconocidos en el mundo.
Foto: Enrique Menacho

 

Reynaldo J. González / Cambio - Edición impresa
El guitarrista cruceño Piraí Vaca iniciará su gira denominada Todos bajo el mismo  cielo. El músico se presentará en el Teatro Municipal y en el Teatro Nuna del 24 al 26 de mayo. 

El músico de talla internacional replicará su concierto en los principales escenarios del país y, a partir de septiembre, se presentará en Japón, Corea, EEUU, Argentina y Alemania. 

Su repertorio está compuesto por piezas para guitarra contemporánea y clásica, desde adaptaciones de temas como Bohemian Rhapsody de Queen y Tears of Heaven de Eric Clapton, pasando por ruedas chapacas y huayños de la música tradicional boliviana, hasta Claro de Luna de Beethoven.

Con estudios en Argentina y Cuba, Vaca es el guitarrista boliviano más destacado a nivel internacional. En tres décadas de trayectoria realizó presentaciones en los más importantes escenarios de 31 países, en giras continuas.

Entre otros reconocimientos, el músico obtuvo el premio internacional Fellowship of the Americas de la John F. Kennedy Center For the Arts y fue declarado Boliviano de Clase Mundial por la Asociación Latinoamericana de Prensa y la Asociación Boliviana de Prensa. 

Tras radicar en Europa durante 25 años, en 2018 retornó a su Santa Cruz natal para trabajar de manera sostenida en la formación de nuevos valores.

Cambio conversó con Vaca sobre su más reciente gira que, según explica, es un nuevo inicio en su carrera musical. 

¿Cómo nació la idea de este recital?
Todo este programa está hecho con un poco más de respeto hacia el Piraí integral. Si bien mi formación es clásica, a mí siempre me gusta el rock, el pop, la música en general... Lo que me parece que es buena música. En este repertorio hice una versión de Bohemian Rhapsody, que a mí me parece una gran obra. El reto fue meter toda la banda en un sola guitarra. Quedó bien. Tenía mis dudas de que pudiera funcionar, de que una sola guitarra pudiera decir algo, que aportara a la versión original, porque ese es el éxito de una versión, que diga algo más, no algo menos. 

 

¿Nunca dejó de lado la música boliviana?
Nunca. En este concierto tocaré una pieza de Alfredo Domínguez, que es una versión que él hizo de una rueda chapaca. También interpretaré una obra que siempre me hace llorar, se llama Alta paz, del argentino Quique Sinesi. Se trata de la mirada que tuvo el compositor, que quedó maravillado con esta ciudad hermosa. Es lo que sintió, pero a través de un huayño.

¿Alrededor de qué idea o qué concepto se armó el repertorio de este concierto?
La idea fue crear una experiencia trascendental en el público. Para lograr eso tenemos que conseguir lenguajes diversos, no es lo mismo que grabar un disco. 

En un concierto necesitas interpretar una variedad amplia de temas para tocar las fibras de cada persona. Entonces, tiene que haber siempre algo que te acaricie, que la gente se quede con el aliento entrecortado de emoción; tiene que haber algo que arrastre, que la gente se tenga que agarrar de la silla; tiene que haber algo muy triste, algo muy alegre. Dentro de todo, es necesario crear claroscuros y extremos, momentos en los que la gente esté en el cielo y en la tierra, y en los que sienta el ritmo… 

Cuando yo interpreto una obra, juego con el espacio. Para decirlo de manera simple, como solista yo toco una melodía, un acompañamiento y un bajo en una sola guitarra. Entonces, mi propósito como músico consiste en hacer que esa melodía suene en el cielo, ese acompañamiento en el medio y ese bajo en el piso, es por eso que cuando escuchas algo así no puedes quedar indiferente. 

Además de ser técnico, mi trabajo tiene una visión artística, de dónde vas a colocar la música. 

Cada nota, cada sección tiene un espacio en su entorno, es por eso que juego con las energías, con el espacio. Con todos estos elementos artísticos quiero crear una experiencia que trascienda, además de todo lo técnico.

¿Qué significado tiene esta gira en particular en su carrera musical?
Yo hago giras anuales en nuestro país desde 1990. Ya van más de 20 años que la guitarra me lleva por muchos rincones del país y del mundo. 

Hubo muchas fases, muchos períodos en mi carrera, pero este en particular es especial por varias razones. Una es mi intuición profunda de que lo bueno está recién por venir. Lo segundo es el nacimiento de mi hijo Almir Altazor, que transformó a toda mi familia. Además, hay una serie de cosas que están cambiando en mi cabeza, en mi corazón. Es un momento muy especial en mi carrera.