La oposición fracasó en su intento de probar que no hay democracia

El presidente Evo Morales y el secretario general de la OEA, Luis Almagro, en La Casa Grande del Pueblo.
Foto: Raúl Martínez

 

Redacción central / Cambio - Edición impresa

Fracasaron los intentos para hacer ver que en Bolivia no hay democracia y que la postulación de Evo Morales en los comicios es ilegal. Así lo reflejan los resultados de las gestiones realizadas por líderes de oposición ante organismos internacionales, aseguró ayer el presidente de la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, Lino Cárdenas. 

“La derecha fracasó totalmente por estar distraída y buscar inhabilitar a Evo Morales para las elecciones; no han podido construir ninguna alternativa de país”, manifestó.

Cárdenas sostuvo que todas sus acciones son producto de una orfandad ante su incapacidad de construir una alternativa y unificarse con una visión de país.

El 5 de octubre 2017, los senadores Óscar Ortiz, Arturo Murillo y la diputada Geovana Jordán entregaron una carta a Luis Almagro sobre la democracia boliviana. El 23 de mayo, Ortiz se reunió con Almagro para exponerle los resultados del 21F.

El 15 de agosto de 2018, los expresidentes Carlos de Mesa y Jorge Tuto Quiroga alertaron al representante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Bolivia, Francisco José Eguiguren Praeli, de que la tensión en el país podía incrementarse si el presidente Evo Morales no respetaba el referendo del 21 de febrero.

El 16 de noviembre de 2018, el expresidente Jorge Tuto Quiroga solicitó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) envíe una consulta a la Corte de San José para que esa instancia defina si la reelección indefinida es o no un derecho humano. 

Fracasos

Luego está el fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), que a través de la Sentencia Constitucional 084/2017 (28 de noviembre de 2017) habilitó la postulación de autoridades nacionales y subnacionales para los próximos comicios generales, bajo el criterio de que todos los ciudadanos deben gozar del derecho a votar y ser elegidos “en elecciones periódicas auténticas realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores”.

La segunda frustración de la oposición y las plataformas ciudadanas se dio cuando el relator de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para Bolivia, Francisco Eguiguren, afirmó que “en este país no hay dictadura” y que se habían desestimado las medidas cautelares solicitadas contra la postulación del presidente Evo Morales (17 de agosto de 2018).

Un tercer revés fue la habilitación del Tribunal Supremo Electoral (TSE) a la candidatura del binomio del MAS-IPSP, Evo Morales y Álvaro García Linera, que luego se encumbraron a las elecciones primarias.

Los resultados de las primarias (27 de enero de 2019) constituyen otra derrota porque se ratificó la candidatura del binomio Evo-Álvaro con 406.065 votos frente a los 31.234 sufragios que obtuvieron los ocho frentes de la oposición.

A ello se suma la respuesta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que sesionó en la ciudad de Sucre entre el 7 y el 16 de febrero de 2019, cuando dejó en claro que no fijó ningún plazo para pronunciarse sobre la postulación del presidente Evo Morales, luego de escuchar a los representantes de la sociedad civil y del Estado en audiencia pública.  

Lo último fue la declaración del secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien en su discurso dijo: “Hemos dicho con claridad (sobre la reelección) que si el tema se va a resolver hoy en el Sistema Interamericano con el nombre de ‘Evo Morales hoy no puede participar’, eso sería absolutamente discriminatorio con los otros presidentes que participaron en procesos electorales sobre la base de un fallo judicial que reconocía la garantía de sus derechos humanos”.