Bolívar, campeón a su estilo

Goles son amores

Ricardo Bajo H.

Columnista / Cambio Deportivo

Bolívar, campeón a su estilo

Introducción: nuestro fútbol boliviano es tan desorganizado que los dos equipos que se disputan el título (Bolívar y Nacional, con una pequeña opción para The Strongest) no juegan a la misma hora. Los celestes afrontan el partido contra Oriente en el Tahuichi sabiendo que Nacional ha tropezado en su visita vespertina a Warnes. Bolívar sabe que si gana es campeón, sin esperar al clásico paceño. Es la chance de dar la tercera vuelta en Santa Cruz. En 1978 y en 2014 fueron las dos primeras. Callejón, Gutiérrez, Arce y Saavedra son los únicos sobrevivientes del último título levantado en tierra cruceña. Las estadísticas no ayudan: hace seis años que Bolívar no puede ganar a Oriente en su casa.
Nudo: la curva naciente se viste de celeste y Bolívar juega de local. Vigevani no cambia ni dibujo ni hombres. El argentino probó durante meses con varios sistemas hasta que volvió al esquema favorito del vasco Beñat. Vigevani logró la unidad del plantel y el club, reforzó su punto débil, la defensa, y se hizo fuerte con sus cuatro hombres de ataque (Saavedra, Arce, Callejón y Riquelme). El Oriente de Soria quiere olvidar la derrota en el clásico camba e impedir la vuelta celeste por orgullo, para lavarse un poco la cara. La primera parte es de ida y vuelta, intensa, equilibrada, con ritmo. La batalla se libra en el medio, poblado. Mustafá, en el arco, no transmite tranquilidad. Sobre el final, un Riquelme revolucionado hace el primer gol.
Desenlace: la segunda parte es de Oriente, que ataca por los costados. Pero con espacios y a la contra, sale a relucir la mejor versión de Bolívar. Con errores de Raldes y Quiñónez, llega el segundo de Riquelme. El descuento y los petardos llegan sobre un final anticipado. Otra vez una hinchada perjudica a su propio equipo. La Academia es el equipo que menos se equivocó, el que antes y mejor encontró una idea con alto poder de fuego y eficacia ofensiva.
Es su estrella número 29 (desde que arrancaron los campeonatos nacionales en 1950). Felicidades, Bolívar.