La Dirección Estratégica del Silala

Foto: Freddy Zarco
El Silala y los recursos hídricos en la frontera con Chile serán objeto de estudios para su aprovechamiento en favor de los bolivianos.

así como del río Lauca, caquena y todos los recursos hídricos
FERNANDO DEL CARPIO Z.
La decisión del Gobierno de crear el Consejo y la Dirección Estratégica de Defensa de los Manantiales del Silala y todos los recursos hídricos en frontera con la República de Chile, fue positivamente recibida en el ámbito político nacional.
El excanciller Javier Murillo y Karen Longaric, dijeron, por separado, que les parece ‘bien’ que se haya constituido una entidad semejante a la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar), y que debe preparar la demanda que se presentará en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por el uso de las aguas del Silala.
“Bolivia tiene muchos recursos, hay que comenzar a cuidarlos porque el agua es un elemento que va a escasear a futuro y ahora mismo el acceso en poblaciones grandes del mundo es muy limitado”, dijo Murillo.
En ese marco, explicó, se tiene que sistematizar y actualizar toda la información técnica. En el caso del Silala los últimos estudios se realizaron a fines de los años 90, por lo que hay que actualizar los datos y saber cuánta agua se está llevando Chile, las aguas nacen en territorio boliviano y se canalizaron artificialmente hasta territorio chileno.
“En 1999 quisimos que las aguas del Silala se comercialicen a través de una empresa privada Ductec, pero las autoridades chilenas prohibieron a las empresas mineras que reconozcan las facturas y a partir de ahí se convirtió en un tema internacional”, apuntó.
El tema fue incluido en la Agenda de los 13 puntos establecida por los presidentes Evo Morales y Michelle Bachelet el 2006, pero tampoco se avanzó.
“Chile se cerró en que se trata de un río de curso internacional y sucesivo y que tiene acceso a por lo menos el 50% de las aguas, nosotros no aceptamos ese criterio porque somos propietarios del 100%”, subrayó.
Entrevistas
La doctora Longaric considera que ahora que el problema se ha profundizado es una buena decisión del Gobierno crear una Dirección que trate específicamente el tema.
“Para tratar en su conjunto el tema de los recursos hídricos está perfecto, no sólo el Silala, sino el Lauca, Mauri y otros problemas que tenemos. Pero, si a cada paso estamos abriendo una Dirección para analizar demandas internacionales ¿no sé cuán saludable es para el Estado y en qué rol queda la Cancillería?”, observó.
La dirección, según Longaric, tendría que impulsar estudios técnicos muy serios, contratar expertos internacionales para estudiar todo lo concerniente a las aguas de las vertientes del Silala, “de manera que el Estado pueda demostrar sin lugar a dudas que esas aguas nacen y son propiedad del Estado boliviano”.
Para instaurar una demanda ante la Corte de La Haya, afirmó, es importante “que el Estado boliviano se muna de informes técnicos que demuestren que las aguas del Silala nacen en las profundidades del territorio boliviano y no son un río de curso como pretende hacer valer Chile”.

antecedentes
La Prefectura de Potosí el 23 de septiembre de 1908 otorgó en concesión las aguas del Silala a la empresa chilena Antofagasta Railway Company, para el uso de las locomotoras a vapor.
A partir de los años 50 las locomotoras a vapor fueron reemplazadas por las de diésel, y Chile las destinó a otros usos, especialmente para el sector minero.
A mediados de 1997 el Gobierno boliviano canceló la concesión, pero Chile hizo caso omiso y siguió utilizando arbitrariamente las aguas del Silala.
Todos los bofedales del cantón Quetena, en la provincia Sur Lípez de Potosí, son aguas subterráneas que emergen a la superficie íntegramente en territorio boliviano.