Ministro Sánchez ratifica que hay gas en pozo Boyuy X2 y desmiente deuda a Repsol

El pozo Boyuy X2, en el municipio tarijeño de Caraparí.
Foto: Archivo

 

José Guzmán/Cambio Digital

El ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, ratificó hoy que existe un “mar de gas” en el pozo hidrocarburífero Boyuy X2, ubicado en el municipio de Caraparí, de la provincia tarijeña Gran Chaco, que se extiende desde la frontera con Argentina hasta Incahuasi, y desmintió que hubiese alguna deuda con la empresa Repsol por ese proyecto, ya que aún continúa en ejecución y no ha sido declarado comerciable.

La autoridad aseguró que el pozo Boyuy X2 es “el éxito exploratorio más importante de los últimos años”.

“No lo dice el Ministro de Hidrocarburos, no lo dice YPFB, sino 100 expertos en geología congregados en un taller realizado por la Asociación Americana de Geólogos Petroleros (AAPG), la institución de mayor renombre en el mundo de geología petrolera”, dijo en contacto con Radio Panamericana.

“Ellos sostienen que este pozo ha sido el mayor éxito geológico de exploración, pero además un hallazgo de hidrocarburos sin precedentes, porque cerca a los 8.000 metros de profundidad se ha encontrado gas y líquidos, gas rico”, complementó.

Asimismo explicó las que inversiones realizadas por empresas extranjeras en exploraciones de pozos recién son recuperables cuando se declara como comerciable un campo y no sólo un pozo, situación que aún no se ha concretado en el campo Boyuy.

“La declaratoria de comercialidad no se da con solo un pozo, y por el contrario se lo hace por un campo que involucra más pozos como Boyuy-X3, X4, que están en proyección (…). Hoy sigue la inversión en dicho campo, seguramente en los próximos años, cuando tenga un mercado interno, ductos, una planta de procesamiento o un contrato de exportación, recién se ve el tema de costos recuperables, para la cual Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tiene una normativa”, indicó.

El Ministro aclaró que los costos recuperables no son recursos económicos que se llevan las empresas, sino que es la “amortización” a los gastos que ha hecho la empresa en activos.

Explicó que todos los pozos e infraestructuras en las que han invertido las empresas petroleras para diversos proyectos en el país pertenecen a los bolivianos. “Los pozos se amortizan en cinco años, las plantas en ocho años y los ductos en 10 años, a partir de este tiempo son de propiedad entera de los bolivianos. Así trabajamos en el sector”, señaló.

En esta línea resaltó que los costos recuperables pagados por el Estado a las empresas petroleras durante los últimos 12 años representan sólo un 18% con relación a las ganancias que obtuvo el país por la comercialización de hidrocarburos, que son el restante 82%.

“En el periodo 2006-2018, el ingreso económico que percibió el Estado por la comercialización de gas ha sido de más de $us 53.000 millones, de los cuales la renta petrolera fue cerca de $us 38.000 millones, mientras que los costos recuperables —que son los costos operativos y los costos de inversión Capex y Opex— devueltos a las empresas ascienden a los $us 9.000 millones”, detalló.