Salguero: Me dedico más a la familia y a mi princesa, Valentina

Rafael junto a su hija, Valentina. El exjugador le da más tiempo a la familia.
Cambio

Reynaldo Gutiérrez / La Paz

¿A qué se dedica?
Soy egresado de la Escuela de Entrenadores de Cochabamba y formo parte de la Escuela de Fútbol Funinka, donde tenemos 300 chicos en las diferentes categorías, con muchachos desde los seis años hasta la división mayores.
Participamos en los torneos de la Asociación de Fútbol de Cochabamba.
No se puede dejar el fútbol, por eso lo sigo disfrutando. Sin embargo, ahora nuestra misión es formar gente nueva en la perspectiva de que a futuro tengamos buenos jugadores.
¿Y la familia?
Me dedico más a ella y en especial a mi princesa, mi hija Valentina, con quien disfruto al máximo el tiempo libre.
¿Sigue jugando?
Sí. Participo en los torneos de la Mutual de Exjugadores, donde me encuentro con compañeros con quienes he jugado.
Es un campeonato parejo en el que todos disfrutamos.
¿Qué es lo mejor que le ha pasado?
Haber jugado durante 11 años en Wilstermann en distintas épocas. Salir campeón con Bolívar en 1997, tener un paso fugaz por The Strongest y San José, clubes en los que me divertí jugando.
¿Por qué dejó el fútbol?
Mi retiro fue voluntario; estaba cansado de los entrenamientos y había que dar paso a los nuevos.
Cuando me llegó la hora lo entendí de esa manera. Me fui con la satisfacción de haber cumplido con todos mis objetivos en el fútbol.
¿Qué le dio este deporte?
Muchas alegrías, amigos y haber vivido situaciones buenas y malas. No voy a olvidar el título que conseguimos con Wilstermann en 2000, cuando le ganamos a Oriente en Trinidad, y el que logré con Bolívar en 1997.
¿Sabe cocinar?
Sí. Me gusta preparar mi comida. Me divierto cocinando. Me defiendo haciendo de todo un poco. Me sale bien el asado y el pique macho.
¿Va al karaoke?
Sí, pero más voy a escuchar música, no a cantar. No soy hablador, peor cantor. 
¿Cómo ve nuestro fútbol?
Nuestro nivel se nota en los partidos internacionales en los que participan los equipos bolivianos. No están al nivel de los rivales, nos llevan mucha distancia, juegan mejor que nosotros, así que hay que trabajar para tratar de nivelarnos.
Nos dejan lejos en la parte física, es un aspecto que hay que mejorar, sino será difícil equilibrarnos.
¿Y la Selección?
A Eduardo Villegas hay que darle tiempo, es gente joven y nueva, todavía no tiene el equipo armado, pero con trabajo sin trabas esperemos que pueda encontrar el mejor plantel para implementar su filosofía futbolística.
Cuéntenos una anécdota... 
Recordar me pone mal. Cuando viajamos a Oruro nos llevaron en avión, llegamos bien y jugamos, pero en el retorno el piloto se perdió en el aire, no tenía ubicación y eso nos desesperó. El vuelo que tenía que durar 25 minutos duró dos horas. En el aire nos pusimos mal, nos volvimos locos, gritando, pero gracias a Dios el piloto encontró la ruta y nos trajo de vuelta a Cochabamba.
Al descender de la aeronave nos abrazamos en medio de llanto, otros besaron el piso. Fue algo horrible.

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Dato

Rafael Salguero Siles, exjugador y entrenador cochabambino de 50 años. En la actualidad es técnico de la Escuela de Fútbol Funinka y juega en la Mutual.

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La frase

“El fútbol lo llevo en la sangre. A los siete años empecé a darle a la pelota”.