EEUU y sus aliados buscan crear caos en Bolivia

Infografía: Javier Pereyra/Cambio

 

Gonzalo Pérez Bejar

La diputada por el MAS-IPSP Romina Pérez dijo que el Gobierno de Estados Unidos y sus aliados en Bolivia tienen como objetivo crear una serie de acciones destinadas a desprestigiar la administración del presidente Evo Morales y crear un ambiente de caos similar al registrado en Venezuela y Nicaragua.
A su juicio, para cumplir con ese propósito están los operadores encarnados en los líderes políticos como el exministro Carlos Sánchez Berzaín, el exprefecto Manfred Reyes Villa, el expresidente Jorge Quiroga Ramírez, el candidato a la presidencia por Comunidad Ciudadana (CC), Carlos de Mesa, y el empresario y jefe de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina.
Con esos antecedentes apuntó que la carta enviada por 12 de sus colegas al presidente Donald Trump responde a esa estrategia desestabilizadora.
“Es una vergüenza esa conducta cuando el pueblo boliviano siempre se opuso a las intervenciones directas, lo que demuestra que no tienen el mínimo sentido de llevar adelante una política soberana”, acotó.
Esa conducta, sostuvo Pérez, es la prueba fiel de que la oposición no tiene política soberana ni para armar su programa de gobierno.
“Quieren retornar a la época en la que el Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional intervenían y redactaban  leyes,  las que venían en inglés, por eso no pueden actuar soberanamente en un marco democrático”, afirmó.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, también repudió que políticos de derecha del país tengan que pedir una intervención abierta y explícita de una potencia extranjera, y explicó que estas acciones “desestabilizadoras” no son casuales pues se realizan desde 2006.
Recordó que fueron Tuto Quiroga, Doria Medina y Rubén Costas quienes desfilaron en la Embajada de Estados Unidos para destruir el avance del Proceso de Cambio liderado por el presidente Evo Morales.
Muchos de esos pasajes fueron descritos en el libro BoliviaLeaks presentado en 2016 y en el que se detalla el accionar de los políticos bolivianos en coordinación con el entonces embajador de EEUU Philip Golberg, expulsado de Bolivia en septiembre de 2008 por sus vínculos con los sectores que buscaban dividir Bolivia.
A las voces críticas sobre el pedido de intervención del Gobierno estadounidense en los asuntos internos del país se sumó el Jefe de Estado, quien acusó de “traidores de la patria” a los que enviaron la carta para que el propio presidente Donald Trump “evite” su candidatura en las próximas elecciones.
“Quienes hemos ido al cuartel hemos aprendido a defender la patria; pedir una intervención extranjera es traición a la patria. A la derecha, como siempre, traidora a la patria, no le interesa Bolivia, no le interesan las futuras generaciones, lo que (les) interesa es, como siempre, gobiernos de castas, gobiernos de oligarquías, gobiernos de pequeños grupos sin ningún plan”, sostuvo.
 

EEUU ASESORÓ
Para el exministro de Autonomía Hugo Siles, está claro que los legisladores firmantes de la carta fueron asesorados y acompañados en la gestión por otros conspiradores bolivianos que están en el exterior.
“Son conocidos nuestros Carlos Sánchez Berzaín, Manfred Reyes Villa y otros que de manera abierta hacen uso de todas las formas posibles para conspirar y generar desinformación, y gestionar todo tipo de sanciones de bloqueo o de animadversión contra Bolivia”, afirmó.
Para anular estas gestiones desestabilizadoras y de intervención hacia Bolivia, sugirió hacer que el pueblo conozca la intencionalidad de las personas que elaboraron la misiva.
El jefe de bancada departamental del MAS-IPSP en La Paz, Sergio Choque, alertó sobre la intención de EEUU, que busca nuevamente someter a los bolivianos como lo hizo en otros tiempos.
“Era con el garrote que actuaba en los países latinoamericanos. Ahora que Bolivia le hace frente busca por todos los medios evitar que nuestros hermanos Evo Morales y Álvaro García Linera sean los candidatos para las próximas elecciones”, manifestó.
En criterio del diputado Elmar Callejas, este hecho tiene que ver con un complot internacional contra Bolivia, por eso piden intervenir en asuntos internos de nuestro país.
“Quienes firman fueron parte del gobierno de Sánchez de Lozada o actuaron como aliados y a ellos se les quitó el privilegio de manejar el aparato del Estado y todo el negocio de las empresas estatales bolivianas”, expresó.
En tanto que para el diputado de Unidad Demócrata (UD) Víctor Gutiérrez, los 12 parlamentarios que firmaron la carta son “mensajeros y peones” de los verdaderos autores intelectuales que viven en EEUU, como Sánchez Berzaín, Reyes Villa, y coordinan con Doria Medina o Tuto Quiroga para tramar un plan con el fin de desmoronar el Proceso de Cambio.
“Es parte de una conspiración internacional a la que tenemos que darle importancia en su verdadera dimensión”, sentenció.
 

Complot contra bolivia
La diputada Pérez advirtió que el Gobierno de EEUU y sus aliados en el país están empeñados en concretar un complot para que el país del norte retome el control y domine nuestro Estado. 
“Estados Unidos no soporta que los países latinoamericanos vuelquen su mirada a países emergentes como Rusia, India, China o Irán, con los que Bolivia empezó a realizar negocios”, reflexionó.
Consideró que la actual coyuntura no les permite a los estadounidenses incursionar directamente con tropas convencionales, por eso usa a los vecinos aliados suyos para generar una intervención, como lo hacen en Venezuela.
Este proceso se desarrolla con el apoyo de las redes sociales operadas desde el centro mismo del Pentágono en EEUU. “Ahí es donde se maquina toda este escenario destinado a desconocer a los gobiernos de tinte progresista en el continente”.
Según Pérez, el uso de las redes sociales tiene el propósito de cambiar la opinión de la gente a su favor.
“Estas operaciones cibernéticas están acompañadas de ataques psicológicos gestados desde el mismo Estado norteamericano”, señaló.
Puso como ejemplo términos o consignas utilizadas de forma frecuente: “este es un gobierno dictador”, “viva la democracia”, entre otros repetidos por los operadores políticos.
 

Quintana: EEUU busca quebrar el crecimiento de Bolivia

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, sostuvo que la intención de Estados Unidos es quebrar el desarrollo de Bolivia y para ello utiliza a emisarios como los 12 legisladores que enviaron una carta al presidente Donald Trump para que interceda ante organismos internaciones en el tema de la candidatura de Evo Morales a la presidencia.
“Lo que persigue el Gobierno norteamericano es quebrar este proceso histórico de crecimiento económico y de justicia social, de reivindicación de los derechos de los más pobres, de los más marginados, y por supuesto lo que quieren es aplastar este modelo de desarrollo que constituye un mal ejemplo para América Latina y el mundo”, declaró la autoridad.
Dijo que la presencia política de Evo Morales es una pesadilla y se convierte en la piedra en el zapato, y por eso apela a través de su embajada a estas operaciones políticas.
“Estoy absolutamente seguro de que ha salido de las entrañas de la embajada norteamericana para que estos políticos antinacionales y antipatrias firmen esta intervención, por tanto no me preocupa el carácter vinculante”, aseveró.
La carta, dijo, “forma parte de un complot entre la derecha criolla, antipatria, que se ha acostumbrado a entregar al país a fuerzas extranjeras”.
Quintana repudió el hecho de que políticos de derecha del país tengan que pedir una intervención abierta y explícita de una potencia extranjera, y explicó que estas acciones “desestabilizadoras” no son casuales pues se realizan desde 2006.
“Hay una escalada de ataques contra el país, no solamente hace dos años, desde el año 2006 estamos viviendo una escalada continua de proyectos de inestabilidad, de complot, de operaciones subversivas obviamente (dirigidas) por las agencias de seguridad de EEUU”, señaló.
Argumentó que la derecha no puede soportar que una nación como Bolivia tenga éxito económico sin la (presencia) de EEUU y que el país se esté independizando económicamente a través de los proyectos de industrialización.