La Reunión Anual de Etnología hablará de minería y minerales

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Llallagua Siglo XX

Giannina Machicado

La Reunión Anual de Etnología (RAE) 2016, que es organizada por el Museo Nacional de Etnografía y Folklore (Musef), se enfocará en los minerales y metales, una categoría de cultura material cuya importancia histórica para el país es incuestionable. En su trigésima versión, la RAE se realizará del 15 al 19 de agosto en La Paz, el 1 y 2 de septiembre en Sucre, y el 13 y 14 de septiembre en Santa Cruz.

Denominada “La rebelión de los objetos: Minería y minerales”, la RAE tratará ese enfoque por resultar productivo para analizar cambios y continuidades históricas de largo aliento, desde momentos prehispánicos hasta la actualidad, y contribuir así a tender puentes efectivos entre el pasado y el presente, en la construcción de historias e identidades y en la reflexión sobre temas de actualidad. Para ello, se propone abordar estos temas en cuatro mesas temáticas:

Mesa 1. Obtención de materias primas: minería y metalurgia. Se estudiarán los procesos y técnicas mineras y metalúrgicas desde momentos prehispánicos hasta la actualidad, mediante enfoques diversos que abarcan las caracterizaciones geológicas y químicas del mineral o de los metales y amalgamas; estudios experimentales y arqueométricos. También se abordarán los recuentos históricos, la memoria oral, los análisis lingüísticos y las recuperaciones etnográficas, además de las consideraciones sobre las rutas y amplitudes del intercambio de minerales.

Mesa 2. Producción: elaboración de objetos metálicos. Esta mesa está destinada a los mundos materiales y significativos, relacionados con las actividades de metalistería, sea en herramientas o en objetos de uso personal. Abarcará tanto los estudios realizados sobre objetos de diversas épocas, como los relevamientos etnográficos y testimonios orales de artesanos, en áreas rurales y urbanas.

Mesa 3. Uso: la vida social de los materiales metálicos. En ella se considerarán los diversos usos de los objetos metálicos, sus significados y las connotaciones sociales y simbólicas que pueden desatar en las prácticas humanas.
Serán bienvenidos los aportes que aborden la presencia de objetos metálicos en contextos arqueológicos y su uso reportado mediante testimonios escritos, orales o etnográficos. Así también, los estudios sobre las imitaciones de metal en otros soportes o la iconografía relacionada a minerales y metales.

Mesa 4. Consecuencias: impactos de la minería y los metales. Se trabajará sobre las consecuencias sociales de las actividades mineras y metalúrgicas, como sus interfaces con la mitología y el folklore, su uso en la construcción de identidades o su incidencia en el desarrollo de las historias locales y nacionales. Igualmente, consideraciones sobre el uso de estos materiales en museística, conservación y educación, y las problemáticas económicas y ambientales que generan estas actividades.

Fundamentación. Si bien se ha estudiado —desde perspectivas históricas— las dinámicas económicas y sociales promovidas por los auges coloniales y republicanos de la plata o el estaño, hay vastas áreas de estudio que aún no fueron suficientemente cubiertas como: la caracterización exacta de las formas de minería, metalurgia y metalistería prehispánicas y sus dinámicas de intercambio; y cadenas operatorias de metales y sus incidencias en las historias de diversas localidades, entre otros.

Ponencias se recibirán hasta el 30 de junio
De acuerdo con los organizadores de la Reunión Anual de Etnología (RAE) 2016, la fecha límite para la presentación de ponencias es el 30 de junio.
A la par de enviar invitaciones a personas específicas, entre expertos y académicos, para que envíen sus propuestas, se informó que el encuentro contará con cuatro invitados que dictarán conferencias magistrales.

Los interesados en ser expositores deberán presentar un resumen de 800 palabras como máximo sobre su propuesta. Los requisitos específicos pueden encontrarse en la página web: musef.org.bo

Las inscripciones para el público en general se realizarán en La Paz, a partir del 8 de agosto; en Sucre desde el 29 de agosto; y en Santa Cruz, en el Centro de la Cultura Plurinacional, desde el 6 de septiembre.

Para obtener el certificado de observador se deberá cumplir con un mínimo de 80% de asistencia. El costo para profesionales será de 40 bolivianos, mientras que para estudiantes y público en general será de 15 bolivianos.